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Arte
digital
Realidad
y Ficción
Por
Luis Felipe Noé*
Los
conceptos de "re-presentación", "simulacro", "ficción"
y "presencia virtual" están detrás de todas disciplinas
estéticas, biológicas, lingüísticas, filosóficas
o tecnológicas. Para ubricar el alcance que tiene para el hombre acceder
a una "realidad-ficción" se debe partir del "lenguaje",
clave de la "comunicación". Los seres humanos se interrelacionan
reproduciendo ficcionalmente el mundo. Desde el abecedario a los mas avanzados
procesos llamados digitales, ésta es la constante.
El lenguaje
crea una realidad ficcional, una "realidad-otra" sobre la "realidad-realidad"
que en si carece de nombres. Los nombres de las cosas constituyen códigos
lingüísticos pero, ante todo, son ficciones. Cuando uno nombra
algo a alguien, convoca. He aquí un principio de realidad "virtual".
De los códigos lingüísticos parte la construcción
de una "realidad-ficción" o "realidad-otra". En
esta "realidad-ficciòn" residen tanto la mentira como las
grandes concepciones filosóficas y las creaciones artísticas,
sean literarias o ajenas al dominio de la palabra (es decir sonido e imágenes).
La imagen de una "cosa" equivale a nombrarla.
La creación
artística se encuentra en el campo de la creación de ficciones
al igual que la moderna tecnología de las computadoras. Ésta
es la diferencia fundamental entre la ciencia anterior a la década
del sesenta y la actual. Conocer las leyes naturales, principio básico
de la conducta científica, ha comenzado a ser reemplazado por saber
clonar las "criaturas de Dios". Si la ciencia siempre se ha dirigido
al conocimiento de la "cosa" el arte a testimoniar la relación
entre el ser humano y la "cosa", en la actualidad hay en ambos campos
una fuerte tendencia a una convocatoria "virtual" de la cosa y,
de este modo, a una interrelación entre fantasía y ciencia y
a una exclusión del "yo" como concepto de valor supraindividual.
En este
momento, por lo tanto, corresponde preguntarse por a relación entre
arte y tecnología, muy en especial la de las computadoras. Este es
el desafío que encaró Diego Levis en este libro, en donde con
gran perspicacia aborda todas las facetas de esta difícil cuestión.
Porque del hecho de que las computadoras se perfeccionan cada vez más
no se deriva que con igual velocidad se asuman culturalmente los cambios que
ella produce.

Asunción
de lo nuevo
Para que
algo nuevo sea en el ámbito social no basta con su mera existencia.
Falta la conciencia social sobre el significado de su aparición o sea
la asunción consciente acerca de en que consiste su aporte. Así,
por ejemplo, la conciencia cultural sobre la significación del automóvil
se fue conformando con el tiempo y se comenzó a enunciar —de
acuerdo a lo que su diseño nos informa— unos treinta años
después de su invención.
Lo mismo
ocurre en el campo del arte. El significado del romanticismo no empezó
a asumirse hasta que comenzaba a ser pasado. Lo mismo puede señalarse
respecto al impresionismo —asumido cuando las manifestaciones post-impresionistas
enunciaron sus consecuencias— y al arte abstracto. Éste, paradójicamente,
fue entendido cuando se propuso abandonar la palabra abstracción para
denominar al arte no figurativo ya que una obra no representativa algo tan
concreto y válido como una hoja de árbol. De allí la
aparición de un termino que parece justamente lo opuesto al concepto
de abstracción: Arte concreto. O sea lo que se asumió culturalmente
del aporte del arte abstracto en convivencia cotidiana con la gente fue su
"cosidad". Esta conciencia de la "cosidad" de la obra
se traslado después al diseño y a la estética de tal
manera que parece dificil concebir —aunque parezca otra paradoja—
el concepto tecnológico de "virtualidad" de la "cosa"
sin esa conquista anterior.
Toda conciencia
en el campo cultural se traslada como una "visión del mundo".
Umberto Eco en una conferencia que dio en Buenos Aires hace varios años
relató algo que siempre tengo presente: Durero nunca había visto
un rinoceronte cuando lo dibujo. Se hizo eco de la descripción del
animal que alguien le había hecho, en particular respecto a que su
piel era como una armadura. Asi surgió su famosa versión del
rinoceronte. Pasados dos siglos otro alemán hizo una imagen con el
mismo motivo, pero esta vez frente al animal, mirándolo. ¿Y
cómo lo dibujó? Con una armadura, tal como Duero le había
enseñado a verlo.
Hablar
de computadoras respecto al arte significa referirse a un problema de identidad:
¿Qué significa la cibernética como medio artístico?
Esta es la tarea que aborda Diego Levis en este libro.
"El
medio es el mensaje"
La Famosa
sentencia de Mc Luhan, según la cual "el medio es el mensaje"
(eco del concepto de "cosidad" que marca un limite fuerte con el
de "referencia a" algo) se cumple cuando se tiene conciencia del
medio. De lo contrario el medio transcribe un mensaje previamente concebido
por otro medio. O sea lo traduce, lo adapta , lo interpreta, lo modifica y
de alguna manera lo traiciona y lo deforma.
"El
medio es el mensaje". Así dicho parece una toma de conciencia
nueva nacida por el desarrollo de la tecnología basada en la electricidad.
Pero, mas allá del acto de representación, en el arte esta sentencia
ha sido siempre cierta. ¿Quién no sabia que la Gionconda es
bella no por el modelo sino por la pintura, o sea, el medio? Una cosa es hacer
un retrato con acuarela, otra con óleo y otra esculpido. El mensaje,
lo que trasciende, no es la representación sino el hacer sensorial
de acuerdo al material utilizado.
Buckminster
Fuller en los años sesenta sentenció: "Todos los avances
mayores de las tecnología han sido dados en las frecuencias infra y
ultra sensoriales del espectro electromagnético, por lo cual la industria
pasó de la base visible a la invisible y el hombre dejó para
siempre el espectro sensorial como el criterio principal para acreditar innovaciones".
Por extensión concluía que "la tecnología ha terminado
con los viejos maestros sensorialistas".
Es así
que por un lado la computadora propone una aproximación "virtual"
a la practica del dibujo y la pintura (usando pincel sin pelo, lápiz
sin grafito, lapicera sin pluma) homenajeando a los "maestros sensoriales"
pero, por otro lado, por su capacidad de "simulación digital multisensorial
"(término que Diego Levis prefiere al de "realidad virtual"
y que resulta su mejor definición) nos enseña una concepción
del mundo que, en tanto "Welltansehen", traspasa los límite
de la computadora y puede ser recogido y vivenciado a través de otros
medios.
De la
misma manera que existe desde la conciencia digital una virtualidad pictórica,
desde los medio tradicionales, puede existir una "asunción"(hacerse
cargo de...) de un mundo plurivisual y multisensorial. Esto es: desde adentro
y afuera de ese mundo tecnológico se va conformando la conciencia de
su identidad, en tanto metodología de concepción del mundo.
La pintura guió a la fotografía en sus primero pasos, luego
la relación de fuerza se invirtió y la fotografía desafío
a la pintura en el terreno de la visión del mundo, y a su vez se fue
conformando una nueva visión "pictórica" por medio
de la fotografía.
Dice Diego
Levis: "Ante el aparente inevitable abandono de la materia y del
gesto que acompaña al avance de las técnicas de re-producción
automática de la imagen (tendencia hacia lo" inmaterial"
que caracteriza a las sociedades avanzadas contemporáneas), resulta
paradójico el empeño de muchos artistas de reproducir obras
creadas con computadoras sobre soportes materiales (utilizando para ello,
impresoras, fotocopiadoras, fax, máquinas de pintar , máquinas
de esculpir) que anuncian el retorno del signo plástico en un nuevo
contexto de oposición y de hibridación entre lo visual y lo
táctil ¿Nostalgia por una perdida o incapacidad para crear formas
propias de expresión ?." El desafío no puede estar
mejor lanzado.
Aquello
que no se puede formular por otros medios
Cada medio
utilizado en el campo artístico conforma un lenguaje artístico
propio. Cuando Aldo Pellegrino sostenía que "la poesía
trata de decir con palabras lo que las palabras no pueden decir"
definió la esencia del arte. La definición no alude a la comunicación
banal sino al aspecto esencial del lenguaje que Hegel definía como
"el estar allí de espíritu". Y además hace
hincapié como "el estar allí de espíritu".
Y además hace hincapié en el medio. La afirmación de
Pellegrini alude a la materia poética: las palabras. A lo que dicen
más allá de lo que enuncian. Este es el secreto de la metáfora.
La pintura
no sólo puede representar cosas y personas, lo esencial es lo que Hegel
definía como "el principio de interioridad" propio de este
medio.
Diego
Levis hace el esfuerzo—junto con su hijo Alejo que aporta reflexiones
sobre el tema desde su propia experiencia artística— para dilucidar
lo propio en le campo artistico de las tecnologías recientes y su capacidad
de virtualizar la realidad creando realidades ficcionales. De esta manera
planeta lúcidamente el desafío concreto que significan las computadoras
para los lenguajes artísticos tradicionales. Esta es la gran virtud
de este libro.
Revista
Soles - Nº 80
Septiembre de 2001
Ilustraciones:
Eduardo Pla
* Prólogo
al libro "Arte y computadoras. Del pigmento al bit". Diego
Levis, Grupo Editorial Norma, 2001.
Notas
relacionadas:
Eduardo Pla: La creación de arte por computadora
www.solesdigital.com.ar
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