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De Durero a Picasso: Cinco siglos de grabados
Hasta el 14 de junio, puede verse en el Museo Nacional de Arte Decorativo la muestra “De Durero a Picasso. Cinco siglos de grabados”, donde se presentan cincuenta grabados pertenecientes a una colección privada.
Se podrán apreciar obras del siglo XV, entre otras, de los alemanes Alberto Durero (Albrecht Dürer) y Lucas Cranach; del siglo XVI planchas de Lucas Vorsterman, Teodoro Bry, etc; del siglo XVII Wenzel Hollar, Claudio de Lorena (Claude Gellée Le Lorrain); del XVIII obras del alemán Georges Schmidt; del japonés Utamaro y del español Francisco de Goya y del siglo XIX trabajos de Honoré Daumier, Henri Toulouse- Lautrec y Pablo Picasso.
Las técnicas, las obras
El proceso del grabado es artesanal: el artista trabaja en la confección de una matriz para poder trasladar al papel su obra cuantas veces desee. Según el material de la matriz difiere el procedimiento a emplear. En el grabado en hueco el grabador raspa la matriz de metal con el buril -tallado dulce- , o a punta seca, y en las tallas abiertas deposita la tinta para que con una fuerte presión se traslade luego la imagen al papel como en la obra de Alberto Durero "El Hijo Pródigo entre los cerdos" (1496) trabajada con buril con bordes recortados.
En el grabado en relieve el material clásico es la madera, de allí su nombre de xilografía. El artista deja en relieve las líneas de la composición y excava en la matriz los blancos de la imagen; se exhiben xilografías como El Evangelista de Lucas Cranach, el Viejo, de 1540 o la obra de Kitagawa Utamaro de 1753.
En el tallado por medio de ácidos el más clásico es el aguafuerte: el artista coloca sobre la plancha ácido rebajado con agua –aguafuerte- en las partes que desea trabajar y protege las demás con barniz. De Rembrandt H. Van Rijn, que según algunos críticos lleva al límite el aguafuerte y la punta seca, se exhibe El Gran Coppenol (1658) grabado al aguafuerte, retrabajado y retocado a la punta seca y buril.
De la serie Los Caprichos, primera serie de grabados del Francisco de Goya, compuesta por 80 aguatintas combinadas o no con aguafuertes con repaso de buril o punta seca, se exhiben el Nº 14 (“Qué sacrificio”) y el 49 (“Duendecitos”).
Del siglo XIX litografías a punta seca de Henri Toulouse- Lautrec; “L´Argent, programme de Théatre” (1893) y de 1898 “Le Peintre Graveur Charles Maurin y Tristan Bernard” y la litografía de Pablo Picasso “Peintre et son modele II” de 1964.
Esta exposición no es sólo una variada secuencia histórica, sino también un homenaje a los artistas grabadores y a su mundo , a la vez que permite ver la evolución de las imágenes y técnicas del grabado entre los siglos XV y XX.
La muestra puede visitarse de martes a domingos 14 a 19 hs.; en Av. del Libertador 1902, Buenos Aires.
7/5/2009
www.solesdigital.com.ar
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