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Magia
y surrealismo en los trazos de Miró
El
miércoles 19 de diciembre, a las 19 hs., se inaugurará
en el Centro Cultural Borges la exposición “La magia
de Miró”, en la cual podrán verse más
de 60 obras de uno los artistas plásticos más importantes del
siglo XX y a quien, según André Bretón, “el
surrealismo le debe la más bella pluma de su sombrero”.
La exhibición,
curada por la prestigiosa experta catalana Marisa Oropesa y organizada por
Montserrat Roca Campillo, está integrada por 35 dibujos y 28 grabados
que permiten apreciar el trazo espontáneo de un artista que dejó
un sello insoslayable en la historia del arte.
“Miró
plasmó sus sueños con la intención de crear un nuevo
mundo más alegre que la realidad -expresa la curadora-. Logra crear
ese universo en que los colores vivos y las extrañas figuras eran los
protagonistas. Sin embargo, en ciertas ocasiones, sus telas dejaban de ser
alegres y despreocupadas para sumirse en lo profundo y en el misterio”.
Esta muestra
permitirá al público porteño reencontrarse con la obra
del gran artista catalán quien, en palabras de Oropesa, fue la "expresión
más pura del movimiento (surrealista) creando en sus obras un universo
poético y onírico".
La
exposición permanecerá abierta hasta el 17 de marzo. Horarios:
lunes a sábados de 10 a 21, domingos de 12 a 21 hs. Entrada
$12, estudiantes y jubilados $8.
Centro Cultural Borges. Viamonte esquina San Martín. Informes: 5555-5359.
Un
hito en la historia de las vanguardias europeas
Joan
Miró nació en Barcelona en 1893 y los primeros dibujos que de
él se conservan datan de 1901. Comenzó sus estudios de arte
en 1907, en la Escuela Superior de Artes Industriales y Bellas Artes, y los
continuó en 1912, en la Escuela de Arte de Francesc Galí. Entre
1915-1918 toma clases de dibujo en el "Cercle de Sant Lluc".
En 1918
realizó su primera exposición individual en Barcelona y dos
años después viajó a París donde conoció
Picasso y entró en contacto con las vanguardias artísticas de
la época. En 1921 se instaló en la capital francesa, se vinculó
con Antonin Artaud, André Musson, Michel Leiris, Robert Desnos y otros
artistas y realizó su primera exposición parisina.
En 1928
viajó a Holanda y Bélgica y luego se instaló en París,
residencia que compartió con Montroig y Barcelona. En 1930 expuso en
Nueva York y dos más tarde realizó la escenografía y
el vestuario del ballet "Jeux d`enfants" de los Ballets Rusos.
Las dificultades
económicas lo obligan a instalarse en su casa natal, Barcelona, en
1933. Tres años después, tras el estallido de la Guerra Civil
Española, fija nuevamente residencia en París, donde permanecerá
hasta 1940. En esos años se exhibe en el Pabellón de la República
Española de la Exposición Internacional de París su obra
mural "El segador" y ante la inminencia de la ocupación alemana
se traslada a Palma de Mallorca. en 1941 realiza su primera gran exposición
retrospectiva en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y al año siguiente
se instala nuevamente en Barcelona.
Su prestigio
internacional no deja de crecer. Le encargan un gran mural para el Terrace
Plaza Hotel de Cincinnati y participa en Nueva York en la Exposición
Surrealista organizada por Duchamp y Breton. Trabaja en el mural para la Universidad
de Harvard encargado por Walter Gropius y en 1954 se le otorga el Gran Premio
de Grabado de la Bienal de Venecia.
En colaboración
con Josep Llorens Artigas, realiza el "Mur del sol i Mur de la luna"
para el edificio de la UNESCO. Recibe el premio de la Fundación Guggenheim
y exhibe una retrospectiva en el Museo Nacional de Arte Moderno de París.
Inaugura la Fundación Joan Miró en Barcelona. Murió el
25 de diciembre 1983 en la capital de las Islas Baleares.
22/11/2007
www.solesdigital.com.ar
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