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Terra
Incógnita
Una
revalorización del proceso creativo
Por
Cecilia Ivanchevich
civanche@gmail.com
Pascal
Beausse (Curador y teórico invitado por el Palais de Tokyo), Sumiko
Oé- Gottini (Coordinadora General del Palais de Tokyo) y Christian
Merlhiot (responsable pedagógico de Le Pavillon), en el Rojas.
Foto:
Alejandra del Castello
Un grupo
de artistas y docentes nucleados en torno del programa de becas de Le Pavillon
(Laboratorio de Creación del Palais de Tokyo en Paris), coordinado
por los cineasta Christian Merlhiot y con la participación del crítico
de arte Pascal Beausse y Erik Bullot, desarrollaron en Argentina un trabajo
de investigación artística titulado “Terra Incognita”.
Atravesando
la Patagonia hasta el extremo sur del continente, visitaron la región
de El Calafate y el Parque Nacional de los Glaciares y Ushuaia. Desde allí,
el 25 de marzo, se transmitió una performance multimediática
colectiva que se exhibió en simultáneo en el Palais de Tokyo
y en el auditorio de Malba. Los artistas que participaron de este proyecto
son Liliana Basarab (Rumania), Isabelle Cornaro de Curton (Francia), Adriana
del Pilar García Galán (Colombia), Benoît Maire (Francia),
Mircan Mihnea (Rumania), Wagner Morales (Brasil), Emilie Pitoiset (Francia),
Adam Vackar (República Checa) y Koki Tanaka (Japón).
Como actividad
complementaria, el 27 de marzo se realizó un encuentro cerrado en el
Centro Cultural Rojas junto a un grupo de artistas locales. Por Argentina,
estuvieron presentes los artistas que integraron la última edición
del Programa de Talleres para las Artes Visuales CCRojas-Kuitca 2003/05, junto
a su coordinadora Sonia Becce; los becarios 2005 de la Clínica de Artes
Visuales del Centro Cultural Rojas, que dirigen Diana Aisenberg y Eva Grinstein;
y los participantes de la primera edición de RIAA, (Residencia Internacional
de Artistas) organizada por Gachi Hasper y Melina Berkenwald.
Durante
el desarrollo de la jornada los protagonistas de Terra Incógnita contaron
cómo se desarrollo el proyecto, la forma en que al salir de su entorno
habitual se recontextualizó su trabajo y cobró otra dimensión.
Esta experiencia multicultural permitió el acceso a realidades históricas,
económicas y ecológicas diferentes a las cotidianas de las artistas.
El nombre
Terra Incógnita hace referencia a las zonas geográficas desconocidas
de los mapas antiguos, de los cuales formó parte la Patagonia durante
largo tiempo. Esta noción remite también al cuestionamiento
sobre la renovación de las formas artísticas: ¿se pueden
inventar todavía obras originales o el artista debe tomar indefectiblemente
el camino del reciclaje o la reapropiación? ¿Estas dos visiones
son necesariamente opuestas?
Como parte
de las infidencias de la charla, cada grupo contó cómo se convocaban
los artistas, se compartieron experiencias sobre la vida artística
grupal y acerca de la forma que se gestionaba desde cada dirección.
Las tres clínicas argentinas coincidieron en un punto: ellas deben
cubrir la labor deficitaria de las escuelas de arte.
La conclusión
de la jornada desde los dos lados del mundo dio como resultado “una
revalorización del proceso de arte, mas que su resultado final”.
Por su lado, los artistas rescataron el valor humano de este tipo de clínicas,
en donde compartieron el espacio de trabajo, la obra y sus experiencias personales.
Una de las artistas argentinas, que había tenido la oportunidad de
participar de clínicas en diferentes lugares del mundo, manifestó
que la experiencia le resultaba ficcional, porque “era igual que
en Europa, pero en casa”.
30/3/2006
www.solesdigital.com.ar
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