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Uno
de los escultores más populares de la actualidad
Tony
Cragg expone en el Recoleta

El 23
de octubre, a las 19 se inaugura en el Centro Cultural Recoleta una muestra
de Tony Cragg, considerado el mayor escultor vivo del mundo
y cuya obra enriquece parques, jardines, colecciones y museos de las ciudades
más importantes del planeta.
La muestra
se prolongará hasta el 3 de diciembre, y llega al país por iniciativa
del galerista argentino Daniel Abate, quien logró que la obra del gran
escultor inglés se exhiba por primera vez en Latinoamérica.
La veintena
de piezas que se verán en la Recoleta pertenecen al autor y a colecciones
privadas de Estados Unidos, Japón, Gran bretaña y de otros países
europeos.
Se trata
de grandes objetos en los cuales el autor, químico de origen, explora
hasta el límite las posibilidades de los distintos materiales con que
están realizados: plásticos, gomas, vidrios, maderas, aluminio,
ceras, kevlar, mármoles o restos de objetos cotidianos son parte del
amplio repertorio de formas escultóricas.
Según
cuenta Abate, Tony Cragg está muy entusiasmado con esta exposición
y viajará personalmente para su montaje e inauguración, junto
con 5 integrantes de su equipo de trabajo.
Se informó
también que en la ciudad alemana de Wuppertal, donde Cragg vive y trabaja,
se están preparando 3 containers con las esculturas, además
de grúas portátiles y otros sofisticados equipos de montaje
que se embarcarán para Buenos Aires en el puerto holandés de
Rótterdam.
La
química del arte
Nacido
en Liverpool en 1939, Tony Cragg estudió química y a finales
de los sesenta trabajó como bioquímico en una fundición.
Luego recibió clases de arte en el Gloucester College of Art and Design
de Cheltenham y en la Royal College of Art de Londres, donde entró
en contacto con otros artistas de su generación como Barry Flanagan,
Gilbert & George y Richard Long.
Dotado
de un arraigado sentido del material que le da su formación científica,
Cragg recupera los deshechos de la sociedad (cajas, botellas, etc) y desarrolla
una forma de aglomeración y de enlace que le hace famoso. Recoge y
acumula fragmentos de plástico en las orillas de los ríos y
en las playas, y los une para formar conjuntos figurativos. En ocasiones son
colocados simplemente sobre el suelo, en otras, son presentados como relieves
sobre una pared.
La obra
de Cragg se caracteriza por la intensidad y el ritmo y en ella destacan como
elementos principales la imagen, los materiales y los objetos.
Observando
su producción se advierte que a él le interesan los objetos
fabricados por el hombre, vestigios de una civilización que pone de
manifiesto la fractura con el medio natural.
19/10/06
www.solesdigital.com.ar
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