|
4 mujeres
descalzas
Mujeres
unidas en la soledad
Por
Juan Finn
finnjuan@yahoo.com.ar

Dirección
y Guión: Santiago Loza. Intérpretes:
Eva Bianco, María Pessacq, María Onetto y Mara Santucho. Música:
Fernando Tur. Producción ejecutiva: Martín
Loza. Coproductores: Aeternam films. Productora:
Arcano producciones - Aeternam films. Duración: 90 minutos. País:
Argentina. Año: 2005.
Si cada
mujer es un universo de diferentes entrelazamientos sentimentales, “4
mujeres descalzas” muestra una de las posibles formas de representar
esos universos. El director Santiago Loza se encarga de entretejer cuatro
historias, retratando pequeñas tragedias cotidianas, para construir
su visión de la feminidad. Ellas son la esencia de un film, en el que
lo masculino solo aparece referido a través de un grotesco cuerpo sin
rostro y una patética conversación telefónica.
Cuatro
mujeres sacan provecho de la soledad compartida para contar sus intimidades.
Ellas se complementan mutuamente, en un film sustancioso, donde se consigue
dar un aire exótico al retrato de la feminidad recreando cierta mística
pagana relacionada a los eclipses lunares. Progresivamente la trama indaga
en las historias de las protagonistas, descubriendo serenamente sus miedos,
sus sueños y sus deseos, pero también sus miserias, sus mezquindades
y sus culpas, o en pocas palabras su humanidad.
El film
cuenta con un magnifico trabajo interpretativo de sus actrices principales.
Eva Bianco, hace de su Bárbara una mujer apasionada pero ingenua que
no ve la desilusión que le depara su actual pareja. Mara Santucho actúa
una muy devota y creyente Marta, que casi roza el delirio místico,
lo que la hace más convincente. Por su parte, Maria Pessacq se muestra
muy sólida en su papel de la angustiada Verónica y María
Onetto se destaca con su Sandra mortificada por un embarazo que no quiere
enfrentar.
El uso
de la cámara fija imprime un ritmo lento a “4 mujeres descalzas”.
La pausada acción del film asienta el sosiego de los dramas particulares,
pero resulta algo deprimente. Las imágenes de una autopista transitada
son la única vista exterior que ofrece Loza, pero esto no alcanza para
dar un descanso a su melancólica concepción del mundo femenino.
Una película
minimalista, donde la privacidad de una conversación es acercada al
espectador, para que valore con criterio propio charlas cotidianas en las
que se vislumbra la personalidad femenina. Así, el film ofrece la oportunidad
para conocer y reconocerse en las mujeres.
6/9/06
www.solesdigital.com.ar
|