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La
Antena
Un
complicado entramado
Por
Juan Finn
finnjuan@yahoo.com.ar

Dirección
y Guión: Esteban Sapir. Intérpretes:
Valeria Bertuccelli, Alejandro Urdapilleta, Julieta Cardinali, Rafael Ferro
y Florencia Raggi. Música: Leo Sujatovich. Director
de fotografía: Christian Cottet (ADF). Director de
arte: Daniel Gimelberg. Editor: Pablo Barbieri.
Diseño gráfico y Post-producción: Tomás
García y Fernando Sarmiento (SAGAS). Productores Ejecutivos:
Gonzalo Agulla y José Arnal. Director de Producción:
Alejandro Cinelli. Jefe de Producción: Claudia Ferrero.
Duración: 90 minutos. País:
Argentina. Año: 2007.
“La
Antena” presenta un dinamismo narrativo que complica el disfrute de
la sencilla fábula propuesta. Se pueden adivinar claros referentes
a clásicos del cine como Metrópolis (Fritz Lang, 1927) o Viaje
a la Luna (Georges Méliès, 1902), que evidentemente sirvieron
de cierta inspiración estética. El film de Sapir recrea prácticamente
de forma completa un film mudo de ciencia ficción, pero utilizando
tecnología actual.
Referencias
a la segunda Guerra Mundial se cruzan con otras a la industrialización
y a la centralización de la información provista por los medios
masivos, en un entramado ideológico de difícil entendimiento.
La variedad simbólica permite una pluralidad de interpretaciones, pero
no queda claro cual es el tema sobre el cual esta producción versa
y cual es el punto de vista si es que hay alguno.
Esta realización
es sumamente fotográfica, incluso las actuaciones son estáticas,
con los actores moviéndose como figuras recortadas de cartón.
La poca naturalidad del movimiento de los intérpretes recuerda más
a un show de marionetas que a una narración cinematográfica.
Se cuenta
la historia de una extraña ciudad, que ha quedado muda y vive en un
perpetuo invierno. El malo del cuento, el Hombre TV (Alejandro Urdapilleta),
monopoliza las comunicaciones del lugar y quiere someter para siempre a sus
habitantes. Entonces, crea para su propósito una máquina que
funciona con el canto de la única mujer con voz que queda en la ciudad.
Pero El Inventor (Rafael Ferro), enterado del plan del malvado, decide contrarrestarlo
utilizando una antena para transmitir la voz del hijo de la mujer, heredero
del don de su madre.
Sapir
parece querer separar lo auditivo de lo visual, para poner al relato en función
de la imagen. Pero resultan más elocuentes las palabras sobreimpresas,
que logran transmitir las sensaciones y los sentimientos de los personajes
mudos, con una expresividad que ni las imágenes, ni las actuaciones,
ni los pocos diálogos hablados poseen. Esto puede atribuirse a que
un buen trabajo de edición, esta puesto al servicio de un guión
insípido y naïf.
En el
film se destaca la música de Leo Sujatovich, utilizada principalmente
a manera de falsa diégesis, es decir, como música que no pertenece
a los hechos que se relatan pero que sin embargo parece estar siendo producida
por los propios sucesos que se muestran. En otros rubros técnicos,
es destacable la labor profesional de Christian Cottet, Daniel Gimelberg y
Pablo Barbieri, así como el diseño y la post-producción
de Tomás García y Fernando Sarmiento.
“La
Antena” es una película que trata de inspirar a la imaginación
pero sobrevuela ridículamente un registro narrativo que va del comic
al cuento infantil, pasando de las películas de Edward D. Wood Jr.
al teatro de títeres. Es una buena idea pero el guión y las
actuaciones le restan mucho.
18/4/2007
www.solesdigital.com.ar
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