|
Truman,
el preferido de Hollywood
Por
Magalí Nieva
magalin@gmail.com

Título
original: Capote. Dirección: Bennett Miller.
Protagonistas: Philip Seymour Hoffman, Catherine Keener,
Clifton Collins Jr. y Chris Cooper. Guión: Dan Futterman.
Música: Michael Danna. Producción:
Dan Futterman, Phillip Seymour Hoffman, Kery Rock y Danny Rosett. Duración:
119 minutos. Estados Unidos, 2005.
En una
línea: la vida de Truman Capote durante la investigación y escritura
de su obra culmine “A sangre fría”. Este plot podría
haberse filmado de mil maneras, pero lo que hace destacable al film, sin duda
alguna, es la interpretación de Phillip Seymour Hoffman. Realmente
brillante, deja al espectador estupefacto.
Capote
fue un personaje excéntrico, al que le gustaba ir a fiestas con estrellas
de Hollywood como Marilyn Monroe o Elizabeth Taylor. Tampoco ocultó
sus preferencias sexuales, ni su modo amanerado y exasperante de hablar. Por
todo esto, la interpretación del personaje no era fácil, así
tampoco lidiar con el peso de una figura internacionalmente conocida.
Para poder recrear el ambiente construido en el film, es evidente que hubo
un profundo estudio de su vida, personalidad, amistades, costumbres, vestuario
y hasta de su casa. Desde los anteojos que usaba hasta el tic que tenia Capote,
son muestras de que intentaron resucitarlo.
Sobre la historia del libro, quienes lo hemos leído, no descubrimos
nada nuevo. Dos asesinos entran a la casa de una familia tradicional de Kansas
buscando dinero y matan brutalmente a cuatro de los cinco integrantes.
Lo interesante
del film es ver quién era Capote en los sesentas, una especie de figura
de la farándula, que se reía de la tragedia. La gente de Holcolmb,
Kansas lo recibió como tal, a pesar de que eran conservadores republicanos,
en un lugar donde nunca ocurría nada excepcional.
Rescato
una escena del film, que podría sintetizar el trabajo de investigación
del escritor en ese apacible pueblo. Capote le comenta a Alvin Dewey (Chris
Cooper), agente del FBI encargado de la investigación, que va intitular
su libro “In cold blood” (A sangre fría). Este le contesta,
si se debía a la manera en que fueron cometidos los crímenes,
o por el modo en que Truman se había tomado la tragedia.
Así
también es interesante como el personaje vive la cuestión moral,
Capote decide pagarles los mejores abogados a los asesinos, pero lo hizo ¿para
ayudarlos y que no los mataran en la horca, o para que pospongan la pena de
muerte y poder seguir recabando información?
La relación que mantenía con uno de los asesinos, Perry Smith
revela la verdadera historia de los marginados en los Estados Unidos. En esta
memorable frase se hace evidente: "Es como si Perry y yo hubiésemos
crecido en la misma casa. Y un día él salió por la puerta
de atrás y yo por la de adelante".
El amor
que los unía era una mezcla de fascinación y protección
paternal. También el film dejar ver la amistad que tenía con
la escritora Harper Lee (Catherine Keener), quien oficiaba de ayudante en
la investigación. Capote era demasiado egocéntrico para aceptarla
como una escritora éxitosa. Tampoco pudo tolerar que Lee ganara el
Premio Pulitzer con el libro Matar a un ruiseñor logrando reconocimiento
internacional, incluso en la gran pantalla.
La interpretación
de Keener también es impactante y le permitió a Phillip Seymour
Hoffman lograr un papel único por el que se podría ganar el
Oscar. Capote tiene varias nominaciones y es una de las preferidas para llevarse
la estatuilla a la Mejor Película.
2/3/2006
Notas
relacionadas:
Infame:
Más allá de Truman Capote
www.solesdigital.com.ar
|