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Full
Metal Alchemist llega al cine porteño.

Como en
viejas épocas cuando Mazinger
Z, Dragon Ball o Pokemón colmaban las salas de los cines
argentinos, ahora otras series de animé hacen furor en Japón
y llegan rápidamente a latinoamérica para continuar su ascenso.
Este es el caso de la aclamada Full Metal Alchemist, sin
duda la serie de la década.
La proyección
de la película de Full Metal Alchemist, “El Conquistador de Shambala”
se llevó a cabo el pasado 22 de abril en el Cine Empire, ubicado en
Hipólito Yrigoyen 1934 de Capital Federal, en pleno barrio de Congreso.
Este evento se dió en el marco del ya tradicional Animefest, evento
que periódicamente reúne a los fanáticos del animé
en una maratón de proyecciones del género.
Full Metal
Alchemist nació como un Manga (Comic) en la revista mensual japonesa
Shonen Gan Gan de la editorial Square Enix. Su autora es Arakawa Hiroshi y
el título original es Hagane no Renkin Jutsushi. Desde agosto del 2005,
la serie de TV se puede ver por la señal de cable Animax, parte del
holding de HBO.
El
secreto del éxito de Full Metal es el alto contenido religioso y político
que tiene la historia. Edward y Alphonse Elric son dos jóvenes alquimistas
que al perder a su madre intentan revivirla utilizando el poder de la alquimia.
Sin embargo fallan en el intento ya que la alquimia es una ciencia que se
ajusta a los principios naturales y según sus leyes “no se puede
ganar algo sin perder algo del mismo valor”, es decir que cuando los
alquimistas intentan crear un cuerpo humano deben pagar el precio y lo único
equivalente es otro cuerpo humano.
Es así
que Alphonse, el hermano menor, pierde su cuerpo y Edward, el mayor, la pierna
izquierda. Pero Ed, en un intento desesperado logrará unir el alma
de su hermano a una armadura, perdiendo también su brazo derecho en
la transmutación. De allí en más los hermanos Elric comienzan
sus aventuras en busca de la Piedra Filosofal, elemento místico que
los alquimistas creían que podía convertir incluso el plomo
en oro. Este artefacto además tiene la capacidad de crear algo sin
tener que dar nada a cambio, es decir, supera a las leyes alquímicas.
Edward intentará llegar a ella para recuperar el cuerpo de su hermano
y sus miembros perdidos.
Para buscar
la Piedra, Ed se convertirá en Alquimista Estatal y para ello se enrola
en el Ejército, lugar donde conocerá a Roy Mustang, el Alquimista
de Fuego, su superior directo que intenta cambiar las reglas militares y políticas
desde adentro de la institución en pos de mejorar la situación
del país. Sin embargo el anclaje más importante que se puede
ver es que el Comandante del ejército, King Bradley envía a
Ed tras un “terrorista” llamado Cicatríz. Para lograr atraparlo,
Bradley será capaz de exterminar ciudades enteras en pos de capturar
al terrorista y obtener para sí la Piedra Filosofal. El paralelismo
es simple y el mensaje también: Bradley es George Bush, Cicatríz
es Osama Bin Laden y las ciudades destruídas son Afganistan e Irak
(los paisajes de las ciudades también son desérticos). Como
este mensaje, otros también se desarrollan en la serie como el culto
a lo religioso, la creación de vida artificial y la manipulación
genética.
La serie
se desarrolla en 51 episodios que no dan respiro y mantienen a sus fans en
constante tensión capítulo tras capítulo.
La película
“El Conquistador de Shambala” se ubica justo después del
final de la serie y es una continuación directa de la misma. Este film
se estrenó en Septiembre de 2005 en Japón y ahora está
lista para el disfrute de los fans argentinos.
Una vez
más el esfuerzo de los Fansubs le permite al público de nuestro
país disfrutar de una de las películas más esperadas
de la década, al menos para quienes gustan del animé. El film
es altamente recomendable y con una calidad de animación sorprendente.
Full Metal Alchemist ya es un éxito también en Argentina.
24/4/2006
Texto: Walter Medina
Informe especial: Animé
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