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Las Manos
Vida
y obra del Padre Mario
Por
Magalí Nieva
magalin@gmail.com

Titulo:
Las Manos. Dirección: Alejandro Doria. Elenco:
Graciela Borges, Jorge Marrale, Esteban Pérez, Belén Blanco,
Carlos Weber, Jean Pierre Reguerraz, Carlos Portaluppi, Josep Maria Pou y
Duilio Marzio. Productores: Fernando Sokolowicz, Claudio
Corbelli. Año 2005 – Argentina.
La última
realización del director Alejandro Doria se basa en la biografía
del Padre Mario Pantaleo quien dedicó su vida a los más necesitados
en la localidad de Gonzalez Catán. Fue un cura “rebelde”
y un personaje bastante especial, ya que tenía intereses que iban mas
allá de lo religioso, como por ejemplo estudió Psicología,
leía a Sartre y un día fue por pura curiosidad a una sinagoga.
La película
muestra la vida intima del cura que luchó por su iglesia en Gonzalez
Catán y como fue la relación con Perla su incansable compañera
de lucha, interpretada por Graciela Borges.
El famoso
eclesiástico ganó reconocimiento entre los fieles por hacer
“imposición de manos”. Era buscado por personas de todo
el país y de diferentes religiones, quienes acudían a él
para la curación de enfermedades terminales. Este milagroso poder le
trajo innumerables problemas con la Iglesia en Argentina y en Italia, incluso
le enviaron un joven cura para que se infiltre en su parroquia y haga informes
diarios sobre su trabajo.
La vida
del padre Mario fue muy fructuosa para la realización del guión.
Doria relata los primeros años del cura, en una gran escena final filmada
en Barcelona, recreando su ciudad natal, Pistoia, en Italia. Allí Marrale
saca lo mejor del personaje para narrar la dura infancia de Mario Pantaleo,
quien viajó cuando era muy pequeño con su familia desde Italia
a la Argentina y fue abandonado en Córdoba con la promesa que se reuniría
nuevamente con sus padres en Italia.
La obra
del Padre Mario continua vigente, mediante dos fundaciones para ayuda a los
necesitados, un colegio primario, uno secundario, un taller para los de la
“tercera edad”, una panadería y fábrica de pastas
manejada íntegramente por discapacitados, un centro médico,
una guardería donde se cuida y se da alimento a hijos de mujeres que
trabajan, una biblioteca con más de 5.000 libros y un taller textil,
donde encontraron trabajo muchos hombres y mujeres a quienes la pobreza y
la ignorancia marginaba.
La película
esta bien lograda, la fotografía de Willy Behnish siempre impecable,
con un par de planos filmados de noche impresionantes, que contrastan con
la forma televisiva de filmar de Doria. A pesar de los golpes musicales, los
zooms y los strobos (perdón por los tecnicismos) típicos de
formato televisivo, el film esta muy bien realizado y apunta a un cine más
popular que de Autor.
16/8/2006
www.solesdigital.com.ar
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