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La
Terminal
Spielberg ataca de nuevo
Por
Carla Masmun
(“The
Terminal”, Estados Unidos, 2004) Dirección:
Steven Spielberg. Música:
John Williams. Elenco: Tom Hanks, Catherine Zeta-Jones, Stanley
Tucci, Diego Luna, Chi MacBride, Barry Shabaka Henley, Kumar Pallana, Zoe
Saldana. Duración: 128 minutos.
Basada
en un incidente real (la historia de un hombre que en 1988 quedó varado
en el aeropuerto Charles De Gaulle), “La terminal” transporta
el conflicto a Nueva York, y es Viktor Navorski (Tom Hanks) de la apócrifa
Krakozhia, quien debe sobrevivir allí.
Como siempre
en los films de este director, la puesta en escena, la fotografía y
demás aspectos técnicos son impecables. Tal vez pueda señalarse
especialmente la espectacular reconstrucción del aeropuerto John F.
Kennedy. Casi todas las tomas del aeropuerto fueron realizadas en estudios.
Lo curioso
es que Spielberg hace de esto una comedia, ofreciendo sus habituales personajes
“simpáticos” y “queribles”. Queda claro desde
el comienzo que el director se apoya en la complicidad del espectador con
el protagonista. Para ello, nadie mejor que Tom Hanks, acostumbrado a personajes
que desarrollan cierta empatía en el público.
Curioso
resulta también la inversión con respecto a su film anterior,
“Atrápame si puedes”, también basado en una historia
real. Si en “Atrápame si puedes” el protagonista hacía
de la huída un nuevo arte, aquí Navorski insiste en su permanencia
en el mismo lugar. Ambos personajes son vigilados por un gran Otro que intenta
reglar sus pasos: en “Atrápame si puedes” para detenerlo,
en “La terminal” para sacarlo del aeropuerto y deshacerse de esa
responsabilidad. En el segundo film, habría casi una aceptación
de esa autoridad. Navorski nunca se rebela ni discute, acepta lo que le imponen
tratando de moverse en los márgenes de aquello que no está reglado.
Pero como
es una comedia, debemos divertirnos. Spielberg transforma la búsqueda
de la supervivencia del protagonista en una gran seguidilla de gags. Desecha
posibles ambigüedades insistiendo en la unión de los desaventurados.
De hecho, el grupo de amigos de Navorski está compuesto por un indio
que escapó de su país, un mexicano, dos afro americanos y una
mujer con mala suerte en el amor...
Como en
otras de sus películas, Spielberg sostiene una tesis: la solidaridad
entre aquellos a los que la fortuna no les sonríe. Al mismo tiempo,
ridiculiza la idea de aquellos que nombran a Estados Unidos como un país
con libertad de oportunidades para todos. La historia de Viktor alude a lo
inaccesible de ese sueño. Los inmigrantes no son asimilados en la sociedad
estadounidense, sino que deben ser vigilados, idea acorde al estado de paranoia
reinante posterior a los atentados a las Torres Gemelas. El caso de Navorski
se hace insostenible para las autoridades del aeropuerto cuando el protagonista
sale del anonimato y es admirado por todos. Esta crítica no deja de
ser algo que sólo se aborda superficialmente, para luego abandonarla
en favor de la simplificación de la trama.
El director
escapa a la problematización de los aspectos políticos del caso
agregando en la última parte una carga sentimental que redunda en un
sentimentalismo innecesario. A pesar de esto y de que la duración se
hace algo excesiva (son dos horas pero los gags se agotan antes) “La
terminal” no deja de ser una película aceptable.
21/9/2004
www.solesdigital.com.ar
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