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La muerte en vivo (Live!)

Morirse por ser

Eva Mendes - Live!
 

Por Juan Finn
finnjuan@yahoo.com.ar

Título original: Live! Dirección y guión: Bill Guttentag. Intérpretes: Eva Mendes, David Krumholtz, Eric Lively, Katie Cassidy, Jeffrey Dean Morgan, Rob Brown, Jay Hernandez, Monet Mazur, Andre Braugher. Duración: 96 minutos. País: Estados Unidos. Año: 2007.

A las armas las cargan los productores televisivos, que en la actualidad pueden ser tanto el diablo, como dios, creadores y destructores. Los televidentes serían el pueblo devoto, con mucha fe en que si algo no es televisado no existe. Así podría resumirse la premisa inicial con la que Bill Guttentag, desarrolla su film La muerte en vivo (Live!).

Esta nueva producción recuerda un sketch, que a fines de los ochenta aparecía en un programa de Tato Bores. Se trataba de un concurso: dos participantes, un revolver, una bala. Se giraba el tambor, y cada concursante debía tirar del gatillo apuntando a su sien, hasta que la bala liquidará a uno. El sobreviviente ganaba un electrodoméstico.

La tragicómica situación de la televisión, sus espectadores y participantes, Tato la satirizaba mostrando a dos personas jugándose la vida por un premio insignificante. La muerte en vivo tiene una idea similar.

Bill Guttentag, nos interioriza sobre el trabajo de Katy (Eva Mendes), una ejecutiva de televisión que desarrolla, un reality show, donde se jugara a la ruleta rusa. La obsesión de Katy por ganar el mayor rating posible la llevaban a justificar lo injustificable y convencer en el proceso a más de un responsable de la cadena televisiva en la que trabaja. Significativo resulta  el momento en que el abogado (Andre Braugher) cambia de opinión y defiende la propuesta, logrando la autorización para producir y poner al aire el controvertido programa.

Guttentag, presenta algunos argumentos tendenciosos usados para justificar la exhibición de la muerte como espectáculo. Haciendo referencia al circo romano o a los aguillotinamientos, el film señala como, por medio de la televisión, se pretende volver a la obscena exposición pública de la violencia.

Si bien el film polemiza sobre los excesos televisivos, al hacerlo jugando a la ruleta rusa en vivo y directo, vuelve todo el planteo exagerado y ridículo. Quizás si se tratara de una sátira política con humor negro y crítica social, el planteo sería más serio. Lamentablemente, el registro de documental apócrifo elegido, no permite que la crítica alcance mayor profundidad.

Sin embargo, se genera una sensación de realidad impostada, que Guttentag utiliza hábilmente para generar un paralelismo con los reality show. Así muestra como la vida (y la muerte) como espectáculo, tiene más show que realidad.

Eva Mendes viste de codicia y falta de escrúpulos a su ejecutiva y logra un personaje unidimensional, que funciona para el film. David Krumholtz no logra darle veracidad a Rex, un documentalista que cree tener una moral que defender. Andre Braugher, resulta más creíble en su papel de abogado, y completamente irreal resulta el Rick, compuesto por Jeffrey Dean Morgan (a quien veremos en 2009 como The Comedian, en Watchmen de Zack Snyder).

La muerte en vivo quizás no posea un buen argumento, ni buenas actuaciones, ni un planteo original, pero genera una emoción que puede sostener la atención sobre la propuesta. Se trata de cierta incomodidad que produce la expectativa de la muerte. Una desagradable sensación que permite apreciar lo funesto del juego. Es justamente eso, lo que hace que el film pueda ser considerado gratamente intolerable.

13/11/2008

www.solesdigital.com.ar

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