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Nuestra
música
La
música de los reinos de Godard
Por
Juan Finn
finnjuan@yahoo.com.ar

Título:
Notre Musique. Dirección y Guión: Jean-Luc Godard. Intérpretes:
Sarah Adler, Nade Dieu, Rony Kramer, Simon Eine, Jean-Christophe Bouvet, Jean-Luc
Godard, George Aguilar, Ferlyn Brass, Leticia Gutiérrez y Aline Schulmann. Dirección artística: Anne-Marie Miéville. Fotografía: Julien Hirsch y Jean-Christophe Beauvallet.
Producción: Alain Sarde, Ruth Waldburger. Duración:
80 minutos. País: Francia-Suiza. Año:
2003
El experimentado
cineasta Jean-Luc Godard da muestras de su gran capacidad expresiva en “Nuestra
música”, su último trabajo estrenado en el país.
Centrándose en la devastación y reconstrucción de Sarajevo,
el director apunta al conflicto entre oriente y occidente, sobre el que se
dice "cuando se mata a un hombre por defender una idea, no se defiende
una idea, se mata a un hombre" haciendo referencia a la defensa radicalizada
de las ideologías, que ambas posiciones opuestas realizan.
Godard
divide su obra en “reinos” que coinciden con los tres cantos de
La Divina Comedia, Infierno, Purgatorio y Paraíso. Tres reinos diferentes
pero interrelacionados, que son presentados a través de una muy buena
composición visual. Primero se realiza una visión del “Infierno”
mostrando imágenes de guerras, algunas de documentales otras de ficciones.
Se ven las tecnologías utilizadas para las matanzas y a sus victimas.
Estas visiones son intercaladas sucesivamente para sostener una infernal sensación
de caos.
Luego
es el turno del Purgatorio, aquí entendido como la superación
de la culpa en el perdón. El tránsito de una etapa o situación
a otra es simbolizado con los tranvías de Sarajevo. La redención
de elementos del pasado para afrontar el futuro es representada con la reconstrucción
del puente de Mostar, destruido durante la guerra. La multiplicidad de almas
en pena se escucha en la pluralidad de lenguas habladas. Todo esto conforma
la idea de transformación purificadora implicada en el concepto de
Purgatorio.
Finalmente,
un verde bosque, un río de aguas claras y gente alegre reposando en
una playa señalan el advenimiento al “Paraíso”.
Las imágenes están presentadas como recuerdos oníricos
que evocan naturaleza, calma y tranquilidad. Pero también aparecen
marines estadounidenses vigilando la playa. De manera que el paraíso
remite al infierno, puesto que el soldado podría ser entendido como
un ángel y un guerrero, que asegura la paz preparándose para
la guerra. Olga (Nade Dieu), quien en el reino anterior purgaba sus penas
y moría por ellas, vuelve a ser vista ahora recorriendo el paisaje
bucólico para contemplar una paz efímera, pero posible.
Si bien
“Nuestra música” comienza por el Infierno, termina en el
Paraíso, la muerte no prevalece, lo último que se ve es una
alegoría a la vida. Godard logra una visión alentadora de las
probabilidades que tiene la humanidad de superar sus conflictos, lo que hace
del film un buen material para la reflexión.
21/9/2006
www.solesdigital.com.ar
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