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Los
Simpsons. La película
Tenues
destellos de la antigua maestría
Por
Michel Emiliano Nieva
powdered1988@hotmail.com

Título
original: The Simpsons Movie. Dirección:
David Silverman. Guión: Mike Reiss, George Meyer,
James L. Brooks, Matt Groening, Ian Maxtone-Graham, John Swartzwelder, Matt
Selman, David Mirkin, Al Jean, Mike Scully, Jon. Producción:
Nadine Luque y Domenico Procacci. Música: David A. Stewart, Danny Elfman,
Hans Zimmer. Duración: 87 minutos. País:
Estados Unidos. Año: 2007.
Largo
tiempo hace que la serie animada más famosa de la historia de la televisión
continúa desilusionando a sus fans a base de capítulos mediocres
y nuevos doblajes que desencajan radicalmente con los que los espectadores
estaban acostumbrados. Y si esta película, además de los lógicos
propósitos comerciales, pretendía modificar la imagen totalmente
deteriorada que Los Simpsons se ganaron a base de guiones
repetitivos y chistes estereotipados, podríamos afirmar que no lo logró.
Aunque sí nos permitió recordar, por momentos, la época
en que las epopeyas de Springfield entretenían y conmovían.
Como aclaración
principal, los admiradores hispanoamericanos de la serie tienen algo de qué
alegrarse: Humberto Vélez, quien había dejado el programa en
la decimoquinta temporada por problemas gremiales, vuelve a realizar el doblaje
de Homero con esa voz que el tiempo volvió indisoluble de su personalidad,
y que sin ella los capítulos se tornaban artificiales. Esta vez la
productora no escatimó a la hora de pagarle al actor de doblaje el
dinero que justamente exigía. No obstante, con el resto de los actores
no se logró un acuerdo y por desgracia las voces de Bart, Marge y Lisa
siguen con los nuevos doblajes.
El problema
principal que planteaba la realización de la película, tan anunciada
por productores y tan esperada por el público, consistía en
cómo transformar los capítulos de poco menos de media hora en
una versión de noventa minutos sin perder la chispa y tornarse densa
para el espectador. De hecho, en la cuarta temporada se planeó un film
que fracasó ante la imposibilidad por parte de los guionistas para
alargar la trama más de treinta minutos, y en consecuencia esa idea
terminó derivando en el capítulo “Campamento Krusty”.

Esta nueva
película, sin embargo, relata una historia sin fisuras que no aburre
en ningún momento, y que concede a cada uno de los protagonistas su
momento estelar. Y si muchos espectadores dudaban de la calidad y verdaderas
intenciones de este proyecto, al menos les robará una sonrisa el comienzo
del film, donde los guionistas se burlan de los por lo general desatinados
intentos, siempre persiguiendo fines menos artísticos que económicos,
de los programas televisivos para perpetuarse en el cine, e incluso se ironiza
acerca de la posibilidad de trasladar a Los Simpsons a la pantalla
grande. Bart y Lisa llevan a su familia a una función de la película
de Itchy and Scratchy (Tomy y Daly en español), y
Homero se levanta en el medio de la proyección indignado ante la pésima
calidad de la cinta, y grita hacia el público: "¿Para
qué pagar por una película tan mala cuando puedo ver la serie,
todos los días, gratis en la tele?"
El film
está plagado de estas ironías, e incluso en uno de los momentos
de máxima tensión dramática la pantalla se oscurece súbitamente
y aparece un cartel que reza: Continuará (luego, obviamente,
la película sigue). Para los cinéfilos, además, las alusiones
y parodias a otras son obras son muchísimas, y van desde El regreso
de los muertos vivos, Titanic, Spiderman, Harry Potter, Una verdad incómoda hasta una versión erótica de Bambi.
Tampoco
faltan las críticas al gobierno de Estados Unidos ni a la inconsciencia
de sus habitantes a la hora de votar (que en la película eligen como
presidente a Arnold Schwarzenegger) o en el momento de cuidar el medio ambiente.
La trama,
básicamente, narra la posibilidad de un caos ambiental en Springfield
causado, cuándo no, por Homero. Una agencia federal encierra cruelmente
al pueblo en una burbuja gigante para que la contaminación no afecte
al resto de la población (en la negligencia cínica y cruenta
decisión del Presidente Schwarzenegger, casi un títere de sus
asesores, se sienten los ecos de una posible crítica a la guerra en
Irak y a Bush). Y son los Simpsons quienes tienen que salvar a la ciudad,
en el medio de disparatadas aventuras y disputas familiares.
La película,
si bien no es genial, recuerda por momentos los excelentes capítulos
de las viejas temporadas, y se enriquece con sorpresas inesperadas como el
pene de Bart, o el salto fructífero a la Garganta de Springfield por
parte de Bart y Homero (aunque a muchos les hubiese gustado, casi a manera
de homenaje a la escena más conocida del programa, que Homero caiga
y se destroce).
Como conclusión,
la versión cinematográfica de Los Simpsons parece una alternativa
aceptable para una serie que quizá ya haya caducado después
de tantos años en su formato televisivo. Esto parece comprobarse al
final de la película cuando Maggie (sí, Maggie) se saca el chupete
y habla por segunda vez en dieciocho años de vida, y dice: ¿Secuela?
31/7/2007
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