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Vicky Christina Barcelona

Woody Allen para turistas

 

Por Mariana Santangelo (*)
pachu30@hotmail.com

Scarlett Johansson, Penelope Cruz, Javier Bardem

Guión y dirección: Woody Allen. Intérpretes: Scarlett Johansson, Penélope Cruz, Javier Bardem y Rebecca Hal. Año: 2008.

Lo que siempre fascinó de Woody Allen es la lógica emocional con la que sigue a los personajes; algo que hace virtuosamente.  Pero aquello parece haberse perdido en Vicky Christina Barcelona, como si Woody Allen se hubiera secado creativamente después de Match Point.

En esta nueva presentación del genio Allen conocemos a Vicky y Christina, dos más que típicas estadounidenses de clase alta que llegan a Barcelona, donde la instruida Vicky concurre para terminar su tesis en estudios catalanes. Christina, su amiga, la acompaña. Vicky cree saber muy bien lo que quiere: casarse con su aburrido novio. La soñadora Christina, sabe que no sabe lo que quiere.

En este marco emocional, un narrador oportuno y ácido al mejor estilo Allen relata el mundo interior de estas jóvenes y nos guía por la esplendorosa Barcelona de Gaudí (aunque es una desilusión que el realizador muestre escenarios exclusivamente turísticos y sólo de clase alta).

En su primera noche en Barcelona, Vicky y Christina asisten a una exposición de arte. Allí tienen el placer de conocer al afamado artista local, Juan Antonio, interpretado por un Javier Bardem algo incomodo en el rol de amante latino, pero con momentos de genialidad. Bardem entrega un “sibarita artístico que ataca a mujeres y lienzos con pinceladas descaradas”, como lo describe Manhola Dargis del New York Times.

Juan Antonio invita a Vicky y Christina a viajar a Oviedo por el fin de semana. Por supuesto que Vicky se resiste y Christina accede hipnotizada. Ya en Oviedo, Christina bebe tanto vino que queda inhabilitada por el resto del fin de semana, vomitando en un lujoso retrete. Mientas, Juan Antonio asume su deber de “atender” a Vicky quien baja la guardia y se enamora embobada de él.

De vuelta en Barcelona, Christina retoma su fallido amorío con Juan Antonio y el romance trasciende a convivencia. Vicky es sorprendida por un corazón roto y la venida de su prometido a casarse de sorpresa en Barcelona.

Vicky nunca le cuenta a Christina la historia con Juan Antonio y para llevar las cosas al próximo plano, entra Maria Elena, la ex esposa del artista. Una sorprendente Penelope Cruz interpreta a la ex esposa, que llega del hospital tras un intento de suicidio en una más de sus crisis. Juan Antonio arropa a María Elena en la casa que comparte con Christina y así los tres aprender a convivir juntos. Más que juntos.

Vicky Christina Barcelona (Scarlett Johansson, Penelope Cruz)

Aquí comienza la magistral caída de esta película que ni el narrador, antes interesante, logra salvar.

Hay algo refinado en la historia emocional de estos personajes y el de Penélope Cruz, como la conflictuada artista, llega a ser por momentos la mejor interpretación de la película. La actriz española, sorprende con su combustión en un personaje cargado de de sensualidad pasional y descaro. Sus primeras tres escenas las logra con magistralidad.

La volátil relación entre María Elena y Juan Antonio por momentos grita Almodóvar, pero se ve la fallida dirección de actores en las escenas en las que los amantes discuten en español, evidenciando un director que no entiende el idioma.

Johansen hace gala de su falta de talento, pero demuestra estar bien casteada como una americana aventurera, inocente y funky con buen corazón. Rebecca Hal, la soberbia Christina con el corazón roto, entrega una interpretación perfecta, haciendo reír y pensar. Una actriz que viene del teatro a hacer una gran carrera en el cine.

El guión decae en sus enredos y en la conclusión forzada y muy abrupta. Vicky termina su relación con María Elena y Juan Antonio en un descuelgue de lógica neoyorkina y todo vuelve a ser tan americano como antes; y lo español tan español como antes. Y es aquí donde la película desilusiona y falla en contarse. Todo es estereotipado al extremo. Las nacionalidades, Barcelona, la comida, la luz, los decorados, la música.

El tema de la película parece ser la atracción sexual y que hacer con ella y en cuantas combinaciones, llegando al clímax en la ya muy comentada escena en el cuarto oscuro entre Penélope y Johansen.

Con Bardem como experto amante que gratifica en una misma película a Penélope, Scarlett y a Rebeca Hall, la peli ofrece potentes fantasías románticas para encender tanto a hombres como mujeres. Además, si Barcelona quisiera inclusive más turistas de los que recibe al año, este film la abastecerá.

Da la sensación de que Woody Allen se perdió creativamente cuando dejo de actuar en sus películas y reescribirse obsesivamente. Tal vez estemos evidenciando la transmutación de un genio que esta reinventándose ante los ojos de sus fieles seguidores.

(* Actriz y guionista. Especial desde Los Ángeles para Soles Digital)

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6/10/2008

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