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Copa
Davis
Argentina apabulló
a Australia
Por
Walter Medina
soujirow@hotmail.com
Fotos: Agencia
AFP

Se terminaron
los mitos. El equipo argentino de Copa Davis vapuleó a Australia en
Sidney y en la superficie más adversa para nuestros jugadores, el césped.
El conjunto
integrado por David Nalbandian, Mariano Puerta, Guillermo Coria, Gastón
Etlis, Martín Rodríguez y con la dirección técnica
de Alberto Mancini, logró que lo que pocos esperaban y dio el batacazo
de los cuartos de final de esta edición de la Davis.
El primer día transcurrió según se preveía. Lleyton
Hewitt venció a Coria en 4 sets y le dio el primer punto a los australianos.
Lo más importante del encuentro fue la buena adaptación de Coria
al pasto y la
disputa verbal en la que se trenzó con
Hewitt. Desgraciadamente eso le quito color a un encuentro
superlativo desde lo técnico. Posteriormente Nalbandian, con el peso
de ser el líder del equipo en esta ocasión por su buen juego
en el césped de Wimbledon, cumplió con su parte al vencer a
Wayne Arthurs. Hasta allí el panorama era el esperado.
Se
sabía de antemano que el punto clave era el dobles. Quien ganara ese
partido tendría muchas chances de ser semifinalista. Los pronósticos
se fueron por la borda. Quienes vaticinaban un partido extenso o una victoria
fácil de Australia quedaron sorprendidos por el nivel del dúo
argentino. Una vez más, David Nalbandian cumplió con las expectativas
que se pusieron sobre él, pero el que brilló fue Mariano Puerta.
El finalista de Roland Garros fue eliminado muy rápido en el abierto
británico y su producción en pasto era una incógnita.
Sin embargo, no solo no perdió su saque sino que, de los 40 puntos
que jugó con su servicio ganó 36 y perdió 4, de los cuales
3 fueron doble falta. Todo se resolvió rápidamente a favor de
los argentinos. Victoria en sets corridos contra Hewitt y Arthurs y la serie
2-1 para Argentina.
En el
día tres Nalbandian tenía la gran chance de cerrar la disputa
ante Hewitt, pero se esperaba que el australiano sacara a relucir su espíritu
combativo y que el encuentro fuese difícil para el cordobés.
Una vez más las especulaciones previas dieron por tierra. Nalbandian
barrió en tres sets a Hewitt y el equipo argentino se quedó
con la serie. Sin duda que el unquillense fue la figura del equipo pero por
otra parte, la carta ganadora de los australianos no estuvo a la altura de
las circunstancias.
Ya
en el primer día Coria hizo su trabajo. Más allá de la
derrota logró cansar a Hewitt pero por sobre todo le dejó muchas
dudas en su juego, dudas que se acrecentaron en el segundo día cuando
los clásicos “come on” del australiano no se escucharon
en el estadio. Finalmente, la supremacía de Nalbandian demostró
que en esta ocasión los argentinos se adaptaron al césped como
si jugaran en el polvo de ladrillo del Buenos Aires Lawn Tennis.
La clave
estuvo en el equipo. Tanto los que jugaron como los que se quedaron afuera
(Etlis y Rodriguez) tenían el mismo objetivo: lograr el paso a semifinales.
Y no hay que olvidar el trabajo de Mancini. Cuando muchos dudaban de su estrategia,
sobretodo poniendo a Puerta en el dobles, demostró que entiende su
puesto y que sus decisiones fueron acertadas.
Por el otro lado de la llave hacia la final de la Davis aparecen Rusia y Croacia,
y si Argentina llega a la instancia definitoria tendrá que jugar fuera
de casa.
Ahora se viene Eslovaquia en condición de visitante y seguramente habrá
que jugar en cemento o carpeta, pero ahora se terminaron los mitos. Los jugadores
argentinos juegan en cualquier superficie y con la misma personalidad tanto
de local como de visitante. Ya lo dijo el más grande del tenis argentino,
Guillermo Vilas “es muy difícil que se nos escape la Davis este
año”. Sin duda que hay equipo, y el hambre de gloria puede llevar
a estos jugadores a lograr por primera vez para el tenis argentino el trofeo
más importante de este deporte.
21/7/2005
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