|
¿Qué
le pasa a Coria?
Tocó
fondo. Pocas veces en el mundo del tenis se puede ver a uno de los mejores
jugadores del mundo caerse tan bruscamente en lo anímico. Este es el
caso de Guillermo Coria, número 7 del mundo, que en lo que va del 2006
no ha hecho más que sumar frustraciones.
El año
para el rufinense comenzó en el Abierto de Australia, donde se despidió
en tercera ronda al caer sin atenuantes y en sets corridos con el francés
Sebastien Grosjean. Esta mala actuación le valió no ser convocado
por Alberto Mancini, capitán del equipo argentino de Copa Davis para
el match con Suecia. ¿Que hubiera sucedido si ante las 10 mil personas
que colmaron el Parque Roca durante los tres días de competencia Coria
hubiera perdido alguno de los puntos de la serie?. Ahora es difícil
saberlo, pero en un país tan exitista como el nuestro, los ídolos
de hoy son los villanos de mañana.
El “Mago”
volvió al circuito en el ATP Telmex, el abierto de Buenos Aires, donde
supero una durísima primera ronda gracias al apoyo de la gente y a
la garra que desplegó, pero no por el tenis que jugó. Dos veces
no podía darse lo mismo y en segunda ronda, Coria perdió con
el español Rubén Ramirez Hidalgo, número 83 del mundo.
Finalmente,
en Acapulco la semana pasada, fue silbado por el público mexicano luego
de perder en primera ronda con el italiano Alessio Di Mauro por un contundente
6-2 y 6-4.
Es
muy llamativo como Coria, especialista en polvo de ladrillo, jugó tan
mal en estos primeros torneos del año y sobre su superficie favorita
(la excepción fue Australia). El mayor déficit lo tiene en el
saque, problema directamente proporcional a lo fácil que pierde los
encuentros. El mismo Coria aseguró luego de su eliminación del
Abierto de México: “ya no me respetan”, toda una afirmación
del momento del santafesino. Todos los jugadores del circuito se le plantan
de otra manera, no lo ven como a un Top Ten, sino como un jugador con muy
poca autoestima y con un juego muy endeble. Coria ha perdido “el fuego
sagrado”.
Lo más
extraño es que el “Mago” ha pasado momentos difíciles
en su carrera y siempre los superó. Cuando estaba en franco ascenso,
a mediados del 2002, sufrió una suspensión por 6 meses por doping
positivo aunque la ITF (Federación Internacional de Tenis) reconoció
que la sustancia encontrada no le daba ventaja sobre sus adversarios. Al volver
al circuito había retrocedido al puesto 199 del ranking mundial pero
se recuperó al punto tal de convertirse en el número 3 del mundo
y ganar dos Masters Series (Hamburgo en 2003 y Montecarlo en 2004) además
de arribar a la final de Roland Garros en el 2004, donde perdió un
partido increíble con Gastón Gaudio luego de ir ganado dos sets
a cero. Quizás ese fue el primer punto de la crisis de Coria.
Pasado
dos meses, se tuvo que operar del hombro y no pudo participar de los Juegos
Olímpicos. Volvió al circuito a fin del 2004 para jugar el Masters
donde a pesar de su estado físico tuvo una actuación decorosa.
El 2005
fue de transición, algo normal para los jugadores de tenis que se someten
a una operación en el hombro. Le pasó a Marat Safín y
a Tommy Hass, entre otros. Sin embargo, logró buenos resultados y terminó
la temporada como el número 8 del mundo.
Pero
algo ya venía afectando a Coria. La relación con su entrenador,
el español Josep Perlas no era la mejor y todo comenzó a desmoronarse
en el Abierto de los Estados Unidos. El “Mago” perdió en
Cuartos de Final Con el local Robby Ginepri en un maratónico partido.
Ahí comenzaron los problemas con el saque, problemas que se acrecentaron
en la semifinal de la Davis jugada en Eslovaquia. Dos derrotas durísimas
para Coria contra Karol Beck y Dominik Hrbaty, dejaron afuera de la final
a los argentinos y las críticas llovieron sobre el de Rufino.
Para terminar
el año una pésima performance en el Masters y los últimos
días con Perlas como entrenador, que dijo una vez desvinculado de Coria
que el problema en el saque no era algo de su incumbencia.
Actualmente
Guillermo Coria es entrenado por el español José Higueras, quien
tendrá la difícil tarea de recobrar al “Mago” más
que nada en lo anímico. El tenis está, cuando confíe
nuevamente en su saque y se crea imbatible, como antes de Roland Garros 2004,
entonces Coria brillará nuevamente en los courts del mundo entero.
Por ahora la contención de su entorno y quizás la atención
psicológica sean las respuestas que necesita para volver a ser uno
de los jugadores más peligrosos del ATP.
Argentina
espera su recuperación para ganar la Davis, el mundo espera a Guillermo
Coria en su mejor nivel para ver un espectáculo de calidad, el mismo
Coria espera ser otra vez el “mago” del circuito.
7/3/2006
Texto:
Walter Medina
Notas
relacionadas:
Fotos de Tenis
www.solesdigital.com.ar
|