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Federer
campeón del US Open
El reloj suizo
funciona a la perfección

Qué
se puede agregar sobre Roger Federer. Todo ha sido dicho por los cronistas
de deportes del mundo entero: imbatible, fenómeno, insuperable, de
sangre fría, de técnica perfecta. Estamos frente a uno de los
mejores tenistas de todos los tiempos y aún no ha alcanzado su techo.
Estamos en presencia del sucesor de Sampras y Lendl. Estamos disfrutando de
la verdadera perfección suiza hecha tenista.
A
nadie se le ocurría siquiera suponer que Federer podía ser vencido
en las canchas de Flushing Meadows. Ni siquiera la aparición rutilante
de este año, Rafael Nadal, era rival para el suizo en el cemento norteamericano.
Y si bien no se enfrentaron, otros jugadores de mayor jerarquía que
Nadal sobre canchas duras solo fueron una sombra a la hora de chocar con el
número uno del mundo. Incluso Lleyton Hewitt en semifinales y la leyenda
Andre Agassi, en la final, apenas si pudieron hacer transpirar al gran Roger.
Realmente
este Abierto de los Estados Unidos fue un paseo. Ningún apostador en
Las Vegas pudo hacer saltar la banca. El defensor del título revalidó
su condición de máximo favorito aplastando a sus rivales con
un juego exquisito, con una potencia utilizada solo en los momentos que el
partido lo pedía y con una serenidad que solo tienen los que saben
que no pueden ser vencidos.
A lo largo
de este año Federer perdió apenas tres partidos: semifinales
del Abierto de Australia frente a Marat Safin, cuartos de final de Montecarlo
con Richard Gasquet y semifinal de Roland Garros, con Rafael Nadal.
Al gran
Roger solo le queda ganar Roland Garros para tener todos los Grand Slams,
cosa que muy pocos tenistas han logrado. De los que están en actividad
solo Agassi pudo lograr tal hazaña.
Por el
lado de los argentinos tampoco hubo sorpresas. La mayoría se despidió
en las primeras rondas demostrando su falta de adaptación al cemento
y la superioridad en esta superficie de los jugadores norteamericanos y europeos
(excluyendo a los españoles). Solo David Nalbandian y Guillermo Coria
lograron llegar a la segunda semana del torneo y cayeron en Cuartos de Final.
Nalbandian no tuvo oportunidades, se cruzò con Federer y fue cosa juzgada
desde el comienzo. Aún así el cordobés es el único
Top 20 que tiene record positivo ante el número 1 del mundo (5-3 a
favor de Nalbandian). Por el lado de Coria la historia fue diferente. Perdió
con el local Robby Ginepri en cinco sets apasionantes en los que el argentino
bien pudo haber ganado, pero cometió errores en los momentos decisivos
que le costaron el partido. La conclusión rápida pensando en
las semifinales de la Copa Davis contra Eslovaquia en una superficie ultra
veloz como la carpeta, es que solo Coria y Nalbandian pueden dar el batacazo.
Quizás con un Mariano Puerta inspirado en el dobles como ante Australia
y la inteligencia de Alberto Mancini para plantear los partidos se pueda sacar
adelante una serie muy difícil para el equipo argentino.
Por
suerte para el resto de los equipos que juegan la Davis, Federer no tiene
un compañero de equipo entre los 20 mejores del mundo, porque de otro
modo nadie podría superar al equipo suizo que siempre pierde 2-3, con
los puntos de singles ganados por Roger. En el año quedan dos Masters
Series y el Masters Cup de Shangai sobre superficie rápida, ¿Alguien
podrá detener el avance de la máquina suiza? Parece poco probable.
Ni Andy Roddick con el saque más veloz del mundo es capaz de doblegar
a Federer. Estamos frente a la nueva leyenda del tenis, a disfrutarlo porque
a los que nos apasiona este deporte tenemos la oportunidad de ver a ese tipo
de personas que marcan un antes y en después en un deporte. Como Maradona
en el fútbol, como Jordan en Básquet, en 10 años diremos
como Federer en tenis.
15/9/2005.
Texto:
Walter Medina
www.solesdigital.com.ar
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