¡Cómo está la Liga Inglesa! El uruguayo Luis Suárez recibió un partido más de suspensión y deberá pagar una nueva multa, esta vez de 31.000 dólares por haber realizado gestos impropios hacia la hinchada de Fulham tras los continuos hostigamientos hacia el delantero.
Así, Suárez quedó relegado por nueve partidos ya que la semana pasada también había sido sancionado por la FA (Football Association) con ocho partidos y 62.000 dólares por los supuestos dichos racistas hacia Patrice Evra del Manchester United durante varios encontronazos que mantuvieron. Se dice que el oriental lo habría discriminado por su color de piel y el francés por su condición de sudamericano.
¿Qué pasó con tipos como Eric Cantona, Paul Gascoigne, Alan Shearer, el aguerrido capitán irlandés Roy Keane (mi favorito) y sus ásperos enfrentamientos en la cancha o en el túnel con el francés Patrick Vieira del Arsenal, o tipos como Gustavo Poyet que aunque chocaran con un tractor, siempre se levantaban y seguían corriendo?
¿Quien no recuerda aquellos choques de la Champions League entre equipos ingleses y la Juventus de Paolo Montero? ¡Se sacaban chispas y se decían de todo! Estoy hablando de épocas cuando los pantalones eran más cortos, los pelos más largos y ser alcahuete no estaba bien visto (para vos, Evra).
¿Cuándo fue que nos convertimos todos en actores, en hipócritas. Digo hipócritas porque no debe haber nada mas racista que un inglés (recuerdo jugar contra ingleses en Estados Unidos y me decían Mexicano, como si esto fuese un insulto), y lo peor; cuando nos convertimos en llorones?
Luis Suárez es un excelente jugador, esos que llevan el potrero en el alma, el picadito y la viveza criolla incorporada naturalmente, esos que sale uno cada veinte años y sus reacciones no son pensadas, seguramente siempre ha jugado así, desde niño.
Es que “Luisito” proviene de una tierra donde (gracias a Dios) si ponés la mano para salvar un gol (como lo harías jugando en la calle con tus amigos) nadie te dice tramposo. Una tierra en la cual lo que pasa en la cancha se termina en la cancha o, en el peor de los casos, en el túnel, pero no en "La Corte" (¿quién no recuerda las finales uruguayas del 2001 y 2002 con aquellos choques del popular Pato Sosa -capitán de Danubio F.C y el Palillo Vanzini de Nacional? ¿O el día que el Pato y el Chengue Morales se querían pelear en la calle afuera del estadio de Danubio pero después seguramente se cruzaron mil veces en la calle o en la noche de nuestra pequeña gran ciudad y se habrán tomado algún trago como hombres de ley?).
Pero los uruguayos somos así, y al final se sacaron las ganas y se terminaron peleando pero juntos, espalda con espalda, los dos vestidos de Celeste y contra toda la “Vino Tinto” en uno de esos partidos “chungos” de Eliminatorias. ¡Ay, Dios mío, si estos "Gentlemans" ingleses jugaran la Eliminatoria que jugamos nosotros en Sudamérica!
Es que Uruguay es único. Un lugar en el que si la hinchada rival te insulta podés todavía hacerle algún gesto para "hacerlos entrar" (Charlie Good te extraño, mirá que me hacías reír viejo, y reconozco que también me “hacías entrar” bastante cuando hacías gestos para la tribuna Colombes del Centenario en la que solía alojarme con la gente de la Franja (Danubio).
Otra que se puede hacer (pero no es tan aconsejable) cuando la hinchada se dedica a putearlo a uno durante 90 minutos es hacerles un gol e ir tirarle la camiseta a la tribuna al mejor estilo Fabián O’neill jugando para Nacional y visitando a Cerro en el Estadio Trócoli. Aunque repito, no es recomendable.
Lo que quiero expresar es que en Uruguay aún no se ha perdido el folklore. Si bien nos puteamos, nos decimos cosas, tampoco hemos llegado al punto de las barras bravas Argentinas que "apretan" a los jugadores (Ay, Salgueiro. Ojalá se salven los Cuervos). No se ha perdido la esencia del fútbol. La fiesta del fútbol de barrio. Aunque desgraciadamente los equipos “grandes” del Uruguay participen cada vez menos de aquello bien de barrio (¡Bo, Peñarol!, jugás un partido por año afuera del Centenario. Todavía no sé cómo hacés para hacer tan pocos puntos. ¡Son una cosa de loco!).
Al menos en el bendito fútbol uruguayo todavía está presente la picardía y el fútbol sigue siendo "pa’ los vivos" porque, a mi modo de ver, el día que se pierda eso, no surgirán más Sositas (Rubén), Recobas, Peraltas (Horacio), ni Suárez.
¿Y qué se trae entre manos este fútbol moderno de estrellas de Hollywood luciendo diamantes “bling-bling” en las orejas?
Afuera de la cancha: "Los leguleyos"
Después del gol que "se comió" el línea de Jorge Larrionda (árbitro uruguayo) en el Mundial (Inglaterra vs. Alemania) parece que la FIFA impulsará el ingreso de la tecnología.
¿Y qué van a hacer? ¿Ponerle un chip a la pelota? ¿Ponerle micrófonos a los jugadores (vaya a saber uno adónde) para escuchar lo que se habla? ¿Ver si le dijo “negro”, si le dijo “garca” o si le dijo algo sobre la hermana?
Creo que están matando el fútbol y vamos a terminar siendo robots. Una cosa es el Fair Play y tirarla afuera para que atiendan a un colega que está lesionado, pero otra cosa es pasarse de rosca y que se transforme en una telenovela venezolana.
Adentro de la cancha: "Los clones"
Ya se juega demasiado "roboticamente" para mi gusto. Han logrado erradicar del futbol Europeo el clásico enganche, el numero 10 (el Román Riquelme) que la lleva atada y la pisa para todos lados como si estuviese en una cancha de tierra, porque dicen "ralentiza" el juego.
Yo que se, parece que es mejor jugar sin puestos todos de todo como el Arsenal, todos corren, todos pasan de primera, todos marcan, todos miden 1,90 y todos están "salados" (término uruguayo para fuerte o “grosso”). Ahora bien, ¿no hay ninguno "diferente"?
(¡Paaaaaa, qué jugada!)
Recuerdo que los alemanes se enloquecieron en 1990 con la "doble pisada" del negro Rubén Pereira. “Pero mirá que esa la tiraba a cada rato. Ah, pero si éramos 200 tipos los que íbamos a ver Danubio con Rentistas.” Entonces señores, a mí que no me digan los "franchutes" que esa es “la rouette" de Zidane cuando yo la ví 10 años antes ¡Esa es la doble pisada del negro Rubén Pereira! (“negro” dicho en forma cariñosa. Como se estila en Uruguay).
(Que alguien tire un caño por favor)
Cuando Carlos Grossmüller (soy fiel seguidor de su fútbol)jugaba para el Shalke 04 solía mirar mucho la Bundesliga y sinceramente me dormía. Es el fútbol más robótico y aburrido del mundo. Podrán salir campeones del mundo 100 veces, pero los alemanes son más aburridos que bailar con tu hermana. No entendía nada, cabeceaba en el sillón hasta que, dos por tres, al “Carlitos" le salía de adentro "el Grosnile" y rompía el libreto con alguna moña improvisada que seguramente habrá tirado algún día en algún picado por allá en el Bella Italia.
Menos mal que esta el Barcelona de Iniesta (¿Dijo “de Iniesta”?) Sí, señor. Porque para mí no es de Messi, No, no señor. Es el Barcelona del Señor jugador Andrés Iniesta (una especie de Riquelme retrasado en el campo).Como acá está prohibido usar el "enganche", Pep lo puso de doble cinco y decidió decirle "armador". Da igual, juega y hace jugar a todos, y como si fuera poco, Guardiola tiene dos “armadores” porque también está Xavi (con razón es robo a mano armada cuando juega esta gente). Y si después que la amasan bien amasada estos dos fenómenos con pinta de oficinistas (las apariencias engañan), encima se la dan "redondita" al enano (cosa que no sucede en su selección ya que se la dan “cagada” o “cuadrada” según la orilla del Río de La Plata) y bueno: pasa lo que pasa.
Esperemos por el bien del futbol que en este 2012 todas estas “giladas” les sirvan a los ingleses para no ser tan cuadrados. Que como les dijo Poyet "no pretendan que todo el mundo maneje por la izquierda".
Que nuestro Luis Suárez vuelva pronto a las canchas, que el gran capo de Tévez encuentre un equipo donde lo dejen ser "el Apache" y mientras dejamos en stand by a la Premier (porque pa’ ver a Rooney no vale la pena) miraremos al Barcelona o a la vieja y querida Serie A de Italia que son mas "sudacas" y meten, se pegan, se putean y hasta a veces aparecen locos como “Il Bambino” Cassano o "el petiso” Micoli del Palermo (uno de mis jugadores favoritos) que hacen cosas "diferentes".
¡Feliz año futboleros de ley. Un abrazo grande desde Barcelona!
30/12/2011
(*) Nacido en Montevideo en 1978 y apodado “el Tank”, Martín Tanco es un ex futbolista de las divisionales de ascenso del Uruguay y de extenso paso por Estados Unidos. Precisamente en este último país se licenció, en 2005, como Especialista en Recursos Humanos. El Fútbol y el Rock ‘n Roll son las dos pasiones que siempre han marcado el ritmo de su vida. Actualmente se encuentra radicado en España. Allí trabaja como Asesor de Negocios con futbolistas profesionales, en tareas de reclutamiento y Management Deportivo.