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Phil Mickelson

El tiro del Masters, ¿y del año?

Por Javier Cardenal Taján
xabi10xabi@gmail.com

Phil Mickelson

Sustentado en sus frecuentes tiros espectaculares es que bien ganado tiene el vencedor del Masters su apodo Phil "The Thrill" Mickelson, algo así como Phil el que emociona o el emocionante. A lo largo del torneo, el jugador de San Diego ofreció varios golpes que dejaron a más de uno boquiabierto. Sin embargo el proverbial golpe que ejecutó en el par 5 del hoyo 13 en la ronda final fue uno de esos que provocan un acto de genuflexión inconsciente y vivirá en la meoria de los amantes de este deporte.     

Después de una mala salida con el driver, un draw pronunciado dejó la pelota a la derecha del fairway a 207 yardas de la bandera y debajo de los pinos. El lie (el asiento de la pelota) era un colchón de espinas desprendidas de los pinos, no el mejor pero nada que un profesional no pueda resolver.

Sin embargo el mayor desafío era que justo delante de la pelota Mickelson tenía un pino y darle la vuelta por la parte izquierda (Mickelson es zurdo) no iba a ser para nada sencillo ya que a un metro y veinte centímetros se erijía otro pino. La única posibilidad era jugar un draw que hiciera pasar la pelota entre los dos árboles que tapaban la visión del green.

Cabe mencionar que delante del green se encuantre un arroyo de agua, de haber puesto la pelota ahí, es probable que toda chance de ganar el torneo se hubiesen esfuamdo en un santiamén.  

Mickelson, no dudó, tomó un hierro 6 (con el cual un aficionado pega 150-170 yardas y desde el fairway), dibujó un swing enérgico y disparó la bola para que esta terminase aterrizando a un metro del hoyo. BPuño en alto para Mickelson y explaosión en las tribunas y en las galerías.

Su compañero de ronda, Lee Westwood, que también había terminado en los pinos de la derecha no podía creerlo. Tras ver el tiro, no pudo hacer otra cosa más que sacudir su cabeza como para darse cuenta de que no era una ilusión óptica lo que acababa de presenciar.

Finalizado el torneo, Westwood reflexionó: "Fue uno de esos típicos golpes que sólo Phil puede hacer. La mayoría de los jugadores hubiesen jugado un chipp corto para regresar la pelota al fairway, pero Phil hizo lo que unicamente los grandes jugadores suelen hacer en lso momentos indicados".
 
Cuando le preguntaron sobre el tiro, Mickelson reconoció que la pelota no estaba muy hundida en las espinas. Pero también dejó en claro que nunca se la pasó por la mente jugar un chipp hacia el costado, "Tenía que hacer pasar el tiro entre los dos troncos, sea para dejar un approach o jugamerla al green. Así que sabía que tenía que ejecutar un golpe decente y salió perfecto".  

Le preguntaron si Jim Mackay, su caddie desde hace quince años, intentó detener su afán or llegar al green en dos golpes: "No, y ni siquiera lo intentó. Lo único que discutimos fue si tomar un hierro seis o un cinco ya que muchas veces al pegar desde las espinas la pelota sale más lenta. pero me pareció que el asiento de la bola era limpio y como quería pegar fuerte confié en el seis.

Lo único que falto para cerrar la historia hubiara sido embocar el putt para águila. Pero los nervios o la emoción traicionaron a Mickelson, falló el putt y se pasó un metro del hoyo. A pesar de esto, no dudó en la recuperación y se fue del hoyo 13 con un magnífico birdie.

Pero nada de lo ocurrido sobre el green puede soslayar ese hierro seis que ya se ha ha ganadoo un lugar en la historia de uno de los torneos más tradicionales del golf y seguramente sea merecedor de una placa conmemorativa en el Augusta National Golf Club.

 

1/5/2010

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