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Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010
Pipones
Por Mariano García
mariano@octubre.org.ar

Con sus dos partidos ganados, el goleador del torneo y el mejor juego ofensivo mostrado entre todas las selecciones del Mundial, Argentina se ubica cómodamente primero en el grupo luego de vencer por 4-1 a Corea del Sur. Tres goles de Gonzalo “Pipita” Higuaín, la función desequilibrante de Messi, la entrega de Tévez por el equipo y la explosión del Kun Agüero desde el banco, le dieron a los dirigidos por Maradona la ventaja necesaria para ratificarse como uno de los candidatos serios del torneo.
En estos dos primeros juegos, Argentina mostró una bipolaridad, que por la accesibilidad de los rivales, hizo que el potencial en ataque disimule las falencias defensivas. Es uno de los pocos seleccionados en este mundial que se preocupa más por el área rival que por proteger el arco propio. Ante la proliferación de dobles líneas de cuatro para defender un empate, y mucho más un primer gol; los de Maradona siguen apostando a hacer más goles de los que recibe, dando por descontado que tarde o temprano la desequilibrada defensa algo regalará a los rivales.
Dando por descontada la clasificación a Octavos de Final, habrá que considerar cómo funcionará esta estrategia ante el rival surgido del áspero grupo A; ni qué decir de proyectar a Cuartos, donde ya el nivel del rival será de verdadera primera categoría. A riesgo de ser apresurados, los resultados y el nivel de juego invitan a pensar con qué se encontrará Argentina en el camino al tan deseado tricampeonato.
El fantasma germano

Allá a media distancia, como un fantasma de lo que fue la eliminación en el pasado Mundial, vuelve a asomar una Alemania sólida como siempre en defensa, pero mucho más veloz y contundente en ataque. Los cuatro goles a Australia en su debut, con una dinámica combinación de experiencia y goles en Klose y Podolski, más una nueva camada de talentos jóvenes, los hacen de temer para cualquiera que tenga que enfrentarlos.
Brasil propone algo muy similar a Argentina, siendo tan peligroso en ataque como vulnerable en defensa por los laterales. Le hizo dos a Corea del Norte, podrían haber sido más, pero una distracción sobre el final les costó irse a las duchas venciendo por la mínima diferencia.
Dentro de los cabezas de serie, Italia y Holanda se advierten sólidos, a pesar de que los dirigidos por Marcello Lippi apenas pudieron empatar con un Paraguay que dará mucho más que hablar.
Pero sin dudas, la gran decepción hasta el momento es nuevamente España. Último campeón europeo, invicto en las eliminatorias, no pudieron elegir peor momento para perder por primera vez en su historia ante Suiza. Una vez más, las promesas ibéricas quedan en el limbo de los cuestionamientos una vez llevadas al terreno mundialista; y si bien todavía nada está definido y todo queda por jugar, el sabor amargo de la derrota 0-1 frente a los ultradefensivos helvéticos durará un buen rato.
Deriva continental

Si nos alejamos un poco del enfoque nacional, y evaluamos los rendimientos a nivel continental, vemos que el peso que debería haber tenido África en su primera vez albergando la máxima cita del fútbol mundial se va diluyendo lentamente.
Porque aunque el país organizador sea Sudáfrica, todos los países del continente se sienten un poco locales y co-partícipes de el histórico evento. Ni los locales, ni tampoco Nigeria, Camerún, Argelia, o Costa de Marfil reafirmaron el nivel que en mundiales anteriores supieron tener los equipos africanos. Sólo se salva Ghana, que con su triunfo 1-0 ante Serbia aporta la única victoria africana en ocho partidos.
La contracara de esta inconsistencia es la solidez de Sudamérica. Hasta la fecha, ningún equipo del ámbito de la Conmebol ha perdido un partido. Además de las potencias regionales, Argentina y Brasil, han llegado con serias intenciones y sólidos equipos Chile (venció 1-0 ante Honduras), Paraguay (valioso empate en uno ante el último campeón, Italia) y por supuesto, Uruguay. Haciendo honor a su tradición de aguar fiestas a los locales, los dirigidos por Oscar W. Tabárez dieron uno de los grandes golpes del campeonato al vencer a Sudáfrica por 3-0 con dos goles del endemoniado Diego Forlán. En un grupo A donde todo puede suceder, los charrúas se colocaron al frente con el objetivo de evitar a Argentina en Octavos.
Con una o dos cartas sobre la mesa, el juego de candidatos, sorpresas y decepciones ya se puso en marcha.
17/6/2010
Fotos: Fifa / Getty Images
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