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Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010
Esperando al Messías
Por
Sergio Visciglia
svisciglia@hotmail.com

Lionel Messi y Juan S. Verón (Argentina)
Terminada la primera ronda, el mundial de Sudáfrica 2010 puede sintetizarse como un torneo de poco vuelo, con la mezquindad de muchas selecciones como principal característica, y con una primera fecha que puede considerarse como la peor de la historia. Por suerte el vértigo fue creciendo y la dinámica creció para que en las dos siguientes fechas aparezcan algunos partidos de buena calidad o al menos brindando emociones.
Los miserables

Loukas Vyntra (Grecia)
Sin dudas la avaricia fue la gran ganadora de la primera parte del mundial. Esquemas abrumadoramente arrogados a la táctica defensiva predominaron en el verde sudafricano, comandados generalmente por las selecciones europeas, que muestran una debacle estrepitosa en lo que respecta al juego en sí. Si bien en Europa la táctica, la fuerza y el estado físico estuvieron siempre por delante de la técnica, los lujos y el juego a ras del piso, este torneo parece estar llegando a un extremo muy alejado del buen espectáculo.
El 4-1-4-1 de Grecia se lleva todos los abucheos si de mezquindad se trata, pero qué se le puede decir al entrenador alemán Otto Rehhagel si así fue como salió campeón de la Eurocopa 2004. Claro que este torneo, junto al mundial obtenido por Italia dos años después parecen ser pseudo culpables de esta actualidad. Y hablando de la azurra, mucho no se puede agregar de un equipo opaco que solo se dedicó a atacar en los últimos diez minutos de su corta estancia en el torneo.
Suiza, con otro alemán de entrenador, y Dinamarca, son otros dos equipos que prefirieron la eliminación de cualquier tipo de manifestación futbolística en pos del resultado, pero en definitiva no sirvió para mucho ya que ambas selecciones quedaron fuera de combate. Nueva Zelanda nunca quiso atacar y se fue contenta e invicta, pero es tal vez el equipo que más puede ser perdonado debido a su marcada inferioridad.
En menor medida, y tal vez no en todo momento, la mayoría de las demás selecciones también prefirieron mantener el cero ante todo, dejando de lado todo indicio de promesa de buen juego.
África colonizada

Bongani Khumalo (Sudáfrica)
¿Dónde quedó el baile de Roger Milla y la astucia de los simpáticos cameruneses que llegaron a cuartos de final en Italia ´90? ¿Y la desfachatez nigeriana de Amokachi, Okocha y Cía. que apareció en EEUU ´94 y ganó la medalla dorada en las olimpiadas dos años después? ¿Y el tiki-tiki ghanés de 2006? Algunos apurados vaticinaban: “Los africanos van a dominar el fútbol en un par de años”.
Pero el rumbo cambió, y el 2010 muestra que de seis selecciones, solo una, Ghana (y sin jugar bien), logró pasar a octavos de final del campeonato del mundo. Sudáfrica nunca tuvo un fuerte equipo, y esta vez no hubo “manito” para el local como en otras ocasiones; y Argelia no llegó al arco contrario. Nigeria, Camerún y Costa de Marfil por su parte, llegaban con muchas esperanzas, con jugadores de renombre, y eran un susto para todos, pero con un juego chato y sin vuelo, perecieron en primera ronda, como olvidando sus raíces de buen juego y la desfachatez que se les apreciaba en el párrafo anterior.
¿Qué pasó entonces? Porque muchos jugadores de estas selecciones son grandes figuras en el fútbol europeo, e incluso la mayoría de ellos juegan allí, en el fútbol más profesional del mundo. ¿Europa dijimos? Entonces cierra todo. Sin pecar de facilistas se podría decir que aquella técnica cuasi natural que hacía brillar el juego africano (ciertamente, muchas veces cargado de inocencia) hoy día se ve superada por la táctica, la rigidez y el juego aéreo europeo, tierras donde la mayoría de sus jugadores practican el deporte durante todo el año, algo que diez años atrás todavía no sucedía. A diferencias del Siglo XIX, la colonización ahora es futbolística.
El cabaret francés

Raymond Domenech y Franck Ribery (Francia)
La inolvidable frase del hoy periodista Diego Latorre referida al Boca de halcones y palomas, viene como anillo al dedo para el equipo comandado por el fanático de la astrología Raymond Domenech. El mito dice que pone a ciertos jugadores según su carta astral, y entonces a partir de esta leyenda, otra cosa no se podía esperar. Completado todo con un equipo de jugadores veteranos en la agonía de su carrera, y con jóvenes de muy baja calidad futbolística, el destino de Francia estaba sellado. El resto es champagne de cabaret: insultos de Anelka y su posterior exclusión, peleas internas, suspensión de entrenamiento, carta abierta, golpes de puño, prensa relamiéndose, y eliminación. Ya no hay un Zidane que disimule el paupérrimo nivel del fútbol francés.
Siamo fuori

Vincenzo Iaquinta y Fabio Quagliarella (Italia)
Antes de empezar el mundial, se podía ya vislumbrar que Italia presentaba una de sus peores selecciones de la historia en cuanto a nombres. Porque, seamos sinceros, pese al catenaccio eterno que tanta bronca nos da, los azurri siempre tuvieron nombres de calidad en sus filas.
Esta vez no, tan solo Pirlo (solo jugó un partido), Cannavaro, Buffon y Camoranesi llegaban con pergaminos. El resto, apellidos que deambulaban entre insignificantes, jóvenes sin explotar o veteranos sin mucho vuelo.
Pero la suerte y la historia no estuvieron del lado italiano (¿por primera vez?), y nada pudo hacer este limitado equipo. El DT Marcelo Lippi se adjudicó toda responsabilidad, y así recibió todas las críticas de la prensa italiana, centradas en las ausencias de jugadores como Totti, Balotelli, Grosso o Luca Toni.
Algunas pinceladas de buen fútbol

Mesut Oezil (Alemania)
Entre tanta mediocridad, quedan equipos que apostaron por el bien del juego. Argentina sin dudas es quien más ofreció, con un Lionel Messi en buen nivel, que se verá completado según su juego en el resto del torneo. Actitud ofensiva y atacantes audaces son sin dudas las características principales del equipo, tapando un poco ciertas falencias en defensa que pueden llegar a sobresalir con rivales más fuertes.
Sudamérica es el continente ganador de la primera fase: todos sus representantes clasificaron, y a excepción de Chile todos lo hicieron en el primer lugar. Pero Chile fue quien también mostró una constante actitud ofensiva y un intento de juego en conjunto comandado por Alexis Sánchez.
España, de la mano de David Villa, también quiere ganar jugando y lo demuestra, pero aun no ha cumplido con las expectativas sufriendo un buen susto contra Suiza. Portugal mostró algo pero ante la débil Corea del Norte, presentando un muy buen mediocampista como Raul Meireles Alemania arrancó a toda máquina y después dejó dudas, apoyándose en Mesut Özil, un atípico enganche para lo que es el juego alemán, que con su cuota de calidad demostrada se perfila como una de las figuras del torneo. Pero hasta ahora se podría decir que una de las máximas figuras es el japonés Keisuke Honda, quien aporta gran juego, lujos y goles. De todas formas, faltan los brasileros, y la verdadera figura del torneo se verá a partir de ahora…
Los candidatos de siempre
Brasil, Holanda, Alemania, España y Argentina ganaron sus zonas y se perfilan como máximos candidatos frente a las sorpresivas eliminaciones de Italia y Francia, finalistas de 2006. Con algunas cuotas de buen juego aparecieron por momentos Portugal, Chile, Japón y Eslovaquia. Uruguay, Estados Unidos y Paraguay por su parte, ganaron merecidamente sus zonas combinando sacrificio, orden y pequeñas ráfagas de buen fútbol. El resto simplemente para el olvido, pero Inglaterra está de todas formas en octavos y tendrá un lindo duelo frente a los alemanes. Y como ahora todo es ganar o morir, Corea del Sur, Ghana y México también están en segunda ronda y pese a no haber ofrecido grandes cosas, habrá que ganarles.
¿La pelota es de rugby?

Maradona y la polémica Jabulani
Ante tanta avaricia, la FIFA vio venir toda la debacle y para que haya más goles y la gente no huya de las canchas, no tuvo otra idea que hacer una pelota especial. El objetivo, claro, era que los arqueros tengan más dificultades para atraparla y así aparezcan más goles gracias a sus errores. Pero la cosa se volvió en contra, y los goles que llegan a partir de deficiencias de los arqueros terminan dejando muy mal parados a estos y no son para nada espectaculares. Para colmo, la combinación pelota liviana+altura+cancha regada da como resultado pases imposibles y tiros libres a las nubes. Mala jugada.
Entonces, con el crecimiento de la mezquindad futbolística, el bajón técnico, la falta de audacia de los jugadores, y la escasez de ideas de la FIFA, ¿podrá peligrar en un futuro no tan lejano el espectáculo futbolístico? No nos olvidemos que esto es un gran negocio, pero para que sea redondo tiene que haber consumidores, y el público, más allá del fanatismo de muchos, a la larga se termina cansando. Salvo que aparezca un Messías y nos salve a todos…
26/6/2010
Fotos: Fifa / Getty Images
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