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Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010

Sudamérica al poder

Por Sergio Visciglia
svisciglia@hotmail.com

Carlos Tevez
Carlos Tévez

Se jugaron los octavos de final, y nuevamente el equipo argentino fue verdugo de México, y se instaló en cuartos para enfrentar a Alemania y repetir el tándem del año 2006. Cuatro selecciones sudamericanas se cuelan entre los ocho mejores, siendo esta entonces la confederación con más representantes en la etapa final del campeonato mundial de Sudáfrica.

Sensación extraña queda después del claro triunfo por 3 a 1 sobre México. Por un lado, preocupó mucho en grandes sectores de la prensa especializada la cantidad de tiempo en el que el seleccionado mexicano le quitó la pelota a los dirigidos por Diego Maradona. Por otro lado, en el clamor popular sigue palpitándose cierta duda en cuanto a la seguridad que pueda ofrecer la defensa, apuntando todos los cañones hacia Martín Demichelis, probablemente por el grueso error que tuvo frente a Corea del Sur, pero no exclusivamente. El puesto del lateral derecho, que sin convencer arrancó el torneo con Jonás Gutiérrez, parece ahora resolverse con las buenas actuaciones de Nicolás Otamendi, y se encamina a consolidarse así para enfrentar a Alemania, especialmente para conformar una potente cortina ante el poderío ofensivo germano.

Yendo hacia las virtudes de nuestra selección, que parecen ser muchas más para la prensa mundial que para la nacional, la buena performance de las figuras ofensivas se está convirtiendo en el factor principal, turnándose Tévez, Higuain y Messi para sobresalir en ciertos momentos de los partidos. De todas formas, la buena respuesta en conjunto, que había sido eje de las felicitaciones en la primera ronda, ahora parece haberse desvanecido de golpe contra México. Pero no se aconsejaría exterminar las convicciones partido a partido, no habría que caer en los extremismos de los especialistas fanáticos.

El triunfo sobre México terminó siendo contundente, gracias a la apertura del marcador (claramente Tévez en off side) y el posterior error del fondo mexicano, que terminaron definiendo el partido a favor de la celeste y blanca. Un partido raro, muy parecido a lo que a veces ofreció Brasil en la primera ronda y contra Chile en octavos, donde pareció hacer goles cuando quiso. Y claro, Brasil es Brasil dirán todos. Pero Argentina es Argentina.

El sur también existe

Brasil

Pasa algo semejante en cuanto a la visión de virtudes y defectos con nuestros vecinos del Scracht, halagados y temidos por todos, más aun luego de la goleada por 3 a 0 ante la selección de Marcelo Bielsa. Sin embargo, no son todas luces en los medios brasileros, enfrentados duramente con Dunga (algo que terminará seguramente si la “verdeamarela” logra el campeonato). La respuesta en equipo está siendo sin dudas lo mejor de Brasil, comandada por la fortaleza de su arquero y defensa, algo totalmente impensado en otros tiempos.

Doblete de Luis Suárez para que el sueño celeste avance en una llave muy abierta para Uruguay. El triunfo charrúa 2 a 1 sobre Corea del Sur se dio en el marco de un cotejo muy parejo, que por momentos mereció culminar en empate, pero el golazo de Suárez terminó por definir el cotejo, pese al posterior embate surcoreano. Esta gran victoria del equipo de Tabárez le permite ahora enfrentar a Ghana en cuartos de final, el único “colado” en medio del poderío sudamericano y europeo, que ganó su lugar al imponerse en tiempo suplementario frente a Estados Unidos por 2 a 1 en un interesante partido.

El otro país clasificado de nuestro continente es Paraguay, el equipo que más sufrió al derrotar por penales a Japón en uno de los peores partidos del torneo, donde los dos parecían solo jugar a no perder. Es grato que todos aquellos equipos que tanto habíamos castigado en su momento por su mezquindad (especialmente los europeos) hayan quedado afuera, pero al mismo tiempo es paradójico que de los sobrevivientes, el equipo que más cerca está de aquello es justamente Paraguay, uno sudamericano.

Los otros

David VillaPero los europeos siempre están. Y obviamente quedaron los mejores: Alemania, Holanda y España. El rival de Argentina volvió a ser una maquinita como en su primer partido, con un contundente 4 a 1 ante el pobrísimo equipo inglés (pese al gol invalidado a estos que hubiera puesto el marcador 2 a 2), que había clasificado a la segunda ronda solo por la pobreza de sus rivales. Grandes figuras como Rooney, Gerrard o Lampard, fueron durante todo el torneo tan solo adornos que deambulaban por el verde sudafricano. Con un quintento atacante temible (Klose, Podolski, Müller, Özil y Schweinsteiger) los alemanes se instalan como principales candidatos al título, pero ahora tienen que enfrentarse nada menos que con Argentina, los otros candidatos.

Holanda llega a cuartos de final casi sin despeinarse, pero también sin brillar, y sin enfrentarse a algún equipo de nivel. Es una incógnita como puede llegar a responder frente a Brasil, en un partido que promete mucho. Y España por su parte, va acrecentado de nuevo su chapa de candidato que traía antes de perder contra Suiza en la primera fecha. Totalmente dominando a un contragolpeador Portugal (que tuvo en sus filas a un insignificante Cristiano Ronaldo, la mayor decepción del mundial), los muchachos del tiki-tiki tienen como principal defecto la falta de profundidad en su juego y las fallas en la definición.

Ahora, Alemania

Thomas Müller

Es el turno de la revancha, de la revancha, de la revancha y muchos etcéteras. Tal vez sea uno de los duelos más significativos en la historia de los mundiales, y su primer enfrentamiento tuvo lugar en Suecia en el año 1958, con triunfo germano por 3 a 1. En Inglaterra ´66, se produjo un empate 0 a 0, y luego llegarían las dos inolvidables finales consecutivas con un triunfo para cada uno: Argentina 3-2 en México ´86 y Alemania 1-0 en Italia ´90. Lo más cercano, claro, es la derrota por penales en los cuartos de final pasados luego del empate en un gol. De todas formas, en el historial general de partidos, Argentina aventaja a Alemania por ocho triunfos a seis, con cuatro empates, donde uno tuvo sabor a victoria alemana ya que fue el de 2006.

El volante alemán Schweinsteiger se encargó de calentar el clásico con declaraciones poco felices, descalificando el comportamiento de jugadores y entrenador argentinos, y también de los espectadores, todo desde una mirada un tanto altanera, como demostrando que aun hoy día, algunos alemanes mantienen cierto complejo de superioridad sobre el resto de la población. Nosotros por nuestra parte, seguimos confiando en nuestro Messías.

30/6/2010

Fotos: Fifa / Getty Images

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