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Semifinales
del Mundial de Básquet
Choque de titanes
Por Mariano
García
mariano@octubre.org.ar
Fotos:
FIBA / Carlos Candel (FEB)
No hubo
lugar para sorpresas en la etapa definitoria del Mundial de Básquet
Japón 2006. Tal como indicaba la lógica, los cuatro equipos
que habían ganado sus respectivos grupos en forma invicta, llegaron
cómodamente hasta la puerta de la final del torneo.
Tres de
ellos lo hicieron marcando diferencias categóricas: Estados Unidos,
España y Argentina. El cuarto en cuestión, Grecia, no despliega
un juego ofensivo tan vistoso como los otros, pero es el que más a
gusto se siente en partidos donde la defensa, los roces y el juego físico
marcan la diferencia, y ese es un factor que en etapas decisivas como éstas,
no debe ignorarse.
De algo
hay que estar seguro: se acabaron los partidos fáciles para los cuatro
titanes del Mundial.
Dos
trenes de frente
El partido
que disputarán Argentina y España el viernes a las 7.30 de la
mañana (hora Argentina) tiene todos los ingredientes necesarios para
ser considerado el juego más importante del torneo.
Por un
lado, un equipo argentino consagrado, que busca entrar definitivamente en
la historia al acceder a su tercera final consecutiva en torneos internacionales.
Pero que deberá enfrentar a una selección que históricamente
ha sido infranqueable, como la española. Los ibéricos nos eliminaron
del Mundial ’98, le ganaron incluso en primera ronda al equipo campeón
olímpico de Atenas 2004, y como si fuera poco, nos dejaron bastante
mal parados en los amistosos preparativos para este Mundial. En el historial,
sobre 18 enfrentamientos en total, España ha ganado 16. Un auténtico
Némesis para los dirigidos por Sergio Hernández.
Pero si
de historia hablamos, a España el pasado también le pesa, ya
que casi nunca ha podido llegar a una final de peso (no sólo en básquet,
sino en la mayoría de sus deportes de conjunto), a pesar de contar
con el talento suficiente, y haberse colgado en numerosas ocasiones la chapa
de candidato. En muchos aspectos, el España de hoy hace acordar a la
Argentina del Mundial 2002 de Indianápolis: tiene a sus jugadores estrella
en su pico de rendimiento, mucho hambre de gloria, y todo por ganar.
Cada uno
pone sus razones de peso en la balanza, y es imposible afirmar quién
es el punto y quién la banca. España tiene mayor profundidad
en el banco de suplentes, y está jugando como un verdadero campeón.
Los argentinos tienen la experiencia de haber superado las últimas
dos semifinales que jugó, sabe cómo ganarlas, y no tiene tanta
presión en sus espaldas.
Serán
dos trenes que van a chocar de frente, en un partido que se anticipa durísimo,
y que seguramente se definirá por los detalles. Pelotas perdidas, bloqueo
del rebote en defensa, mejor selección de tiros, efectividad para atacar
defensas en zona. Aspectos finos del juego que si hasta ahora estaban disimulados
detrás de las abultadas diferencias en el marcador, ahora pasan a ser
decisivos para llegar o no a la final.
Polos
opuestos
En la
otra semifinal, ocurre lo opuesto. Se enfrentarán Estados Unidos y
Grecia, dos equipos completamente diferentes, dos estilos antagónicos,
los representantes más “puros” de los polos de fuerza que
existen hoy en el básquet. El estilo NBA vs. el estilo FIBA; que respectivamente
priorizan ataque vs. defensa, individualidades vs. juego colectivo, estética
vs. esfuerzo.
En un
Mundial donde la calidad de un seleccionado ha sido evaluada incorrectamente
de acuerdo a cuántos jugadores posee o no en la NBA, Grecia llega a
las semifinales como actual campeón europeo, y con la totalidad de
su plantel militando en el Viejo Continente. Afuera quedaron equipos que llegaron
con importantes jugadores de la NBA (Brasil, Eslovenia, Francia, Alemania,
Serbia, Australia, etc.), y allí están todavía los griegos,
que tendrán un prueba de fuego ante los norteamericanos.
Todas
las fichas estarán puestas, lógicamente, en la armada encabezada
por Carmelo Anthony y LeBron James. Sin nada que perder, Grecia deberá
hacer lo que mejor hace para incomodar y sacar del juego a los NBA: jugarles
físico, trabado, lento, desgastarlos mentalmente. Si el partido se
define en el terreno de lo atlético, el talento individual, las acciones
espectaculares y los contragolpes fulminantes, todo será de Estados
Unidos. Pero si el técnico griego, Panagiotis Yannakis, logra llevar
la contienda hacia el duelo psicológico e impone la fortaleza mental
de su equipo, tendrá su oportunidad de dejar nuevamente al “Dream
Team” afuera de una final.
31/8/2006
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