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La situación del tenis y el handball argentinos

La rebelión de los jugadores

Por Walter Medina
soujirow@hotmail.com

Gastón Gaudio
(Foto Sport MKT)

Cuántas veces se escuchó, sobretodo en el mundo del fútbol, que los jugadores piden “la cabeza” de un técnico o que “van para atrás” para que el entrenador sea destituido. Esta situación siempre se vuelve más grave cuando el técnico en cuestión es un seleccionador nacional.

Actualmente, dos entrenadores nacionales fueron puestos en tela de juicio por sus propios dirigidos. Nos referimos a Mauricio Torres, técnico de la Selección Argentina de Handball masculino, y a Gustavo Luza, capitán del Equipo Argentino de Copa Davis.

Existen similitudes y diferencias en la situación que les toca vivir a estos entrenadores, pero lo que más sale a relucir es la actitud de los jugadores, tanto del handball como del tenis, de confrontarlos e incluso pedir su renuncia.

En el caso de la Selección Argentina de Handball, los problemas no son recientes. Desde que asumió la dirección técnica Mauricio Torres, su relación con los principales referentes del plantel no fue la mejor. Pero todos los problemas internos se taparon en virtud de los buenos resultados conseguidos por los “Tigres”, apodo que llevan los chicos del handball.

Cuando en el 2003, la Selección Argentina fue eliminada en la primera ronda del Mundial, a mediados de año, y se quedó afuera de los Juegos Olímpicos de Atenas, en el último Panamericano clasificatorio, todos las tensiones salieron a relucir y no se hicieron esperar. Maurico Torres literalmente le hechó la culpa del fracaso a los jugadores más importantes del plantel y se abstuvo de cualquier autocrítica. Entre los jugadores que el técnico señaló se encuentran el armador Martín Viscovich, su hermano Gonzalo Viscovich, el arquero Christian Canzoniero y el veterano Christian Platti. Para colmo, en el último Sudamericano que se realizó en Mar Del Plata, el Entrenador “borró” a casi todo el plantel de “históricos” y convocó en un 95 % a jugadores juveniles. Solo el Capitán, Andrés Kogovsek formó parte de este equipo. Ante tal situación, los jugadores excluidos se levantaron contra el técnico y pidieron que este de un paso al costado para seguir formando parte del combinado nacional. Además sacaron a la luz todos los problemas que se sucitaron durante la gestión de Torres al frente de la Selección. Kogovsek, intentó mediar entre las partes para llegar a un acuerdo, pero ante la negativa de ambas facciones, el capitán decidió auto excluirse de la Selección Nacional hasta tanto se aclare el panorama.

En el caso del tenis, los inconvenientes también parecen traerse desde hace tiempo. Hace pocos días Enrique Morea, Presidente de la Asociación Argentina de Tenis (AAT), ratificó como Capitán a Gustavo Luza, aún después de la abultada derrota 0-5 contra Belarús por los cuartos de final de la Copa Davis. Ante tal situación, 14 jugadores argentinos redactaron una carta a la AAT pidiendo la renuncia de Luza y su reemplazo por Martín Jaite o Alberto Mancini, dos ex Top Ten del tenis argentino. Entre los firmantes de la carta se encontrarían Guillermo Coria, David Nalbandian, Agustín Calleri, Gastón Gaudio, Juan Ignacio Chela, Mariano Zabaleta y Guillermo Cañas, entre otros.

Esta coyuntura trajo aparejada la formación de dos bloques bien diferenciados: Luza y la ATT que lo respalda, por un lado, y los jugadores por el otro.
Aparentemente, los problemas se arrastran desde España en el 2003 cuando el equipo argentino cayó en las semifinales de la Davis ante los ibéricos. En esa oportunidad Morea criticó duramente a Gaudio por sus derrotas y este se habría molestado con Luza por su falta de apoyo frente a las declaraciones del Presidente de la ATT. De hecho, se dejó deslizar en algunos medios que el mismo Gaudio sería el “cabecilla” del complot. También Zabaleta y Chela hicieron público su enojo con el entrenador al negarse a formar parte del equipo que enfrentaría a Belarús ante las ausencias por lesión de Coria y Nalbandian.

La carta de los jugadores tiene como fecha límite para la resolución de la situación el 9 de mayo, día en que se juega la final del Masters Series de Roma. Por su parte, Morea habría invitado a los jugadores a reunirse con él en Roland Garros para determinar como seguiría la situación. Evidentemente, en ese clima, Luza no podrá trabajar como es debido por lo que probablemente, al cierre de esta edición de Soles Digital, ya haya dejado su cargo.

Tanto en el handball como en el tenis los jugadores se decidieron a tomar el toro por las astas e intentar solucionar todos los problemas que pudieran evitar que los combinados nacionales no consigan sus objetivos, y evidentemente, los deportistas entienden que ellos son los que pueden sacar a sus equipos adelante y que necesitan un entrenador que comprenda las necesidades de los jugadores.

Es cierto que en el caso de Luza todavía hay mucha tela para cortar, pero el actual coach tomará una decisión en breve. Por su parte Maurico Torres, se aferra a su puesto olvidando que los jugadores que excluyó son indispensables para el Equipo Argentino de Handball y que su actitud y la de los dirigentes puede hacer retroceder al menos 10 años el desarrollo de este deporte.

La pregunta está planteada y parece que es el meollo del asunto ¿Quiénes son los protagonistas, los jugadores o el cuerpo técnico? Ambos son importantes, pero es más fácil y más conveniente, cambiar a una persona que a todo un grupo. Igualmente, los caprichos y las actitudes despóticas deben ser dejadas de lado si el deporte argentino quiere seguir evolucionando y conseguir títulos importantes.

5/5/2004

(Nota de la Redacción: Efectivamente, Gustavo Luza se alejó de su cargo el 4 de mayo)

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