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Golf - Masters de Augusta
Vuelve la parafernalia de Tiger Woods
Por
Javier Cardenal Taján
xabi10xabi@gmail.com

Después de cinco fatídicos meses de inactividad, Tiger Woods sale nuevamente al ruedo como protagonista máximo del primer torneo Major del año: El Masters en Augusta National. El show, la parafernalia, y las expectativas que hay detrás de Woods han disparado las expectativas por las nubes y se espera que el Masters rompa records de audiencia.
Ganador de 14 majors y al constante acecho de la marca del gran Jack Nicklaus, ganador de 18 torneos mayores, Tiger se siente como en casa cuando se trata de los fairways y greens de Augusta. Conocedor como pocos de la cancha, no por nada decidió romper ese hiato oscuro que lo vio sumergido bajo las fauces del escarnio público tras conocerse su turbulenta relación con su esposa y numerosos casos de infidelidad.
A pesar de su palmario conocimiento de la cancha y de sentirse cómodo cada vez que sale a jugar en Augusta –acumula cuatro sacos verdes- existe una realidad: Tiger no compite en forma oficial desde el 15 de noviembre durante el Abierto de Australia. Veremos cuántos hoyos demora el número uno del mundo en sacarse el oxido de encima.
Muchos coinciden en que el juego de Tiger ha alcanzado una solidez y madurez nunca antes vistas. El manto de dudas se posa sobe su recuperación mental y emocional. Nadie duda de la capacidad de Woods para superar grandes escollos o tolerar las presiones de la competencia al máximo nivel. Pero los obstáculos a superar esta vez no están relacionados a su juego, al público o a sus rivales.
Toda inquietud será evacuada el jueves de la primera ronda cuando el anunciador oficial presente al más grande golfista de todos los tiempos y deba enfrentarse al tee de salida.
Un jugador que llega con gran impulso a este Major es el sudafricano Ernie Els tras ganar dos de los últimos tres torneos del Tour (WGC CA Championship; Arnold Palmer Invitational). Els no cree que la presión pueda ser un factor perjudicial para Woods: “Tiger es un jugador diferente. No será nada facil para él, pero tiene todas las condiciones para llevarse e torneo”, declaró el ganador de tres Majors a la prensa.
Woods sabe lo que enfrentará. Ha confesado sentirse un tanto inquieto y preocupado por saber cómo lo irá a recibir la gente.
Mientras que la prensa mundial espera con ansias un torneo que promete coberturas y mediciones sin precedentes, Els no cree que el gran show que está siendo montado alrededor vaya a modificar el juego, “Toda la prensa mundial estará presene, pero no creo que eso vaya afectar el juego, no al menos en forma negativa”.
En cambio para el ganador del British Open, Stewart Cink, el Masters versión 2010 va a ser “Uno de los acontecimientos más grandes de la historia del golf. Todo el mundo va a estar detrás del mejor de todos los tiempos: Tiger. El mundo entero va a juzgar cada golpe que realice, cada palabra que salga de su boca, van a querer saber qué hace luego de terminada su ronda o qué va a comer”.
Los ratings de las transmisiones del PGA Tour sufrieron severas recaídas tras las últimas ausencias de Tiger (la primera fue a fines de 2008 cuando Tiger abandonó la competencia durante ocho meses luego de su operación de rodilla). A pesar de esto el entusiasmo generado por el regreso de Woods ya ha llevado a que las cadenas estadounidenses digan que el Masters de este año estará alcanzará facilmente los ratings de la ceremonia de asunción de Barack Obama, la cual marcó el record de audiencia de los últimos 15 años.
Tiger siempre se ha sentido como un pez en el agua caminando el par 72 de Augusta, basta con recordar el 61er Masters de 1997 cuando con tan sólo 21 años Tiger recibió de manos de un contrariado Nick Faldo su primer saco verde en lo que fue su primer Major y en el cual batió todos los records. Se convirtió ese año en el ganador más joven del Masters utilizando la menor cantidad de golpes en la historia del torneo (270; 18 bajo el par) y dejando al segundo en cuestión (Tom Kite) 12 golpes detrás lo cual representa la victoria por mayor margen de golpes en la historia del torneo.
El trazado de Augusta National fue modificado en 2006 y alargado. Sus 7.445 yardas hacen de esta la segunda cancha más larga en albergar un torneo mayor. A sus 34 años, si se lo propone, Tiger sigue siendo uno de los pegadores más largos del tour, el jugador con mayor repertorio dentro del juego corto y probablemente el mejor putter de todos los tiempos dentro de un radio de cinco metros con respecto al hoyo.
El dasafío más grande que presenta la cancha son sus greens rápidos y con caídas muy pronunciadas que fuerzan gran precisión en la lectura del terreno, distancia y fuerza.
Los candiatos:
Como nos tiene acostumbrado desde su debut en el Masters de 1995 (participó como amateur), Woods será el nombre en boca de todos. A pesar de ello hay otros profesionales que tienen, está vez sí podemos decirlo, las mismas chances que el gran tigre. Ernie Els es uno de ellos. El sudafricano no solamente viene en gran racha sino que estadísticamente acumula 10 top-tens en el Masters, prueba de toda su maestría. Phil Mickelson, doble ganador del saco verde y uno de los mejores jugadores de la historia alrededor del green debería integrar el pelotón final del domingo. El irlandés Pedraig Harrington (ganador de tres Majors), los británicos Lee Westwood e Ian Poulter, o el sudafricano Retief Goosen (ganador del US Open) y uno de los jugadores más queridos del tour también se vislumbran como animadores del Masters.
Claro que en nuestra tierra todos las miradas se posarán en Angel Cabrera, el defensor del título. El golfista de Mendiolaza, Córdoba ha probado que no le tiembla el pulso. Promediando 320 yardas con su driver quiere demostrar que un tercer título Mayor es posible.
6/4/2010
Foto: AP / www.tigerwoods.com
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