|
Cabezones:
“Jardín de extremidad”
Por
Jorge de Elizalde

Sello:
Popart Discos. Género: Rock. Duración:
42:45. Integrantes: Cesar Augusto Andino (voz), Gustavo Martínez
(bajo), Alejandro Collados (batería), Esteban Serniotti (guitarra,
segunda voz, pianos, programaciones), Leandro Aput (guitarra).
“Jardín
de extremidad” es el cuarto trabajo en la carrera de Cabezones –a
esto hay que sumarle el simple de tres temas “Ep” (2001) y el
ep acústico “Infraural” (2004)–, y nos muestra a
la banda santafecina en su mejor momento, con una calidad musical definitivamente
consolidada.
Producido,
grabado y mezclado por su guitarrista, Esteban Serniotti (un capo en el asunto,
que viene desarrollando dicho rol desde “Eclipse (sol)” (2003)
y también se encarga de ejecutar varios instrumentos como se puede
leer en los créditos), “Jardín...” es un disco de
una factura excelente en todos sus aspectos. El trabajo realizado con las
voces a dúo es impecable, y el carismático vocalista, César
Andino, le da un toque melancólico y distintivo a todo el álbum,
claramente la marca identificatoria de la banda desde sus inicios, allá
por 1994.
Las fluctuaciones
entre los pasajes más pesados y agresivos y los momentos más
densos y tranquilos se desenvuelven con maestría, dando como resultado
una producción homogénea, y si bien corre el riesgo de caer
en cierta monotonía, esta se ve compensada por una potencia sonora
impresionante. La excepción estilística del disco (más
que acertada) es “Mi pequeña infinidad” (cuyo video ya
está rotando en los canales de tv), segundo corte de difusión
y el tema más melódico de las 12 canciones que contiene el cd.
“Frágil” fue el primer corte de difusión, y hay
por lo menos dos temas más que perfectamente pueden postularse para
ser un hit (“Cada secreto” e “Inmóvil”), cuyas
dosis de melodía y agresividad se compactan con una sincronización
perfecta.
Cabezones
logran sonar pesados y a la vez muy accesibles, gracias al muy buen trabajo
de Serniotti en cuanto a la armonización, con las guitarras bien al
frente y un sonido muy pulido y cuidado. “Pasajero en extinción”,
“Buenas noches” y “Planear” son algunos de los grandes
momentos del álbum.
Otra de
las particularidades de la banda son los contenidos de las letras que evitan
caer en la crítica social trillada y la denuncia política “fácil”
(algo que ya puede catalogarse como una mala costumbre del rock nacional de
los 90 a esta parte) para focalizarse en temas más intimistas y personales,
y cuya responsabilidad cae íntegramente sobre César.
Un disco
potente, pesado y prolijo (cosa que saben trasladar al vivo con un profesionalismo
muchas veces ausente en los conciertos de las bandas pesadas, tanto nacionales
como internacionales), con un carisma que coloca a Cabezones en un nuevo escalón,
y les depara un futuro más que promisorio.
21/7/2005
www.solesdigital.com.ar
|