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The Claudettes – Infernal Pianto Plot… Hatched!

Un debut inverosímil

 

 

Por Julián Melone
julianyelotro@gmail.com

Sello: Spanks-A-Lot Records / Yellow Dog Records. Género: Rock, Jazz, Blues. Temas: 13. Año: 2013. Integrantes: Johnny ''Fingers'' Iguana (Piano) y Michael Caskey (batería).

Ser original es una tarea difícil porque no es necesariamente una tarea en sí. Es más difícil aún proponerse ser original, aunque no deje de ser una noble misión. En este caso, un dúo instrumental integrado por piano y batería intenta hacer algo que seguramente ya hizo alguien, pero aún así resulta difícil de catalogar. Para evitar entrar en el juego de intrincadas ecuaciones de palabras a la hora de la imperiosa necesidad de rotular algo nuevo, lo que The Claudettes hace en “Infernal Piano Plot… Hatched!” bien podría ser rock, aun sin tocarlo.

Cuidado: el álbum puede resultar engañoso. Estos norteamericanos ganadores del premio a Mejor Disco Instrumental en los Independent Music Awards 2014 (refiriéndonos, claro está, a este disco), se presentan en la tapa con un sonriente estilo pop y un título atractivo. El empaque resulta muy seductor y seguramente comencemos la escucha con predisposición y ansiedad (quizás curiosidad, más si vemos que alguien decide catalogarlo como rock).  La novedad es que encaran el disco como un trabajo de canciones pero sin más instrumentos que ellos dos, o sea, sin voces. Tampoco hay zapadas o extensiones desarrollistas instrumentales, sino que se basa en patrones (con poca melodía sobre ellos) devenidos en estrofas, estribillos y algún que otro puente. Es sorpresivo: la mayoría de los dúos instrumentales se basan en despliegues técnicos y virtuosos (esta sorpresa puede volver al álbum no apto para músicos).  Y con eso logran momentos muy entretenidos, como en las frenéticas Motorhome e Infernal piano plot… hatched! (mellizas entre sí), o la orleanesca Stumblin’ Home Satisfied (la única con algo parecido a un solo). Pero la novedad se esfuma inmediatamente.

Al no haber en los temas restantes un despliegue interesante o alguna interpretación especialmente destacada, la fórmula de la canción se vuelve repetitiva y aburrida. Ante la excesiva cantidad de canciones, se hace difícil darle una escuchada entera. En especial, debido al sonido midi de la batería que da la impresión al escucha de estar jugando un videojuego más que de escuchar un disco.



Es verdad, el piano tiene una mano izquierda muy agresiva y una mano derecha muy inquieta, y colabora a buenos climas en Deep Soul for High Society. E incluso, si hubiese sido un EP con los 5 mejores temas del álbum (Agreguemos Tremblin’ Blues y terminemos la lista) probablemente la historia sería otra. Pero no, decidieron intentar abarcar muchos estilos de distintos géneros con un desarrollo escaso, y si bien los temas son verdaderamente cortos el álbum se hace muy largo.

El álbum es malo, ya que después de todo, le sobran 8 canciones. Y este error de no poder descartar canciones es una novatada propia de, como menciona el premio recibido, alguien que se maneja independientemente y sin productor. Y si bien el álbum posee rocanroles de base, lo que importa aquí es la intención, y eso los convierte en rock.

Sin más que una idea absolutamente arriesgada (y original, dentro de todo) se lanzaron a una empresa musical inverosímil, lograron empacarla correctamente y editar un álbum debut que mal que mal es probable que deje a cualquier no-músico cantando en la calle una base de piano. Todos los errores de este disco son propios del inexperto, pero la intención es noble así que habrá que otorgarles el voto de confianza y mantener los oídos abiertos y dispuestos a brindarles una segunda oportunidad cuando ella se presente. ¿Qué rótulo le pondrán? Ellos se definen como “Cosmic Cartoon Music” (música cósmica de dibujos animados). Quizás otro error de novatos.

30/11/2014

www.solesdigital.com.ar

 

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