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Emir Kusturica &
The No Smoking Orchestra – Live is a Miracle in Buenos Aires
Su
Buenos Aires querido
Por Mariano
García
mariano@octubre.org.ar

Sello:
Warner Music. Género: Rock / Folk. Duración:
72:24’. Cantidad de temas: 16. Músicos:
Emir Kusturica (guitarra), Dejan Sparavalo (violín), Nelle Karajlic
(voces), Stribor Kusturica (batería), Cheda Marjanovic (percusión),
Glava Markovski (bajo), Ivica Maksimovic (guitarra), Dralle Draugentaller
(teclados), Goran Popovic (tuba), Nesho Petrovic (saxo) y Zoki Miloshevic
(acordeón).
Ya es
costumbre escuchar en boca de músicos extranjeros que nos visitan frases
demagógicas acerca de que el público argentino “es el
mejor”, sus preferidos, etc… Por más que suenen como cantos
de sirena para los fans en la previa de grandes shows, uno sospecha que “a
todos les dirán lo mismo”, como quien desconfía de un
piropo. Sin embargo, Buenos Aires también ha sabido adoptar como propios
a artistas y bandas que aquí convocan multitudes, mientras que en el
resto del mundo tienen una masividad más acotada.
Bandas
de culto, que le dicen, que a pesar de haber nacido en tierras lejanas han
encontrado en el público argentino la media naranja que no consiguieron
en sus lugares de origen. En la actualidad, la No Smoking Orchestra (NSO)
de Emir Kusturica es la banda que mejor se ajusta a este curioso fenómeno.
No sólo Argentina (Buenos Aires, pero también Córdoba
y Rosario) son paradas obligatorias, sino que la cantidad y convocatoria de
sus recitales en nuestro país superan largamente a los que la caravana
balcánica realiza por Europa y el resto de Sudamérica.
Para confirmar
el romance entre la NSO y Buenos Aires, nada mejor que pasar de las palabras
(y de todos los piropos dedicados en entrevistas y conferencias
de prensa) a los hechos. Y si de música se trata,
no hay mejor muestra de afecto que la edición de este disco en vivo
que junto al DVD que lo acompañan le mostrarán al resto del
mundo (e incluso a sus propios coterráneos) el fervor y la química
especial que han encontrado en Argentina.
El disco
rescata los mejores momentos del memorable recital que Kusturica
y la NSO dieron el 3 de marzo de 2005 en el estadio Luna Park
(ver nota). Allí, la banda presentó los flamantes
temas de la banda de sonido “La vida es un milagro”, que junto
a los clásicos provenientes de “Gato Negro Gato Blanco”
y “Underground”, conformaron el primer registro en vivo oficial
de la banda.
Sin toda
la parafernalia escénica que la banda despliega, uno puede descubrir
con gusto lo bien que suenan. En vivo, los ojos llenan al espectador con trajes
estrambóticos, actitud punk construida a base de instrumentos folklóricos,
arcos de violín gigantes y mucha fanfarria. Detrás de todo eso,
lo que queda en el registro puramente sonoro es la confirmación de
que estos serbios locos son músicos extremadamente talentosos y profesionales.
Uno podría
imaginarse al cabecilla musical de la banda, el violinista Dejan Sparavalo,
dando clases cómodamente en un Conservatorio, y sin embargo lo tenemos
ahí encabezando geniales improvisaciones que van desde el rock hasta
el folk centroeuropeo. Así y todo, se da el gusto de jugar con un minué
del compositor de cámara Luigi Bochherini, que desemboca en una de
las típicas arremetidas estilo gitano. El CD también confirma
la importancia del saxofonista Nesho “Blackbird” Petrovic, que
con su formación jazzística aporta los mejores solos en todo
el recital.
Es sumamente
divertido escuchar nuevamente al Dr. Nelle Karajlic esforzarse con su español,
para lograr una complicidad con guiños y gestos que el público
recompensa con ovaciones y aplausos. El rol de Kusturica queda aún
más relegado escuchando sólo a la banda, sin la posición
central que adopta en escena. Pero es bien sabido que la NSO funciona aceitadamente
como un equipo, y que el cineasta bosnio se siente cómodo delegando
el protagonismo en sus compañeros de andanzas.
La selección
de temas rescata lo más popular del repertorio de la NSO. Se respeta
en parte la estructura conceptual de los discos de Kusturica (sobre todo de
sus bandas de sonido), donde hay temas “troncales” de los que
se derivan arreglos instrumentales, algunos juguetones y otros más
elaborados. En el caso de este disco en vivo, se inicia con “Fatal Wounds”
y se cierra con “When Life Was a Miracle”, y en el medio los más
conocidos “Drang Nach Osten”, “Upside Down”, “Was
Romeo Really a Jerk”, “Pitbull Terrier” y “Devil in
the Business Class”.
De la
última banda de sonido (Life is a Miracle), se han elegido los más
enérgicos, como “Vasja” y “Wanted Man”. Uno
que presenció el recital en vivo, lamenta la ausencia de uno de los
mejores momentos de la noche: el arreglo instrumental sobre “Evergreen”,
fusionado con el clásico de Duke Ellington “Caravan” de
la mano del saxo de Petrovic.
Antes
del tema / leit motiv del disco “Life is a Miracle”, la canción
que todos esperaban, “Bubamara”, con toda la sutileza y energía
que la caracteriza.
Como detalle
a tener en cuenta por los fans (que cada vez son más), el librito del
CD incluye las letras de las canciones, cada una en su idioma correspondiente.
Que no sorprenda que cuando Kusturica y su orquesta retomen las giras, y vuelvan
por estas tierras, aquí los reciban un fiel grupo de fans coreando,
aunque sea por fonética, los estribillos en serbio.
3/2/2006
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