Discos

NovedadesArchivo

Tackhead: La joya escondida de Doug Wimbish
Tackhead
 

 

Por Mariano García
@solesdigital

Género: Funk / Hip Hop / Electrónica. Duración: 73:09. Cantidad de temas: 13. Músicos: Doug Wimbish (bajo), Adrian Sherwood (mezcla), Skip McDonald (guitarra) Keith LeBlanc (batería) y Bernard Fowler (voz).

“Wimbish es un auténtico pionero, siempre estuvo adelantado. Tackhead anticipó lo que después hicieron grupos como Massive Attack o Tricky. Realmente lo respeto como un bajista fantástico, pero también como un verdadero innovador en la música”
(Vernon Reid, guitarrista de Living Colour. Entrevista en Revista Soles, Nº 77 – junio 2001).

Si la espectacular perfomance del bajista Doug Wimbish en los recitales de Living Colour en Argentina dejó a los amantes de la vanguardia musical con ganas de escuchar más, esta rareza discográfica seguro colmará las expectativas.

Como si haberse reunido de nuevo con Living Colour y liderar en gran parte el nuevo proyecto de la banda no fuera suficiente, este prolífico músico reunió también este año a una agrupación que fue pionera en los géneros del hip hop, la electrónica y el funk de los ’80. Luego de 20 años de encuentros y desencuentros, Wimbish coincide nuevamente con el productor británico Adrian Sherwood, el guitarrista Skip McDonald, el baterista Kieth LeBlanc y el cantante Bernard Fowler para actualizar esa usina de experimentación que es Tackhead.

En estos tiempos en que el rap y el hip hop están por todos lados, banalizados en gran parte por el pop y el R&B, o usados como decoración en las bandas de rock como Korn, Limp Bizkit y otras tantas, vale la pena recordar que Wimbish, LeBlanc y McDonald fueron la base musical de muchos de los grandes iniciadores del movimiento hip hop. En 1983 lanzaron al mítico Grandmaster Flash and the Furious Five, y al tiempo que conformaron la banda de Sugarhill Records. Por aquellos años el hip hop era una cultura underground de los barrios bajos y los ghettos negros en Estados Unidos. Un año más tarde, en 1984, viajarían a Londres para contactarse con Sherwood, y de esa unión surgiría Tackhead.

Como toda vanguardia, su duración fue breve y el impacto que generó todavía sigue generando ondas. Pero la electrónica y el hip hop están tan bastardeados en la actualidad que es más que saludable que Tackhead vuelva a las pistas para mostrar cómo deben hacerse las cosas. Eso es lo que este disco logra, gracias a cuatro temas de estudio y nueve en vivo, donde el funk, el rock, el hip hop y la electrónica vuelven a unirse gracias a Doug Wimbish, un bajista que se sale de todos los parámetros conocidos para lograr sonidos y texturas únicas.

“Stealing” abre el disco con un pattern de batería sobre la cual se desgranan efectos, samplers, líneas de bajo rasgadas, percusión y voces. “Dream World (dub)” es una clásica base hip hop que se combina con un bajo de puro funk y slapping y guitarras distorsionadas. El “noise” (ruido) aparece con “What’s my mission now”, donde LeBlanc y Sherwood se combinan en un tema que contiene sampleadas voces de noticieros sobre la guerra, tema sobre el cual Wimbish es lúcidamente crítico. La tapa del CD expresa claramente la vergüenza que siente por las acciones de su país, algo que también expresa en los nuevos temas de Living Colour y en el inédito “Terrorism”, que pudo verse en vivo en Buenos Aires.

Para cerrar la tanda de temas de estudio, “Dangerous Sex” se construye sobre un groove que remite al funk de los ’70, con mayor protagonismo por parte de Fowler en la interpretación vocal.

Con los temas en vivo el disco gana vida, toma cuerpo, el sonido se hace más visceral y humano. Wimbish muestra versatilidad en un walking bass que sostiene “Break out the bubbly”. Luego sigue el tema que tiene una de las líneas de bajo más pegadizas, “The Game”, acompañada de nuevo por la guitarra de McDonald en gran forma. “The King” no se queda atrás, y allí Wimbish desarrolla una faceta más distorsionada.

El momento retro llega cuando a continuación de “Hard left” pegan “New York Breakdown”, uno de los clásicos del hip hop de la época seminal de Grandmaster Flash y Afrika Bambataa. “Mind & Movement” agrega más funk al cóctel, “Tell me the hurt” aporta más efectos y electrónica, y “Class rock” cierra el CD con una sonido más clásico pero con el inconfundible bajo de Wimbish marcando la diferencia.

Es casi imposible encontrar este disco en las disquerías habituales. Incluso en Internet y programas para compartir archivos es difícil conseguir algo de Tackhead. Para quienes quieran estar actualizados y escuchar a auténticos innovadores de la música moderna, el esfuerzo de conseguir esta rareza valdrá la pena.

3/12/2004

Notas relacionadas:

Informe especial: Living Colour

www.solesdigital.com.ar

 

Lo más visto de Discos
Hilda Lizarazu Mocheeba Tribalistas