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Los
medios, entre la política y la ciudadanía
Por Mariano
García
mariano@octubre.org.ar
Libro: Fronteras globales. Cultura, política y medios
de comunicación. Coordinadoras: Lila Luchessi y María
Graciela Rodríguez. Editorial La Crujía. 310 páginas.
Año 2007.
Bajo
la coordinación de Lila Luchessi y María Graciela Rodríguez,
este libro reúne una amplia variedad de ensayos que pivotean alrededor
de un eje central, que es la relación entre los medios de comunicación,
el poder político y la ciudadanía. Una interacción conflictiva,
donde no sólo los ciudadanos pasan a ser consumidores, sino también
donde la creciente despolitización hace que los medios se asuman como
un actor social que reemplaza a las tradicionales instituciones políticas
del sistema democrático.
El libro
está dividido en tres partes, claramente diferenciadas y complementarias.
En la primera “Espacios comunicacionales”, se reflexiona sobre
las complejas relaciones entre la territorialidad y los medios. Aquí,
vemos como las superposiciones entre fronteras y geografías que son
atravesadas por medios globales generan tensiones hacia adentro de cada nación.
Silvio Waisbord aborda el aporte de los medios como constructores de naciones
y cómo la globalización pone en crisis la idea de “medios
nacionales”; Philip Schlesinger centra la mirada en la Unión
Europea, Lila Luchessi retoma estos temas en referencia al Mercosur, y Stella
Martini se ocupa de lo transnacional a través de un estudio de caso:
las manifestaciones en contra de las reuniones de la OMC en Cancún
y su cobertura en la prensa escrita de México y Argentina.
La segunda
parte, retoma el estudio y análisis de representaciones mediáticas,
pero esta vez en torno a la violencia, la protesta y el miedo social. Santiago
Marino y María Graciela Rodríguez se ocupan del rediseño
de Clarín a partir de septiembre de 2003, con especial atención
al nuevo lugar que adquieren las noticias policiales y las distintas olas
de inseguridad, como estrategia para acercarse a los lectores y a sus “problemas
cotidianos”. María García Beaudoux y Orlando D’Adamo
optan por una metodología cuantitativa, para comparar la cobertura
de noticias relacionadas a violencia e inseguridad, con estadísticas
oficiales sobre el crimen. Esta minuciosa metodología los lleva a trabajar
en torno a la apreciable diferencia entre la violencia real, y la violencia
tal como es percibida por la opinión pública. Por su parte,
Esteban Rodríguez se ocupa de la criminalización de las protestas
sociales, a partir de las rutinas y lugares comunes del periodismo, que se
cristalizan con mayor claridad en la labor de los “movileros”.
La tercera
parte del libro, busca conjugar los postulados teóricos que abren el
libro, con la dimensión de análisis de prácticas periodísticas
que lo continúan. Es así como María Graciela Rodríguez
trabaja sobre el concepto de “beligerancia cultural”, para estudiar
el modo en que las manifestaciones sociales devienen en performances que le
dan visibilidad a sectores marginados de la sociedad, pero que no por ser
visibles, adquieren voz, y mucho menos representación política.
Se cierra
el libro con un artículo de Luchessi y Gabriel Cetkovich-Bakmas acerca
del rol que los medios cumplen en la sociedad, al brindar un espacio controlado
que permita una “polifonía regulada” donde muchas voces
aparecen, pero solo una dirige. Mariana Baranchuk aporta casi en forma de
apéndice su ensayo sobre clasificaciones y definiciones de mercado
cultural e industrias culturales.
Los temas
abordados en el libro son múltiples, así como los enfoques y
las metodologías de análisis empleadas por cada uno de los autores.
Sin embargo, la compilación resultante presenta una coherencia en cuanto
a la presentación y ordenamiento de los textos incluidos, que la alejan
del riesgo que suelen tener estos emprendimientos, en cuanto a la fragmentación
del producto final.
22/6/2007
www.solesdigital.com.ar
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