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Los inmigrantes: un tema de
permanente investigación
Por
Mariano García
En tiempos
en que el flujo migratorio se orienta más a expulsar habitantes argentinos
que a recibir inmigrantes, se han editado dos libros que abordan el tema de
la inmigración desde perspectivas metodológicas diferentes.
En
“Historia de la inmigración argentina” (Editorial Sudamericana,
527 páginas), Fernando Devoto se aboca a una cobertura global del fenómeno.
Según el propio autor aclara, el libro se divide en dos partes: una
primera “analítica”, cercana a las ciencias sociales, con
interpretaciones de procesos a largo plazo y análisis de conjunto;
y una segunda parte ceñida a una historiografía clásica,
centrada sobre las corrientes migratorias en la Argentina desde el período
colonial hasta 1960.
En el
trabajo de Devoto predomina la perspectiva macro-sociológica, gracias
a una inmensa tarea investigativa, complementada con estadísticas,
genealogías y mapas. También hace un repaso por las ideologías
que promovieron (y luego rechazaron) la llegada de inmigrantes, así
como su participación política y cómo se relacionaron
con el Estado, sus actividades comunitarias y la vida social en las distintas
comunidades. Es un libro muy completo, que no deja casi ningún aspecto
importante sin tratar.
Pero si
algo deja afuera Fernando Devoto en su obra (necesariamente algo siempre queda
afuera, nadie puede escribir todo en un solo libro), es la perspectiva micro-social,
las historias particulares de las familias que llegaron a la Argentina en
busca de mejores oportunidades de vida. De eso se ocupa precisamente Lucía
Gálvez en “Historias de inmigración” (Grupo Editorial
Norma, 461 páginas), donde a partir de entrevistas a inmigrantes o
a su descendencia reconstruye las micro historias de vida de familias provenientes
de toda Europa y Medio Oriente.
La biografía
y el testimonio son los géneros que predominan en este libro, en el
que conviven apellidos ilustres y familias que se han hecho un nombre propio
en su nueva patria con otros desconocidos; sin ninguna jerarquización
ni valoración por parte de la autora. Se pueden encontrar aventureros,
aristócratas, empresarios burgueses, artistas, campesinos o trabajadores.
Las historias se arman por familia, como recorridos desde el lugar de origen
hasta la provincia, ciudad o localidad de destino. Españoles e italianos,
judíos y musulmanes; galeses y escoceses. Todos tienen espacio para
que su experiencia quede registrada en la historia, en un libro donde el pluralismo
es la principal virtud.
Con estos
dos ejemplares recién aparecidos, que se complementan perfectamente,
los interesados y estudiosos de uno de los fenómenos más importantes
de la historia social argentina tienen un material imperdible.
15/9/2003
www.solesdigital.com.ar
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