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La
política vista desde un despacho
Por
Catalina
Pantuso
catalina@octubre.org.ar
Libro: Isabel
Perón - Intimidades de un Gobierno. Autor:
Julio González. Editorial El Ateneo. 462 páginas. Año
2007.
A
más de 30 años del golpe económico y militar que encabezaron
Jorge Rafael Videla y José Alfredo Martínez de Hoz; después
de que muchos participantes en la guerrilla de los ’70 (ERP, Montoneros,
FAP) ya dijeron lo suyo, a veces desde la ficción otras veces desde
el relato histórico testimonial (programas de TV, libros, documentales
y films), es muy interesante recordar los hechos desde la óptica de
los funcionarios del último gobierno de Juan Domingo Perón,
que completó María Estela Martínez de Perón, a
la que todos recuerdan como Isabel, y que fue la primera mujer al mando de
una república americana.
El libro
de Julio González es un relato testimonial. Cuenta la cotidianeidad
del poder a través de los recuerdos y opiniones de quien se desempeñó
como Secretario Técnico de la Presidencia, secretario privado y hombre
de confianza de la presidenta tras la salida de José López Rega
del país. Fue el único civil que viajó con ella en el
helicóptero cuando la apresaron el 24 de marzo de 1976. Esa misma noche,
fue encarcelado hasta el 18 de abril de 1983.
Parte
de lo que ahora se publica fue escrito durante los siete años de prisión
que soportó el autor junto a otros funcionarios entre los que se encontraban
Jorge Taiana, médico personal de Perón y ministro de Educación
(‘73 –’74); Antonio J. Benítez ministro de Justicia
(’73-’75); Jorge Alberto Vázquez, subsecretario de Relaciones
Exteriores del presidente Cámpora; Jorge Cepernic, gobernador de Santa
Cruz; Carlos Menem, gobernador de La Rioja; Lorenzo Miguel, Secretario General
de la Unión Obrera Metalúrgica; Diego Ibáñez del
sindicato petrolero, Mario Aguirre dirigente gremial del sector marítimo;
Comandante general (RE) de Gendarmería Manuel Victor Scotto Rosende;
Coronel (RE) Julio César Perlinger. La cárcel igualaba a los
de izquierda y de derecha, a los catedráticos y a los gremialistas,
a los civiles y a los militares (retirados, por supuesto). Todos tenían
una misma categoría: peronistas.
El autor
comenta pormenores ignorados de los actos gubernamentales y de las negociaciones
impulsadas por los actores sociales y políticos más cercanos
a la presidencia. No faltan las referencias a las internas palaciegas y al
contexto doméstico del poder. Muestra una actitud crítica de
la administración peronista y consigna sus desacuerdos tanto con otros
funcionarios como con la presidenta.
Se presenta
a Isabel como una mujer con una "voluntad de hierro" para sostener
su autoridad, expresar un pensamiento nacional y defender los intereses de
los trabajadores; que llevó a cabo una gestión que fue jaqueada
por intereses ajenos al pueblo y por traiciones, ambiciones y cobardías
en el interior del propio gobierno.
Teniendo
en cuenta los relatos, Gonzáles se consideraba a si mismo como una
especie de Jefe de Gabinete (cargo que no existía), que se creía
con la autoridad suficiente como para discutir y corregir a los otros Ministros.
Como es lógico, esta actitud le generó un fuerte cuestionamiento
—abierto o disimulado— por gran parte del Gabinete. Sus cuestionamientos
incluyen a Ítalo Luder, Antonio Cafiero, Ángel Robledo, el coronel
Vicente Damasco, Carlos Menem, y el líder radical Ricardo Balbín,
entre otras figuras de la época. Pero, sin duda, uno de los más
atacados es Gustavo Caraballo, ex secretario técnico del gobierno (1973-1976)
quien, a su vez, también publicó su visión de los hechos
en el libro “Entre las bambalinas del poder" (Corregidor).
Entre
las charlas anecdóticas del cautiverio y las precisiones técnicas
de los despachos presidenciales se va tejiendo la urdimbre de un texto que
generalmente se distancia de los grandes conflictos que se sucedieron entre
1973 y 1976.
A veces
se piensa que por ser parte de un hecho histórico, el protagonista
tiene una visión más ajustada de los mismo. También se
supone que el acceso al gobierno otorga indefectiblemente el manejo del poder.
Leyendo el libro Isabel Perón - Intimidades de un Gobierno, se llega
a la conclusión de que la objetividad y el poder son un privilegio
exclusivo de los dioses.
13/11/2007
Notas relacionadas:
Informe especial: El Peronismo
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