|
Colección
Reservada del Museo del Fin del Mundo
Historias
de viajeros y aventureros
en la Patagonia
Por
Mariano García
mariano@octubre.org.ar
 
Desde
las crónicas de viaje de Magallanes, el territorio patagónico
–y Tierra del Fuego en particular– ha sido fuente continua de
relatos, expediciones y aventuras. Muchas de esas crónicas de viajes
fueron recopiladas a principio de la década del ’80 por el Museo
del Fin del Mundo, de Ushuaia, y ahora el público tiene acceso a ellas
gracias a la reciente edición a cargo de Eudeba.
Los títulos
que se incluyen en la colección, dan cuenta de la variedad de personajes
que se sintieron atraídos por el extremo sur del continente americano,
allí donde los océanos se unen y paso obligatorio para todo
aventurero que quisiera dar la vuelta al mundo. Los textos que contiene la
colección, y que se irán publicando, fueron escritos a lo largo
de 500 años. Los hay literarios, tratados eruditos, descripciones detallistas,
bitácoras, biografías, sueños y proyectos. Algunos de
los autores se convirtieron con el paso del tiempo en verdaderas celebridades,
mientras que otros continúan en las sombras de la historia. Los primeros
títulos que se lanzaron son “Un viaje alrededor del mundo”
de George Shelvocke, y “Atlanta” de Julio Popper.
El libro
del capitán inglés Shelvocke data de 1726. El valor de sus escritos,
de acuerdo a quienes lo han estudiado en profundidad, no está en la
veracidad de los contenidos, sino en la narración interesante y entretenida
que construye. Shelvocke culpa del fracaso de su expedición a casi
todos los que lo acompañan, siendo siempre él la única
persona honesta de la tripulación. Como mucho, se considera como demasiado
bueno como para comandar a un grupo ingobernable y sedicioso, que contra su
voluntad harán que la expedición se torne en un desastre, marcada
por enfermedades, hambrunas y rutas mal trazadas que harán que el desgraciado
capitán tenga que volver al Viejo Mundo en un barco prestado y pagando
de su bolsillo el pasaje.
Lleno
de exageraciones, que el libro no sea exactamente fiel a lo acontecido es
algo que suele suceder con las crónicas de aventureros, pero ello no
le quita valor literario a la obra; hasta se lo agrega. Qué mejor que
la historia de un corsario perseguido por la justicia y por sus patrones,
contada en primera persona por alguien que realmente protagonizó la
vida de marinero por aquellas gélidas aguas.
El segundo
libro se introduce más claramente en el terreno de la política
y las relaciones de poder que se generaron en torno a estas australes tierras.
Julio Popper llegó a la Argentina en 1885, y desde entonces su nombre
ha estado vinculado estrechamente al de Tierra del Fuego. Para llevar adelante
sus ambiciosos proyectos personales –entre ellos el que se expone en
este libro, que consiste en fundar un pueblo marítimo en la isla–
logró que altos funcionarios nacionales se convirtiesen en protectores,
financistas y admiradores suyos. Emprendedor y aventurero, este rumano tuvo
tanta iniciativa como poca paciencia para esperar que sus ambiciones llegaran
a buen puerto. Así fue que viajó por todo el mundo, para recaer
en Argentina. donde murió en 1893.
Los próximos
títulos de la colección que la editorial prevé editar
pertenecerán a autores como José M. Sobral, Louis Antoine de
Bougainville y Pedro Sarmiento de Gamboa. Quienes gusten de las distancias–temporales
y espaciales–, podrán llegar lejos a través de la lectura
de estos libros.
30/10/2003
www.solesdigital.com.ar
|