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Al rescate de
la comunicación
Por Mariano
García
mariano@octubre.org.ar
Libro:
Salvemos la comunicación. Autor: Dominique Wolton.
Editorial Gedisa. Colección Libertad y Cambio. 202 páginas.
Frente
al aparente triunfo de la comunicación en la vida moderna, Dominique
Wolton plantea la fragilidad y peligro en la que se encuentra. Lo hace a partir
de una diferencia básica, que no por aparente suele ser olvidada: información
y comunicación no es lo mismo. Es más, la sobreabundancia
de información (a través de la explosión de la telefonía
celular, la expansión de Internet y las tecnologías satelitales)
es para el autor la principal amenaza que se cierne sobre la comunicación.
Con su
libro, “Salvemos la comunicación”, Wolton actualiza y amplía
los temas clásicos de la teoría comunicacional, a la luz de
las nuevas situaciones sociales, económicas y culturales del mundo
globalizado. Fundamentalmente, rescata los valores políticos y democráticos
de la comunicación, frente a la tiranía de la lógica
del mercado de las telecomunicaciones. Pone énfasis en las personas,
sociedades y culturas, más que en redes y satélites.
Su análisis
incluye reflexiones sobre el periodismo, la geopolítica, los derechos
civiles y humanos, la relación del hombre con las nuevas tecnologías.
Con un estilo asertivo, Wolton deja su impronta en cada uno de los múltiples
temas que aborda.
Dentro
de la tradición de pensamiento político francés, suma
a la comunicación como cuarto valor dentro del clásico republicano
“libertad, igualdad, fraternidad” (más bien, reemplaza
fraternidad por comunicación). Esto se desarrolla en el tercer capítulo,
dedicado a la dimensión política de la comunicación.
Rescata a la comunicación como valor necesario “para la paz y
la convivencia de las personas y las sociedades”. Revaloriza el lugar
del receptor, como clave para entender el valor humano de la comunicación,
en oposición a la dimensión tecnológica.
En el
primer capítulo, Wolton repasa las tensiones entre información
y comunicación, a lo largo del siglo XX, y hace un desglose de los
tipos de información que el receptor maneja.
El segundo
capítulo, se encarga de “la comunicación y sus enemigos”.
Aquí, hace un repaso de las formas mediáticas que atentan contra
la comunicación, como la telebasura y los reality shows; pero también
se ocupa de las élites culturales y académicas, que suelen mantener
una actitud peyorativa frente a ella. También apunta sus críticas
hacia la pretendida “sociedad de la información”, que por
medio de la sobreabundancia de datos, termina matando a la comunicación.
En oposición
a las teorías tecnocráticas, Wolton invita a pensar la incomunicación
en su capítulo cuatro. No piensa la incomunicación como un fracaso,
sino posibilidad que admite la libertad y la alteridad del receptor. Respetar
la heterogeneidad es para el autor un principio democrático que incluye
la posibilidad de la incomunicación. El quinto y último capítulo
se ocupa del escenario europeo, con especial atención a Francia, y
lo complejos desafíos que se viven en el viejo continente a causa del
multiculturalismo y la inmigración.
Dominique
Wolton repasa los temas fundamentales de la teoría comunicacional,
los actualiza y recupera la dimensión social y humana de una disciplina
que muchas veces se reduce a la técnica.
6/10/2006
Notas
relacionadas:
"El
culto a la información", de Theodore Roszak.
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