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25 años de Los Auténticos Decadentes

Bodas de plata decadentes

Por Sergio Visciglia
svisciglia@hotmail.com

Fotos: Mariano García
@solesdigital

La banda más fiestera de la historia celebra este año sus 25 años de vida con un DVD de lo que fue el festejo el año pasado en tierras aztecas, más precisamente en el Palacio de los Deportes del D.F. ante 25 mil personas. Semejante acontecimiento contó con numerosos artistas invitados de todo el mundo, y luego se repitió en el Luna Park de Buenos Aires el pasado 31 de marzo de este año. Una riquísima historia plagada de éxitos, fiesta y grandes canciones es digna de repasar para hacer un recuento de los innumerables logros de este mundo decadente. Pero claro, como en el fondo estamos en contra del éxito, vamos a hacer un recorrido por los mejores temas que no tuvieron la suerte de ser hits.

Divina decadencia

Allá por el año 1986, los alumnos del colegio San Martín organizaban una peña y una banda se subía a tocar. Tenían nombre, tenían actitud, pero faltaban las canciones y alguien que las haga. Así fue que llegó el salvador Jorge Serrano, quien integraba las filas de Todos Tus Muertos (en donde compuso el mítico “Gente que no”) y ese show del 13 de septiembre mostró temas que luego formarían parte del disco debut, El Milagro Argentino (1987): “Loco (tu forma de ser)”, “Divina decadencia”, “El jorobadito” y “Skabio”.

La anécdota cuenta que el proceso de grabación fue caótico, y los numerosos integrantes llegaban siempre borrachos, con cualquier tipo de bebidas alcohólicas, al punto de cansar al ingeniero que quiso borrarles la cinta. De ahí que fue un verdadero milagro que el disco salga a la luz.

La falta de prejuicios y la música desfachatada fueron los estandartes de la banda, en una época donde todavía el purismo estaba a flor de piel y no eran muy bien vistas las fusiones en el rock, especialmente si la compañía era la cumbia o la pachanga. Nada le importó al grupo, que también regaló en su primer álbum joyas como “Cuando nació este amor prohibido”. El primer golpe entonces de los Deca, regala temas que suenan en todas las radios y los hace girar por el país. La fábrica de canciones arrancaba su marcha…

La calma que antecede al huracán

La fiebre de hits que asomó en el disco debut bajó un cambio en los dos sucesores. Ellos fueron Supersónico (1991) y Fiesta Monstruo (1993). De todas formas la fiesta y los hits iban a estar presentes (todos cantamos “te sigue toda la federal” o “Pochi peluca”), con la característica de que no solo iban a sonar por todos lados, sino que también consolidaban a la banda como la principal proveedora de canciones en todas las canchas de fútbol posibles: “a mi no me interesa en que cancha jugués” o “esta noche los cogemos a los p… de Brasil” quedaron definitivamente inmortalizados. Aun en un momento donde los músicos todavía se encontraban en proceso de aprendizaje de la interpretación de sus instrumentos, asoman grandes canciones muy queridas por el selecto grupo de fanáticos decadentes, como “Paseando por Temperley” (desopilante videoclip noventoso), “Qué vas a hacer conmigo”, “Tamayo” o “Auténtica”.

Los reyes de la canción

El huracán llegó en el año 1995 de la mano del indispensable Mi Vida Loca. Un disco que es un hit por donde se lo mire, y que ofrece una variedad estilística que viaja por la canción, la murga, la cumbia, el cuarteto, la balada, el ska, el punk, etc. Así entonces podemos disfrutar de “Las miradas”; “Turdera” o “Aguinaldo (frío, calor)”.

“Quiero tocar la guitarra todo el día”, el “tutá-tutá”, “yo no se lo que me pasa cuando estoy con vos”, todas frases que trajeron una catarata de laureles que habla por sí sola en un álbum que forjó seis exitazos que brillaron en la radio, en los boliches, en las canchas y en la televisión. La banda giraba por todo Latinoamérica, y los temas se instalaban para quedarse en toda fiesta o casamiento que se arme. Los discos se vendían a granel, aunque los shows en vivo en la ciudad de producción propia no eran tan multitudinarios como los shows gratuitos que también ofrecía la banda. Un respeto que al principio no era tal por algunos sectores del rock nacional, de a poco se iba consolidando en el mundillo rockero, pero no todavía en su máxima expresión.

Yo puedo

El equilibrio justo entre la madurez musical, la excelencia en los shows en vivo y los infaltables hits, se dio sin dudas en el tándem Cualquiera Puede Cantar (1997) y Hoy Trasnoche (1999). La banda se encuentra en su mejor momento compositivo y en vivo empieza a sonar cada vez más ajustada, sin dejar de lado ese caos escénico tan característico que hace que cada concierto sea siempre distinto al anterior.

La fiesta total que ofrecen las canciones del tatuaje que dice Silvia, la legalización fiestera de la ilegalidad, o el hecho de que el dinero no es todo pero como ayuda, se entremezclan con joyas como la mejor cumbia rockera que habla del gran señor, o las preciosas “Luna radiante” y “Borracho y solo”. El síntoma Cualquiera puede cantar llega a su punto máximo, con más protagonismo de Diego Demarco en las voces acompañando a Cucho Parisi y a Jorge Serrano, como así también la incursión en el canto del percusionista Martín “La mosca” Lorenzo y el invitado Fabian “Suizo” Sayans que se luce en “Cyrano”. Tanto “Yo puedo” como “En las fiestas” y “Te contaron” son grandes canciones que, si bien no gozaron del éxito, se lucieron en la presentación de Hoy Trasnoche en Obras Sanitarias el 12 de junio de 1999.

Pendeviejos

El cumple de 15 a puro globo en la particular fecha del 15 de septiembre de 2001 donde todos pensábamos que venía el fin del mundo, precedió a la edición de Sigue Tu Camino (2003) que consolidó aun más el ajuste entre el éxito y la calidad. Las primitas lejanas, o la inmortal frase “delicioso como el dulce de leche” son la puerta para encontrarnos con bellezas semi acústicas como “Río”, “Ay, mi vida” o “Como la abeja y la flor”. También hay devolución de gentilezas con Attaque 77 al grabar “Beatle”, luego de que Ciro y compañía hayan versionado en su momento “Qué vas” y “El jorobadito”.

Entre compilados, discos en vivo, y una historia ineludible la banda encontró definitivamente su lugar en el rock, siendo admirada incansablemente por colegas, periodistas y por sobre todas las cosas, el público.

La última etapa compositiva coincide con la de menor cantidad de mega hits. El Club Atlético Decadente (2007) e Irrompibles (2010) no regalaron canciones archicoreadas, pero paradójicamente nos encontramos en el momento de más pasividad en cuanto a lo que se refiere a los shows en vivo pagos en la historia de la banda. “Me tiro a la basura” (con Gustavo Cordera), “Estilo espacial”, “Otra vez lo arruiné todo” y la divertidísima “Jopito” (con La Mona Jiménez) son las recomendadas de esta última etapa.

Exactamente 25 años después de aquella presentación en el colegio, la banda tocó en el Palacio de los Deportes de México D.F. que tiene ahora un DVD para disfrutar. Si tan solo conocés los hitazos, hacete un compilado con las canciones citadas en la nota y descubrí aun más la música decadente. Después mirate el nuevo DVD y disfrutá en vivo de la fiesta interminable…

19/6/2012

www.solesdigital.com.ar

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