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Fishbone sigue al rojo vivo
Por Mariano García
mariano@octubre.org.ar

Fundamentales para tener una visión distinta de los ’80; revolucionarios en los ’90, y todavía hoy volando cabezas a quienes estén dispuestos a conocerlos, los legendarios Fishbone volverán luego de nueve años a Buenos Aires, en la que será una de las grandes sorpresas del año en el circuito musical porteño. Lo harán el martes 20 de julio en El Teatro de Colegiales, con entradas desde $120.
Luego de recibir en menos de un año a Living Colour y Screaming Headless Torsos, los cultores porteños del rock alternativo y de vanguardia completan la trifecta con una banda tan emblemática como subestimada en los últimos 30 años. Marcando el camino y rompiendo barreras estilísticas y raciales durante décadas, Fishbone ha influenciado a un amplísimo espectro de exitosas bandas alrededor del mundo.
Si en la actualidad es común para las audiencias la mezcla de estilos alrededor del rock, pocos saben que Fishbone fueron los primeros en hacerlo, casi siempre mejor que nadie. Ya sea en un CD o en un show en vivo, exponerse a la explosión sonora de esta banda implica asimilar en pocos minutos rock, funk, ska, punk, soul, reggae, hardcore, jazz y heavy metal. Tocan todo, incluso al mismo tiempo, y lo hacen bien.
Pero sobre todas las cosas, Fishbone es una máquina de derribar estereotipos. Desde sus inicios en 1979 en las duras calles del South Central de Los Ángeles, batallan diariamente para que los músicos afroamericanos no caigan en los clichés de la industria musical, que suele reservarles únicamente un lugar dentro de las etiquetas del rap y el R&B.
Pero tres décadas de lucha a contramano de las imposiciones del mercado ha dejado sus bajas también. En la actualidad, se conserva el núcleo fundador formado por Angelo Moore (voz, saxos, theremin… sí, ¡theremin!), John Norwood Fisher (bajo) y Walter "Dirty Walt" Kibby (trompeta). La actual formación se completa con jóvenes talentos como John Steward (batería), Rocky George (guitarra), John Mcknight (trombón, guitarra), y Dre Gipson (teclados).
Siempre renovados y con las energías intactas, su último disco en estudio “Still Stuck In Your Throat” (2006) los devuelve a sus épocas de gloria, recordando los años dorados de finales de los ’80 y principios de los ’90. Y si alguien duda de la potencia actual de la banda en vivo, solo basta con echarle un vistazo a su última producción, “Live in Bourdeaux”, donde repasan toda su historia musical con la misma mística en escena de siempre.
1/5/2010
www.solesdigital.com.ar
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