Música

NovedadesArchivo

Festival Viaje de Agua Vol.2
PONCHO
Chuck D

Kapanga en el Luna Park

La fiesta interminable

Kapanga

Por Sergio Visciglia
svisciglia@hotmail.com

Foto: Mariano García
@solesdigital

Kapanga volvió al Luna Park por segunda vez en su historia el pasado viernes 16 de abril, redondeando un show efectivo y extremadamente divertido, a caballo de sus numerosos hits y de la alegría constante que contagia la banda, comandada por el gran carisma de su cantante Martín “Mono” Fabio.

Las entradas promovían el comienzo a las 21:30 del viernes, y la segunda luna kapanguera arrancó exactamente a esa hora, mientras algunos mal acostumbrados a la impuntualidad habitual entraron al estadio cuando los globos ya volaban por los aires, el campo vibraba entre saltos incansables, y la banda saludaba con “Todoterreno”, canción que da nombre al último disco de Kapanga. “Miro de atrás” y “Se va” completaron el tridente de la nueva placa, para darle lugar a “Mesa 4”, y entonces todos a bailar al compás del cuarteto express.

Nadie tenía que decirlo, pero desde todos los ángulos se podía resumir con una sola palabra este, y todos los conciertos de Kapanga: fiesta. Y nada mejor para ejemplificarlo que el juego de los acordes Sol y Do Mayor de “Fumar”, con Hugo Lobo en trompeta, agregándole virtuosismo también al desfachatado “Araceli”, un temazo del nuevo repertorio.

El líder de Dancing Mood sería el primero de muchos invitados que fueron subiendo al escenario durante toda la noche, y posteriormente aparecieron en un principio Walter Meza de Horcas (un clásico) para cantar “Angus Young”, y Guillermo Bonetto de Los Cafres en “Hoy reggae”, canción que parece estar hecha a su medida. En la segunda mitad del show, Peluca de La Perra que los Parió entregó su armónica a “Despertate”, Edu Schmidt demostró una vez más que es el violinista fetiche del rock nacional, y Fernando Blanco (ex Super Ratones) llegó para cantar “Ruta” junto a Lucrecia López Sanz, quien se llevó palmas, halagos y cánticos que admiraban su belleza física.
                                                                                                                      
Empezar a enumerar las canciones que fueron sonando con el correr de la noche será directamente proporcional al crecimiento de la sonrisa en la cara de quien esté leyendo esta nota; y eso también sucedía en directo, cuando sonaban “La taberna”, “Bisabuelo”, “Me mata”, “El universal”, “En el camino”, “Ramón”. entre infinitos etcéteras. Esa sonrisa es sinónimo de un show de Kapanga, y también sinónimo de disfrute, de alegría y de sentir que se está viviendo un momento de algarabía constante. Es que uno sabe que no va a buscar extremo virtuosismo (pese a que Maikel toca la viola como pocos en el rock argento), ni tampoco un sonido súper prolijo y compacto (aunque desde mediados del show este fue muy bueno), sino que va a toparse con divertidísimas canciones, y una banda comandada por el genial carisma de Martín “Mono” Fabio, cuyas ocurrencias se disparan de principio a fin.

De todas formas, hubo momentos más tranquilos, cuando suenan “Deambule” (en la voz de Maikel) o “Agua en Marte”, donde la banda baja un cambio como queriendo alejarse al menos por unos pocos instantes de todo el jolgorio. Viejas piezas no tan hiteras también dicen presente: “Karrito de rulemanes” y “La momia blanca”, con esa referencia de siempre a Titanes en el Ring que vuelve en “Caballero rojo”, donde se suben dos mini caballeros, y donde el Mono recuerda su visita al Luna Park en los años ´70 para ver a los discípulos de Martín Karadajian.

Con lo que pagaron las entradas en vez agua tendríamos que darle caviar”, exclamaba el Mono ante el incesante pedido del público por un poco de hidratación luego de haber pagado setenta pesos más servicharge el campo. Siempre dispuesta a confrontar desde el micrófono ciertas actitudes del negocio rockero, la banda de todas formas es parte integrante del mismo, pero vale, y mucho, la actitud (como olvidar en Cosquín Rock ´06 el “dejate de romper las bolas viejo choto” dedicado nada menos que a Charly García, quejándose de la clásica limusina que pedía este, y denunciando que otras bandas debían pagar sus pasajes para llegar al festival, cosa que ningún otro dijo).

En los bises, el cover de Los Fabulosos Cadillacs, “Nro. 2 en tu lista”, hace correr la clásica rockola kapanguera y suenan “Sweet child of mine” de los Guns, “Ala-delta” de Divididos y “The final countdown” de Europe, entre hilarantes historias de mails y encuentros en paradas de bondis que relataban los integrantes de la banda.

“Rock” y “El mono relojero” marcaron el cierre luego de dos horas y media de show, con un inmenso pogo que mantuvo a todo el estadio en movimiento hasta el final. Aquella sonrisa que crecía con el correr de los minutos ya llega desde una oreja hasta la otra, y esta, multiplicada por más de seis mil, marca el perfecto resumen de una noche de fiesta pura y total.

21/4/2010

Notas relacionadas:

Ensalada de Kapanga

www.solesdigital.com.ar

Lo más visto de Música
Indio Solari Ed Sheeran Living Colour