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La
Renga: el aguante del barrio
Por
Juan Finn
finnjuan@yahoo.com.ar
Sábado
23 de junio. Presentación de La Renga. Estadio Único de La Plata,
ubicado entre las avenidas 32, 526 y 25 y la calle 21, en la ciudad de La
Plata.

Noche
de invierno, temperatura de gorros y bufandas, congelados los dedos, fría
la cara... por suerte La Renga trae su propio clima. La larga
espera del sábado 23 de junio, fue amainada por el mismo público,
con diferentes cánticos futboleros dedicados a la banda. En una progresiva
vorágine de emoción y delirio de hinchada, fans de distintas
partes de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba aguardaban calurosamente
a los de Mataderos que se harían presentes en el escenario para presentar
su último trabajo (Truenotierra, 2006).
Por la
tarde, a eso de las 15, comenzó el ingreso al estadio, pero la banda
formada por Gustavo "Chizzo" Nápoli, Gabriel "Tete"
Iglesias y Jorge "Tanque" Iglesias, apoyados siempre por Gabriel
"Chiflo" Sanchez y Manuel "Manu" Varela, no apareció
hasta pasadas las 21.30. Esto dio al público tiempo de ingresar, acomodarse
en el campo y en las gradas y de aguardar ansiosamente el primer estallido
del show.
La Renga
contó para este recital con un escenario abierto que permitía
la visualización del espectáculo desde todos los ángulos
del estadio, además una plataforma giratoria posibilitaba al baterista
enfrentarse a todos los costados del público. Como soporte visual adicional
se utilizaron pantallas gigantes, pero la iluminación por momentos
no permitía ver lo que allí se mostraba.
Todo
estaba dispuesto para una teatral entrada en escena. Entonces, las luces del
Estadio Único se apagaron y una suerte de puente levadizo iluminado
descendió lentamente, para dar paso a la banda. Entre pirotecnia e
imágenes del nuevo álbum, Chizzo, Tete y Tanque tomaron sus
puestos y arrancaron con los primeros acordes de “Oscuro diamante”,
una de las nuevas canciones.
La hinchada
de la banda acompaño con fervor cada uno de los viejos temas y siguió
con cierto calmo interés la introducción de los nuevos. “A
tu lado” (Detonator de Sueños, 2003) sonó y dio paso a
“Almohada de piedra” (2006). Luego fue el turno de la atronadora
“Desnudo para siempre” (Despedazado Por Mil Partes, 1996), e inmediatamente
“Montaña roja” (2006). Así se fue mixturando la
presentación, que en un instante deba respiro y en otro quitaba el
aliento calentando el lugar a puro pogo.
Algunos
problemas de sonido por momentos no dejaron escuchar la voz y molestos acoples
distorsionaron algunos temas en sus arranques. Pero esto no desmotivo a la
banda, que le dio duro al Rock & Roll y permitió una verdadera
fiesta popular.
Cuando
el reloj rasgaba las 23.30, Nápoli anuncio la finalización del
encuentro, y emprendió con “El final es en donde partí”
(1996). Luego los músicos abandonaron el escenario, pero el público
sabía que esa situación no duraría. A los pocos minutos
La Renga regreso para complacer todas las expectativas.
En pocos
minutos, los de Mataderos pusieron toda la carne en el asador. Con una seguidilla
de clásicos hicieron una invitación al recuerdo y a disfrutar
de la potencia del rock rengo. Así la agrupación completo una
lista que fue desde “Buseca y vino tinto” (Esquivando Charcos,
1991), pasando por “Negra es mi alma, negro mi corazón”
(Bailando En Una Pata, 1995), hasta “Balada del Diablo y la Muerte”
(1996), y “El rebelde” (La Renga, 1998).
Terminando
el sábado comenzando el domingo, el final fue donde partir. El escenario
se fue vaciando, no quedaba palillo ni púa por arrojar a la hinchada,
la multitud se retira y una guitarra todavía aúlla para despedirla.
La Renga estuvo en La Plata y con ellos un aguante capaz de calentar el ambiente
con clima futbolero, de fiesta y Rock & Roll.
Fotos:
Natacha Nesca
www.larenga.com
27/6/2007
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www.solesdigital.com.ar
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