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Pampa
Yakuza en "El Condado"
“Sacá
pecho, jugá de local”
Texto
y fotos: Sergio Visciglia
svisciglia@hotmail.com

A un mes
de enfiestarse por primera vez en El Teatro, la numerosa banda continua presentando
su segundo disco “Orilla”,
y el pasado viernes 9 de diciembre entregó una vez más toda
su energía junto a su público, el cual obligó a correr
las mesas del local de Palermo Viejo cada vez más para atrás.
La cita
era a las 22 horas puntual, pero nadie aclaró que a esa hora (y puntualmente)
recién se abrirían las puertas de El Condado, ambientado para
un recital tranquilo, con mesas, sillas, aire acondicionado, camareras, comida
y bebida. Pero no iba a ser una noche de pasividad y cuerpos sentados. Ya
avisaría algo la banda mendocina “Parío la choca”,
la cual se encargó de abrir la jornada e hizo bailar a varios en el
pequeño espacio donde no había mesas. Un show muy agradable
con mucho de latino y cultura mendocina (como así lo definió
su cantante), y matizado por la compañía de Goy, cantante de
Karamelo Santo y productor de la banda.
Una vez
terminada la banda soporte, la gente comenzó a amontonarse frente al
escenario esperando a Pampa Yakuza, y a olvidarse de las mesas en las cuales
todos estaban tranquilamente sentados. Con las luces semiencendidas comenzaron
a subir al escenario los once integrantes (espero no haber contado mal) de
la banda y “Tirando” fue el tema elegido para el inicio. “Suban
el vidrio y guarden bien la billetera, llegó el futuro de esta nación”
amenazaban desde un principio y se fueron sucediendo canciones del nuevo disco
como "De vuelta", “Viejos fantasmas” y “Amor de
poliéster”, que hicieron mover a todos, arriba y abajo.
Arriba,
la multitud de músicos en constante movimiento, actuando con gran intensidad
y entrega, y provocando por momentos un muy divertido caos escénico.
Abajo, un público contento, feliz, con mucha energía y ganas
de saltar y bailar, con un promedio de edad que rondaba los veintipico, al
igual que la gente de la banda. Mención aparte para la sección
de vientos y sus divertidas coreografías que se sucedían entre
tema y tema.
Llega
a escena por primera vez el charango de Lucho (no confundir con guitarra de
Lolo) y nos regala “Tres minitas”, uno de los puntos más
altos de la noche junto a “Contra las cuerdas”, en un show donde
la mezcla de estilos fusionadas en lo que se suele denominar rock latino se
hace presente una vez más, conviviendo entonces el rock, el ska, el
reggae, el carnavalito, entre otros géneros. El resultado puede ser
incierto, pero la respuesta del público es concluyente: la banda transmite
una energía y una entrega que sus seguidores captan a la perfección
imitando su comportamiento.
Los covers
se hacen presentes por medio de un minibloque de cuatro canciones muy conocidas:
“Sin cadenas” de Los Pericos” (la más lograda de
todas), “Waitin in vain” de Bob Marley, “Aunque a nadie
ya le importe” de Viejas Locas, y “Yo caníbal” de
Los Redondos.
Después
de sonar el lindo corte de difusión “La mañana del mañana”
y su oscura letra, vuelven el charango y el carnavalito con “A la raíz”
y “Carnaval para tu desconsuelo” (tema que da nombre al primer
disco de la banda en el año 2003), en la que todos los integrantes
van cayendo de a uno al pogo hasta callarse el charango y quedar la banda
completa abajo del escenario, afirmando esa relación amistosa que parece
querer dejar en claro que no hay diferencia entre músicos y oyentes.
Los bises llegan de la mano de “Puede ser” y “Skapando a
los ´90”, para terminar el recital con dos letras con fuerte contenido
social, como se había iniciado dos horas antes.
A partir
del combo rock latino más baile, diversión y voluntad, Pampa
Yakuza logra contagiar con su ímpetu, y así crear una reciprocidad
con su gente que muchos grupos también quisieran conseguir. No es poco
para este joven grupo de Liniers que, como dice un tema de su último
disco, no quiere quedarse cuidando el empate.
18/12/2005
Nota
relacionada:
Pampa
Yakuza: "Orilla"
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