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Placebo
dio inicio al Quilmes Rock 2007
Por Mariano
García
mariano@octubre.org.ar
Fotos:
Leandro Natale
(ver
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Brian
Molko, líder de Placebo
El temporal
que durante toda la semana previa hizo que el otoño porteño
sea más gris que nunca, resultaba un marco ideal para que los británicos Placebo dieran inicio al Quilmes Rock 07, festival que durante
abril acapara todas las miradas del ambiente musical vernáculo.
Fue así
como los últimos milímetros de lluvia que todavía quedaban
en el cielo decidieron acompañar durante el domingo 1º de abril
a la legión de lánguidos darks que tiñeron de negro al
club Ciudad de Buenos Aires. La larga cola que desde temprano adornaba el
acceso por Crisólogo Larralde, resultaba un muestrario casi antropológico
de la estética glamorosamente oscura que cultivan los fanáticos
de Placebo.
Una
estética (tanto en la banda como en sus seguidores), que tiene un punto
de inicio en los ’80 de la mano de The Cure, que en los ’90 fue
recuperada por los Smashing Pumpkins, y que los adolescentes de hoy pueden
reinventar de la mano del excéntrico y andrógino Brian Molko,
cantante y líder de la banda.
Para calentar
motores luego de un demorado inicio, los locales Bonsur sirvieron de acto
de apertura, con un sonido intencionalmente emparentado con sus ídolos
británicos que teloneaban, y un exceso en regodeos y elogios hacia
los que serían la atracción principal de la noche.
Pasadas
las 21.30, estaba todo listo para que el trío inglés subiera
a escena para confirmar que su éxito en abril de 2005 en el Luna Park
no había sido casual, y lo hicieron con un arranque mucho más
enérgico de lo que la estética del entorno podría hacer
esperar.
Comenzaron
con una seguidilla de canciones pertenecientes a “Meds”, el nuevo
disco que están presentando en sociedad: “Infra Red”, “Meds”,
“Because I Want You”, “Drag” y “Space Monkey”.
Visualmente, los videos en pantalla gigante (dos a los costados, y un tríptico
en el centro del escenario) duplicaban la apuesta hacia una estética
cuidada, de una prolija decadencia que iba de maravillas para la noche.
El público
recibió con entusiasmo las nuevas canciones, y cuando fue el turno
de los éxitos más conocidos, los Placebo dejaron a todos contentos
con hits como “I know”, “Every you every me”, “Special
needs” y sobre todo con “Special K”, el punto más
alto del show.

Como prueba
piloto de lo que será el show a partir del 12 de abril, quedan todavía
algunas tuercas que ajustar. Algún que otro acople en el sonido es
casi rutinario en shows al aire libre y con nada de acústica, como
en el caso del Club Ciudad. Pero sí fue preocupante el corte en las
luces del escenario y las pantallas durante el clímax del tema “The
bitter end”; que los británicos resolvieron con profesionalismo
sin parar de tocar, pero que seguramente nadie desea vuelva a suceder en River.
Ahora,
al Monumental
Con la
gran apertura de Placebo, se inició la cuenta regresiva para que del
12 al 15 de abril, el Quilmes Rock vuelva a sonar fuerte en Buenos Aires.
A diferencia
de festivales anteriores (Pepsi Music 2006 y 2005, Quilmes Rock 2004), esta
vez toda la acción desarrollará en un solo escenario principal.
Para cubrir los tiempos muertos entre cada banda, se experimentará
con la presencia de DJ Zuker remixando clásicos del rock en sus bandejas.
La próxima
cita tendrá como atracción principal al punk californiano de
Bad Religion, mientras que entre los nacionales, todavía se especula
con una reunión cumbre entre Divididos y Las Pelotas, algo que no fue
ni descartado ni confirmado por la apatía de Germán Daffunchio
en la conferencia de prensa del domingo. Los Catupecu Machu tendrán
el lujo de presentarse con Zeta Bosio al bajo, mientras Gabriel Ruíz
Díaz se recupera lentamente del accidente automovilístico que
casi le causa la muerte. Y si con punk terminará la noche, nada mejor
que los Attaque 77 para demostrar cómo se hace en estas tierras.
2/4/2007
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