Música

NovedadesArchivo

Festival Viaje de Agua Vol.2
PONCHO
Chuck D
Wayne Shorter: Armonía del caos

Por Javier Cardenal Taján
xabi10xabi@gmail.com

Fotos: Mariano García
@solesdigital

Wayne ShorterLa armonía es brasileña, el ritmo cubano y la improvisación norteamericana. Y sin lugar a dudas el maná improvisador del saxo de Wayne Shorter, así como su sapiencia compositora, han sido grandes animadores de la música de jazz de los últimos cuarenta años. En su cuarta visita por tierras argentinas (su última visita había sido en 2005 junto al cuarteto y antes había tocado a dúo con Herbie Hancock y Weather Report), el ex integrante del quinteto de Miles Davis regó de magia el escenario del teatro Gran Rex y poco le pesaron sus 77 años, demostrando una vitalidad envidiable.

Acompañado de verdaderas luminarias del jazz contemporáneo como el panameño Danilo Pérez en piano y John Patitucci en contrabajo –dos hombres que son consumados solistas y líderes de sus propios proyectos- el cuarto integrante se quedó a medio camino, o más cerca aún. Es que la mejor baterista femenina del mundo, la señorita Terry Lyne Carrington, lamentablemente quedó varada en Santiago de Chile por culpa de las cenizas volcánicas y nunca pudo llegar a Buenos Aires. Sin embargo y a pesar de las muchas ganas que el experto público jazzístico local tenía por ver a Carrington, el bueno de Shorter supo improvisar y en vez de abandonar la nave, convocó al gran crédito local de los bombos y platillos, el señor Oscar Giunta, cuyo anuncio conmocionó al auditorio que estalló en aplausos y gritos aprobatorios.

Los neófitos de la música jazz deberían saber que la contribución de Shorter para con el género descansa en el trabajo hecho como integrante de verdaderos dream teams como los mensajeros del jazz del fenomenal Art Blakey, o siendo nada menos que el reemplazo de John Coltrane en el ya mítico quinteto de Miles Davis, y conste en actas que fue el mismísimo Coltrane quien lo recomendó para tomar la posta que este dejaba. Tampoco podemos olvidar que junto a Joe Zawinul lideraron esa revolucionaria banda llamada Weather Report (¿les suena conocida?) y que muchos jóvenes atribuyen a Jaco Pastorius el rol de líder.

Wayne Shorter

La velada del Rex arrancó con un jam sesssion de casi una hora en el cual quedó claro que el encanto de Shorter está en saber distribuir energías como también momentos. El estadounidense no toma la posta de líder descollante sino más bien de coordinador general de grupo, y uno por demás generoso. Shorter distribuye juego, hace y deshace, da lugar al lucimiento de sus talentosísimos compañeros de set. No por nada recuerda lo que una vez le dijo Miles Davis: “Wayne: ¿pensaste alguna vez que no tenés por qué tocar todo lo que sabes en cada uno de tus solos?” Y se ve que la frase le quedó grabada a fuego.

Contrario fue el caso de Giunta que, ante la oportunidad de jugar en las grandes ligas, salió, como correspondía, a dejar alma y vida sobre el escenario y agotar el vasto repertorio que posee y que no por casualidad le permitió en otros momentos compartir escena junto a artistas internacionales como Herbie Hancock, Dave Holland, Chris Potter, Philip Catherine, Paquito De Rivera y Hermeto Pascoal.

Debe quedar en claro que luego de diez años juntos, el cuarteto está lleno de complicidades que no dejan cabo suelto. Así, Pérez aportaba la furia latina, que a veces se desviaba del sendero de sutilezas y silencios que marcaba Shorter, para ahondar en la grandilocuencia que lo llevó incluso a tocar con los codos –literalmente hablando. A esto se sumaba la complicidad de Patitucci con su variedad de cambios de ritmo y el catálogo gestual y picaresco que sólo puede provenir de alguien por cuyas venas corre sangre latina. Es que Patitucci no sólo es lo que se conoce en Estados Unidos como un italo-americano, sino que nació y se crió en Brooklyn, barrio emblema de la comunidad italiana en New York y que no por nada lo llaman “Broccolino”. A la hermandad latina, se acopló Giunta quien daba muestras de su talento (hasta se animaron junto a Pérez a improvisar una chacarera ante la atenta y sugestiva mirada de Shorter).

Wayne Shorter

Las notas de Shorter se acercan al plano surrealista. Tal vez sea porque a lo largo de su historia el músico de Newark, New Jersey siempre fue de esos que prefirieron entrar y romper oblicuamente y desandar los caminos comunes y hasta conformistas del líder o conductor de agrupación. Así Shorter se viste con el traje que mejor le queda: el de deus ex machina. Shorter baja de lo alto y se instala para romper e incomodar al auditorio con sus muy particulares tipos de armonías, ritmos y sonidos híbridos. Vale aclarar que ya no está para los trotes de antaño y su aporte es el de un sabio: en cuentagotas pero inagotable en la profundidad de sentido, sobre todo cuando tomó el saxo soprano. La complejidad armónica, las melodías inesperadas, el singular e introvertido fraseo, todo se conjugó para desatar calma y tensión.

Muchos afirman que el jazz es la más pura expresión de la armonía en el caos. Pues bien, en el mundo Shorter el caos y el cosmos conviven de mil maravillas. El viejo maestro sabe que el sonido predomina tanto como el silencio y manejó el concepto al dedillo. De hecho fueron esos mismos silencios los que supieron embelesar al mismísimo Miles y lo terminaron de convencer para incorporar a su grupo al por entonces treintañero saxofonista.

La historia de Shorter como hijo directo de una suerte de avant-gardismo viene de hace mucho. Ya en su época con Miles (1964-1970), demostraba sus aires creativos que contribuyeron sino elevaron las múltiples personalidades musicales del grupo. Su impronta y musa creativa no sólo aparecía junto al cinco de lujo que integraba, sino también por cuenta propia y a través del otrora independiente sello Blue Note. The All-seeing (el que todo lo ve) y Juju son ejemplos de aquel adelantamiento. Luego Shorter transitaría las aguas del jazz-rock electrónico y experimental de la mano de Super Nova, álbum que representó el cambio del saxo tenor al soprano.

Wayne Shorter

Las décadas de 1970 y 1980 fueron igual de ambiciosas y productivas. Fue en el primero de aquellos decenios que Shorter decidió fundar Weather Report junto a Zawinul para no sólo dar paso a la fusión, sino que ambos señores se encargaron de preparar el camino de lo que en un futuro cercano se conocería como música electrónica.

La histórica noche del Rex, es que tal vez haya sido la última vez que Shorter nos visita, finalizó como correspondía: con un auditorio de pie y el regalo de dos fantásticos bises que incluyeron las sentidas lágrimas de Giunta que tomó consciencia de su también histórico aporte.

Se fue Shorter y dejó su aires renovadores, algo que no es poco para el género y que seguramente captó aquella noche que Miles le confesó a modo de pregunta, “Wayne: ¿No estás harto de tocar música que suena como música?”

13/6/2011

Notas relacionadas:

Wayne Shorter: Un genio de la alquimia jazzística

www.solesdigital.com.ar

Lo más visto de Música
Indio Solari Ed Sheeran Living Colour