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Cultura Popular en resistencia

Por Magdalena Restovich

Como la política de clausuras sistemáticas del gobierno de la ciudad sobre los espacios culturales independientes, la tormenta amenazó durante toda la tarde la Jornada en Defensa de la Cultura Popular convocada por organizaciones culturales y sociales, artesanos y trabajadores de la Cultura que se llevó a cabo el domingo 26 de noviembre en el Parque Lezama. Pero no pudo con ella, porque la lluvia no llegó, y el festival fue una réplica del aguante.

Desde las dos de la tarde cuando arrancó con el bombo de Juan Chuna (música Toba, representante de la comunidad Kan de Derqui) y hasta las nueve, que el viento y la oscuridad se llevaron el sonido de la rueda de tambores que cerró la jornada, por el escenario pasaron más de 15 números de los más variados géneros, grupos y organizaciones.

Hubo un segmento tanguero coordinado por Autoconvocados por el Tango que incluyó canto (Natalia Balbozoni, Ana Demarchi, dúo La Gonzalo) recitado (Ernesto Pierro) y hasta una mini clase de baile (Guillermo Alio). El rock se coordinó desde el MUR- Movimiento Unidos por el Rock (Nave India, Sarabande, Percobarocho, La rumbosa mundana). Elsa Castro, Grupo Contraviento (Movimiento Territorial de Liberación - MTL). Hubo teatro para chicos -y no tanto- “El Diablo Imperialista”, Frente de Artistas Víctor Jara), y música afroamericana (Hermandad Bonga del Movimiento Afro-Cultural Bonga ), que sacó al público de las gradas del anfiteatro del parque y las puso a bailar. Desde entonces fue todo fiesta.

Entre banda y banda se hacían “el aguante”. Percobarocho (Rock) le puso el bajo a El Arranque (cumbia), La Milonga de Alabúm hizo lo suyo, pero en vez de levantar campamento amenazados por el viento y la inminente lluvia, los chicos se quedaron y le hicieron la percusión a cada uno de los músicos que le siguieron.

Es que había criterios musicales (y políticos) evidentemente disímiles, pero un inocultable espíritu de comunidad, porque todos estaban ahí por lo mismo: actualmente existen en la Ciudad 518 locales habilitados para música y canto. En lo que va del año, entre éstos y boliches nocturnos, la subsecretaría de Control Comunal realizó 425 clausuras en 359 locales (de los convocantes: Casa de Cultura Compadres del Horizonte, Movimiento de Ocupantes e Inquilinos, Trivenchi, Centro Cultural "Maestro Osvaldo Pugliese"). Ante la inexistencia de una normativa específica para estos espacios, se les exigen las mismas condiciones que a los grandes empresarios del circuito-artístico-cultural-comercial-oficial, e impone multas impagables que van de $3.000 a $6.000, con excusas que resultan al menos absurdas.

Esto restringe y condiciona la expresión artística y la participación popular y ciudadana, porque para estos artistas es imposible acceder al circuito-artístico-cultural-comercial-oficial-HABILITADO, y es en estos lugares, blancos de la clausura, donde hay “otra cultura”, donde hay otra “actitud buenos aires”, donde se desarrolla lo que más se parece a la cultura popular porteña.

Pero no sólo este era el reclamo, y este fue el mayor éxito de la jornada, no medido en cantidad de asistentes, sino en lo que se produjo al aglutinar otras luchas y otros reclamos. Las consignas iniciales de la cita eran tres: “No al cierre de los espacios culturales alternativos”, “no a la privatización de la cultura”, “por la defensa de los recursos naturales”.

Pero a lo largo de toda la tarde, a la radio abierta (“Disculpe Señor Juez”, de FM La Tribu) que funcionó como espacio articulador con entrevistas, micros y documentales sobre recursos naturales, no pararon de llegar adhesiones e informaciones de otras luchas. Así también se sumaron consignas como derecho a la educación pública, a la educación artística gratuita en todos sus niveles, a la tierra, a la identidad de los pueblos originarios, derecho a trabajar, etc., etc. Tales como la de las escuelas de arte (ex Escuela Ernesto de la Cárcova, Escuela de artes visuales de Quilmes), la Sala Alberdi del Teatro San Martín, los docentes bonaerenses, Razón y Revolución, Casa de la amistad Argentino-cubana, etc.

Además, alrededor del anfiteatro hubo stands y puestos donde las agrupaciones expusieron actividades, feria de productos y artesanías( El Ojo Obrero, Lucharte, Agrupación Compañeros en el Frente Popular Darío Santillán, Equipo de Artistas del MST, entre otros). También muestras de dibujo, pintura y fotografía del Centro Cultural Pugliese y del grupo Memoria y Justicia Por Los Pibes De Cromagnón, quienes a lo largo de la tarde estuvieron realizando un mural alusivo, que quedó pintado sobre un tapial de la calle Brasil como recuerdo de la jornada, como marca de apropiación del espacio público, como testigo de la resistencia de la cultura popular porteña, ante lo que venga: el viento, la tormenta, o las clausuras…

5/12/2006

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