Sociedad

NovedadesArchivo

   

Desmitificar el estrés

2° Feria Iberoamericana de Gastronomía

Cuando San Valentín necesita un traductor

 

La novela del siglo XXI es una serie

Resulta muy curiosa la televisión del siglo XXI cuando, al lado de programas “basura”, por así llamarlos, o de muy bajo nivel, encontramos obras de calidad más que destacables. Me refiero a series como Mad Men, The Wire, Six Feet Under, Breaking Bad o la ya célebre y magistral The Sopranos. En este sentido, expresa el filósofo e historiador vasco Mikel Onandia Garate en su estudio Tres obras maestras de la ficción televisiva: The Sopranos, The Wire y Mad Men, “estos productos de calidad no son otros que series de ficción, las cuales han tenido una presencia continua casi desde los orígenes de la televisión, pero que han dado un salto en forma y contenidos que las ha llevado al mismo nivel del gran cine y de la gran literatura”.

Y es que algunos de estos productos televisivos han llegado a compararse con el mismísimo Shakespeare, o lo que es lo mismo, con la más sublime y reconocida literatura a nivel universal. En este sentido, se puede afirmar que nos encontramos en una nueva edad de oro de las series de televisión a través de una nueva generación de productos personales, creativos y de calidad, donde el relato lo es todo: “si durante buena parte de los siglos XIX y XX la novela fue el modelo de relato; si durante los dos últimos tercios del siglo pasado este lugar posiblemente lo ocupó el cine, donde su retórica incorporó y amplió los mecanismos narrativos que la novela, sobretodo, pero también la pintura o la fotografía o la radio habían elaborado anteriormente; en este cambio de siglo la centralidad de los modelos de narración televisivos amplifica la percepción o el sentido de otras modalidades discursivas”, explica el escritor y crítico catalán Jorge Carrión en su libro Teleshakespeare.

Así, puede decirse que las nuevas series son telenovelas en el mejor sentido de la palabra, historias que te entretienen y divierten, pero que también inquietan y suscitan un pensamiento crítico sobre la realidad que nos rodea, con una gran carga de intertextualidad. De esta manera, el mencionado Onandia Garate afirma, “desde que Honoré de Balzac, Alejandro Dumas o Charles Dickens publicaron sus novelas por capítulos, la estructura de producciones de ficción por episodios no es nueva. Asimismo, quizás tienen algo nuevo las series de televisión de última generación, a saber, las referencias y los guiños, los homenajes, las metarreferencias; la intertextualidad de gran cantidad de series nos lleva a afirmar que algo cambió, no en la historia de explicar, sino en la historia del propio medio”.

La televisión, con todo esto, se apoderó de los medios esenciales de la literatura y el cine, y a partir de esto ha creado un nuevo género poniendo estos medios al servicio de unos objetivos concretos. Esto es así hasta el punto que, explican Cortés y Rodríguez en su libro Previously on. Estudios interdisciplinarios sobre la ficción televisiva en la Tercera Edad de Oro de la Televisión, “la nueva teleficción funciona de manera novelística más que cinematográfica. En realidad, cada episodio, parte de una gran historia, es como una película en sí misma. Pero el formato televisivo y su capacidad para la prolongación, la hace más compleja”.

Sin ninguna duda, podemos afirmar que las actuales obras de la nueva ficción televisiva emergen como las grandes novelas del siglo XXI. Y es que en muchos aspectos se han comparado con las obras de autores como Dickens o Dostoievsky, ya sea porque exploran de forma magistral la psicología humana en el complejo contexto actual, retratan distintos aspectos de la sociedad o la vida -norteamericanas- de este principio de siglo, o ejercen una crítica social, entre otros aspectos. Así, todo un conjunto de cuestiones que hasta no hace tanto eran objeto de grandes, interesantes y cautivadoras novelas -que evidentemente siguen existiendo-, pasan de repente a la pequeña pantalla, en unas adaptaciones o mejoras sublimes, fascinantes, que atrapan, devoradas por millones de espectadores, como si se tratara de ese emocionante libro que no podemos parar de leer.

20/7/2014

www.solesdigital.com.ar 

Lo más visto de Sociedad
Historia de las Villas Miseria Florencio Molina Campos El peronismo en fotos