Teatro

NovedadesArchivo

 

Próximo
Pompeyo Audivert
Chau Misterix
 
 

 

Coplas del cartonero masón

Por Javier Cardenal Taján
xabi10xabi@gmail.com

Protagonistas: Oscar Albrieu Roca y Marcelo Subiotto. Voz de Don José: Pompeyo Audivert. Dirección musical: Oscar Albrieu Roca. Texto y Dirección: Marcelo Subiotto. Estreno: sábado 11 de marzo. Funciones: todos los sábados a las 00.00 hs. Entrada $ 10. Colectivo Teatral Puerta Roja, Lavalle 3636. Tel.: 4867-4689.

"...llegamos así a un patio colonial, sobre un cúmulo de escombros olvidados; un anciano hablaba a un numeroso grupo de hombres con carros. Pregunté :" Es él Don José" a lo que ella respondió: “Sí, ésta es la logia de cartoneros masones que recorren las noches a la caza de un centauro"...

Coplas del Cartonero MasonComo proclama Oscar Albrieu Roca en una de sus intervenciones musicales, la vida es una sumatoria de instantes, y al fin y al cabo sólo recordamos instantes. “Coplas del cartonero masón” se nos presenta como un instante intimista y placentero al ritmo acompasado de la extraordinaria narración que parte del imaginario de su protagonista, encarnado por Martín Subiotto, que junto al refinado y original acompañamiento musical de Oscar Roca, hacen de la reunión un fantástico viaje de poco más de 40 minutos.

En una habitación con capacidad para 20 personas, los artistas, haciendo uso tan sólo de sus instrumentos -una guitarra y un cajón peruano- y un banco de madera, transitan el lugar de un extremo al otro, adentrándonos en el mundo de la logia de los cartoneros masones cuyas vidas comandadas por un sabio, de nombre Don José, están destinadas a la caza de un centauro y transitan tanto las sombrías calles del Abasto como las de una tierra onírica en la cual todo es posible. Allí las fuerzas del bien y el mal chocan en batallas épicas repletas de criaturas dignas del Dante o Tolkien.

El relato nos es introducido por su protagonista, un hombre solitario que vacila entre apostar a vivir la vida o tomar la fácil vía del suicidio, hasta que un buen día aparece una misteriosa mujer, de nombre impronunciable y de gracias irresistibles. Es ella quien introducirá a nuestro relator a la logia, sin antes padecer el rito iniciático. Y es la fuerza toda poderosa de su beatitud la que impulsa a nuestro hombre a liderar un grupo de valientes hombres en busca de un centauro, o tal vez en busca de ellos mismos, una introspección de sus seres, una forma de entender y darle sentido a la vida. Una misión.

La obra ronda entorno a la idea de un cuento actuado, narrado y cantado a modo de coplas que su protagonista regala con la vista perdida en un horizonte lejano y con la fuerza de cada uno de los combates que debe enfrentar haciéndonos también sentir aquellas penas o dolores que lo acongojan. Allí Subiotto pone en evidencia toda su capacidad actoral para llevar con gran temple casi una hora de discurso ininterrumpido. El texto de la obra es de su autoría y se lo nota a gusto jugando de local, es que el Colectivo Teatral Puerta Roja es su casa, una criatura de su elaboración concebida allá por 2003 cuando junto al director y actor Adrián Canale se lanzaron a la apasionante aventura de erigir un centro cultural.

Entre los trabajos más destacados de Subiotto se encuentran: “Estigia”, “Nada y Ave” y “La Funerala”, los tres dirigidos por G. Angelelli; “Edipo, rey de Hungría”; “El Pasajero del Barco del Sol” de O. Dragún en el Cervantes; “La venganza de Don Mendo” dirigido por V. Cosse en el Teatro General San Martín en donde también integró durante 2005 el elenco de “La resistible ascensión de Arturo Ui” junto a Fabián Vena y Roberto Carnaghi.

Su coéquiper, Oscar Albrieu Roca, despliega desde la música una gran gama de recursos -cajón, percusión, guitarra, canto- que son el andamiaje necesario para que la obra termine por ser verosímil y llevar al espectador a latitudes fantásticas. Es que el texto, plagado de imágenes poéticas, traslada la imaginación del espectador a un sinfín de lugares. Desde los Valles Calchaquíes salteños donde las coplas son recitadas bajo el azabache cielo norteño a una pulpería perdida en las pampas o, por qué no, hasta algún viejo camino real de la Europa medieval ahora habitado por trovadores y almas en pena.

Compartir el relato con este payador es desensillar en el Abasto para luego seguir camino, un sendero que de ahora en más no sabremos si está bajo la custodia de los subversivos cartoneros masones o fuerzas siniestras del más allá.

14/3/2006

www.solesdigital.com.ar

Lo más visto de Teatro
El Farmer Spectrum Dance Theater Mísia