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Grasa
Más
paranoia que crítica social
Por Mariano
García
mariano@octubre.org.ar

Dramaturgia
y Dirección: José María Muscari. Elenco:
Florencia Sacchi, Javier Pomposiello, Laura Espínola, Juan Manuel Méndez,
Natalia Giardinieri, Pablo Mikozzi, Natalia Segre y Agosto. Viernes
a las 22 hs. Teatro Payró, San Martín 766. Reservas:
4312-5922. Entradas $12 (estudiantes y jubilados $6 / descuento a grupos).
Con una
apuesta no convencional que reafirma su presencia en el teatro independiente
porteño, el director y dramaturgo José María Muscari
apunta con su obra “Grasa” desarrollar una crítica sobre
el racismo y la frivolidad de la Argentina posmoderna. El ambiente opresivo
en el que se desarrolla la acción, tiene como protagonistas a un grupo
de seis argentinos que han sido los únicos sobrevivientes luego de
los bolivianos se hicieran con el poder en este país.
Pero dicha
crítica social sólo puede reconstruirse a partir de los múltiples
metadiscursos que sustentan a la obra. Recortes de prensa en la puerta del
teatro, con críticas y entrevistas a Muscari, o el conocimiento previo
que pueda tener el espectador antes de ver la obra, pueden generar un ambiente
de cuestionamiento que no se apoya exclusivamente en la performance actoral
o en la dramaturgia.
Sí
se sabe que los personajes están encerrados en un reducto opresivo,
escondidos de los bolivianos, y que la tensión que esto genera hace
surgir sentimientos xenófobos entre algunos de los personajes (sobre
todo en Claus, el “líder” del grupo). Pero que un personaje
insulte cada tanto a los bolivianos, algunos otros los defiendan, y la mayoría
no sepa que hacer (mientras el público parece no entender el sentido
de la obra, y se ríe de los insultos racistas), constituye una “crítica”
muy poco elaborada.
Sería
más adecuado leer la obra a partir de dos textos clásicos: “Casa
tomada” de Cortázar, y la Alegoría de la Caverna de Platón.
El ambiente de encierro de una clase media paranoica del afuera que los rodea
remite al cuento de Cortázar (un afuera que en el cuento es el peronismo
sin ser nombrado, y en “Grasa” son los bolivianos explícitamente).
Por otro
lado, el conflicto mejor desarrollado en la obra no es la xenofobia, sino
las relaciones de poder que se instalan hacia dentro del grupo. La ignorancia
de quienes están encerrados, el miedo hacia el afuera y la reprobación
hacia quienes se animan a salir en búsqueda del conocimiento, son referencias
deudoras de la filosofía clásica que podrían haberse
explotado con mayor profundidad.
17/8/2005
www.solesdigital.com.ar
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