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Buenos
Aires Metropolitano
Quilmes, un lugar con identidad
Por
Arq. Fernando Amor

Desde
los primeros tiempos de la ciudad de Buenos Aires quedaron definidas las tres
direcciones de los caminos de salida hacia el interior del país. En
cada uno de ellos, y a una distancia aproximadamente igual desde la Plaza
de Mayo, se dieron sendos asentamientos: San Isidro en la ruta hacia el norte,
Morón hacia el oeste y Quilmes hacia el sur. Estos importantes centros
del conurbano tienen sus registros históricos en el siglo XVII. En
el caso particular de Quilmes dentro de un ámbito que asocia pampa,
costa y Río de la Plata.
Reseña histórica de la "Reducción de la Exaltación
de la Cruz de los Quilmes"
Su historia
comenzó a mediados del año 1666. En dos grupos, que conformaban
aproximadamente 200 familias, fueron expatriados a estas tierras —por
orden del Gobernador Imperial del Tucumán, Alonso de Mercado y Villacorta—,
los restos de la tribu de indios Quilmes. Ya diezmados, provenientes de los
Valles Calchaquies, y con el propósito de lograr “su enseñanza
religiosa, su mejor gobierno, y su utilización en tareas de construcción
en la ciudad de Buenos Aires”, fueron trasladados a una geografía
completamente ajena a su cultura. El tiempo demostró el desacierto
de aquella “genuina” intención, al exponerlos
a dificultades propias de otro paisaje, otra cultura, con una marcada distancia
con los recursos que la naturaleza ponía a su disposición en
su tierra nativa.
Poco
a poco, aquel grupo original de 2000 indígenas, comenzó a decrecer
ante la impotencia de hacer frente a las dificultades propias del desarraigo.
Ya en los finales del año 1718, una epidemia de viruela disminuyó
a más de la mitad el número de indígenas que habitaban
la “Reducción de la Exaltación de la Cruz de los Quilmes”.
En 1806, se produjo la Primera invasión Inglesa, y las costas de lugar
fueron elegidas para el desembarco, sin encontrar obstáculos ni resistencia
en los moradores de la zona, que ya eran un número mínimo. Transcurrieron
los años y en 1812, se declara extinguida la Reducción y se
da origen al pueblo de Quilmes, ordenándose el reparto de las tierras.
En 1826,
las costas frente al referido paraje, fueron escenario del combate contra
los brasileños. Luego de una intensa jornada de lucha, estas fuerzas
fueron expulsadas de nuestras costas por las naves comandadas por el Almirante
Guillermo Brown, razón por la cual, la imagen de la fragata 25 de Mayo,
que estaba a su mando, forma parte de la heráldica del escudo que identifica
al municipio.
La
creación del municipio y el Balneario de Buenos Aires
En
enero de 1856 se crea la Municipalidad. Corresponde a esta segunda mitad del
siglo XIX la etapa de consolidación comunitaria que contribuirá,
de manera categórica, a fundir un marcado sentimiento de identidad.
Como hechos destacados pueden mencionarse: la llegada del ferrocarril en 1873,
la iluminación publica, la fundación del Quilmes Athletic Club
que denota la gran influencia inglesa en la zona y que llevó años
más tarde, a la creación del Club Atlético Argentinos
de Quilmes y al establecimiento del Colegio San Jorge. Otro hecho importante
es que el 1º de octubre de 1890, sale a la venta la primer partida de
cerveza producida por la firma Cervecería Quilmes (foto), propiedad
de Otto Bemberg.
1912
es el año de la creación de la Escuela Normal, cuando ya contaba
el municipio con 38.200 habitantes lo que triplicaba la población registrada
en el censo de 1895. Siendo la única ciudad con franco acceso a la
costa entre Buenos Aires y el importante puerto de La Plata, este particular
hecho produjo un alto grado de desarrollo de su ribera, convirtiéndola
a principios de siglo en un popular balneario. Las posibilidades de acceso
se vieron reforzadas por la inauguración de una línea de tranvías
el 1° de enero de 1873, servicio que durante años unió la
estación Retiro y Plaza de Mayo con la costa quilmeña.
En el
arranque del espigón de pescadores, fueron rearmados hacia fines del
año 1916, dos pabellones utilizados en la exposición que conmemoró
el centenario de la Revolución de Mayo, dando origen así a un
inédito complejo recreativo. Contaba con un sinnúmero de entretenimientos,
entre otros la galería de los espejos y una pileta construida sobre
la costa provista de agua salada. La instalación de una pantalla sobre
el río permitía la proyección de películas, disfrutadas
por los concurrentes desde la gran explanada de madera construida sobre el
río. La progresiva degradación del Río de la Plata, le
quitó atractivo a la zona que sufrió un progresivo abandono.
En los
últimos años, tras la renovación de la Rambla, este sector
costero volvió a cobrar un marcado empuje. Se convirtió en un
paseo obligado y en un polo de diversión nocturna. Su recorrido permite
disfrutar el maravilloso paisaje del horizonte sobre el Río de la Plata,
hasta llegar a las puertas del nuevo complejo denominado Bahía Quilmes,
construido en el antiguo predio de la rambla de pescadores, con la explanada
sobre el río y su famoso espigón que alcanza una longitud de
330 m (por muchos años el más largo de Sudamérica). La
zona nos presenta una buena oferta de gastronomía y la posibilidad
de la práctica de todo tipo de deportes náuticos, ya sea a través
de guarderías de windsurf o mediante la utilización de las instalaciones
del Club Náutico Quilmes, fundado en 1921.
De
la Reducción de ayer, a la ciudad de hoy

Este
partido, que hoy forma parte del conglomerado urbano denominado Gran Buenos
Aires, cuenta con una población que supera los 950 mil habitantes.
Está integrado —junto con la ciudad del mismo nombre, cabecera
del partido—, por las localidades de Bernal, Don Bosco, Ezpeleta y San
Francisco Solano. Se vincula, en sólo quince minutos, con el centro
de la ciudad de Buenos Aires, a través de la autopista a La Plata.
El crecimiento de Quilmes se produjo acompañando su topografía,
desarrollándose en sus comienzos sobre la cresta de las barrancas que
naturalmente establecían el límite histórico de la ribera,
hoy prolongado y recorrido por el bulevar de acceso a la misma.
Un gran
número de colectividades se afincó en la zona, sumadas a las
mayoritarias españolas e Italianas. Entre otras la británica,
que ha dejado su impronta arquitectónica a través de los edificios
de la Iglesia Presbiteriana San Andrés (1924) y la Iglesia Anglicana
(1892). La colectividad rusa cuenta también con su representación
religiosa en la Iglesia Ortodoxa ubicada en la esquina de las calles Vélez
Sársfield y Lavalleja. En la localidad de Bernal se encuentra el complejo
salesiano de la Obra de Don Bosco (1895), con su Parroquia y su Capilla Interna
de cuidada arquitectura.
En el
aspecto educativo puede destacarse la creación de la Universidad Nacional
de Quilmes (Sáenz Peña 130) que desde su fundación en
el año 1991, tuvo un crecimiento sostenido. En una recorrida por sus
claustros puede verse un maravilloso ejemplo de refuncionalización
arquitectónica: lo que décadas atrás fuera el establecimiento
industrial de La Papelera Argentina, hoy alberga un importante centro educativo.
De este modo se consolida la identidad de una ciudad que tuvo ciudadanos notables
y un papel destacado en el desarrollo político, social y económico
de nuestra historia.
Hechos
y personajes que enorgullecen al Partido de Quilmes
Revista
Soles - Nº 78
Julio de 2001
Notas
relacionadas:
Buenos
Aires, capital virreinal (1776-1810)
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