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Los alemanes en Buenos Aires

Realizaciones, asimilaciones, aportes

Arq. Graciela Novoa
Fundación TIAU (*)

Edificio SaficoLa colectividad alemana, si bien no muy numerosa, se había incorporado hacia 1850 al panorama social porteño y había levantado edificios como la Iglesia Evangélica Luterana de la calle Esmeralda (arq. Eduardo Taylor, 1853), habiendo ya aportado sus primeros profesionales, ingenieros militares y agrimensores que realizaron trabajos de mensura y trazados urbanos en distintos lugares del país.

A partir del nombre de Teodoro Schuster, autor en 1827 del trazado del fuerte (luego ciudad) de Junín, cabe mencionar otros particularmente activos hasta fines del siglo XIX, en una época de fundación, expansión y estructuración de ciudades en la Argentina. Un importante grupo participó en el trazado de pueblos y caminos: el coronel ingeniero Francisco Host en el Chaco; el ingeniero Emilio Hunicken y el agrimensor Otto Gieben en La Rioja, el agrimensor Federico Normann en Santa Fe; el ingeniero Arturo Von Seelstrang en el Chaco, Santa Fe y Corrientes. Este último como miembro del Departamento Topográfico fue autor de un Atlas de la República Argentina (1875). Desde Buenos Aires, el agrimensor Germán Khur, miembro del citado Departamento y del Departamento de ingenieros de la provincia de Buenos Aires, estudios de la costa del Río de la Plata y el trazado de varios pueblos.

Coincidente con esta labor tan específica, figura la de los arquitectos de origen germánico que arribaron a nuestro país con una sólida base de formación técnica, que les permitió asumir también temas ingenieriles, y con el conocimiento y la práctica de un lenguaje ecléctico un tanto versátil, romántico en su postura, con vertientes medievalistas pero también clasicistas. Estas provenían de una adopción del renacimiento italiano que derivaba en situaciones particulares un tanto libres.

Tal el Rundbogenstil o "estilo de las ventanas redondas" o terminadas en arcos de medio punto, variante historicista cuyos ecos se encuentran en Buenos Aires en el edificio del hoy Ministerio de Educación (Carlos Altgelt, 1889) y en el Palacio Municipal de la ciudad de La Plata, fundada por entonces. El autor de este edificio, el arquitectos alemán de Hannover Ubert Stier, nunca estuvo en el país, lo mismo que otros profesionales europeos ganadores o simples intervinientes en el concurso internacional que la Argentina implementó para el proyecto de los edificios públicos de la nueva Capital de la provincia de Buenos Aires.

Vista aérea del Edificio Sáfico, a principios de sigloDentro del grupo de profesionales vinculados a la construcción que participaron en la expansión de Buenos Aires hasta fines del siglo XIX, es destacable la calidad y cantidad de alemanes que lo formaban. Probablemente su mayor influencia se dio entre 1870 y 1890 con sus aportes estilísticos, combinando majestuosidad con calidad constructiva y con una característica común: dada su formación en institutos germanos, pudieron dar respuesta técnica y formal a nuevos programas no resueltos aún por nuestra sociedad. Así por ejemplo Felipe Schwarz, llegado en 1854, estaba especializado en problemas de mecánica de molinos y vapores pero a la vez fue autor del antiguo Hospital de clínicas (1879-1881, demolido en 1974) cuya sobria decoración lo diferenciaba de otras realizaciones contemporáneas.

Esa capacidad de "profesional múltiple" se advierte también en la producción de Otto von Arnim, quien interviene en numerosas obras como consultor y director, desarrolla trabajos relacionados con obras del puerto de Buenos Aires y trazados de ramales de ferrocarriles. Construye el Puente Alsina (1858), con un uso de la madera que fue un alarde tecnológico para la época, y varios edificios en Buenos Aires y otras ciudades como Chacabuco o Zárate.

Dos obras del alemán Fernando Moog debieran por su relevancia encabezar un listado de la producción de arquitectos de esa nacionalidad en Buenos Aires. Una es el Mercado Centra del Frutos de Avellaneda, por entonces Barracas al Sur (1889), "considerado por entonces el wool dock más grande del mundo". La otra obra es un conjunto terminado en 1893 que comprendía a la sala del Teatro Odeón -donde en 1896 se realizó la primera exhibición cinematográfica del país-, el Hotel Roi y un famoso restaurante, el Royal Keller, local que luego pasó por varios usos. Dos obras lamentablemente desaparecidas de la producción de un arquitecto que llegó a Buenos Aires en 1863.

La actividad de éste primer grupo de arquitectos coincide en tiempo y características con la de argentinos de origen germánico y que se formaron en Alemania, nombres que se podrán incluir en una segunda entrega.

Un aporte más. En la Alemania de principios del siglo XX la expansión industrial estuvo acompañada por una arquitectura fabril de alta calidad y fue a través de empresas de vinculación germana que ese nivel se trasmitió a las construcciones de nuestro país. A su vez, la inmigración alemana, al igual que la británica, fue calificada y dirigida cubrir aspectos de carácter técnico. De ahí la permanente presencia germánica en la ingeniería y en la industria de la construcción.

Dentro de las empresas que contribuyeron a nuestro desarrollo debe figurar a la cabeza GEOPE, Compañía General de Obras Públicas. Durante sesenta años de actividad en la Argentina, aparece asociada con los nombres de los equipos profesionales argentinos y extranjeros más importantes, y la lista de sus realizaciones incluye a muchos ejemplos relevantes de nuestra arquitectura en diversos temas así como en obras de infraestructura y equipamiento.

Edificio LahusenDentro de Buenos Aires y en sus alrededores pueden mencionarse como ejemplos: la Usina de Electricidad en Dock Sur (1907), los depósitos del dique IV de Puerto Madero (1909), las canalizaciones en el Delta del Paraná, las obras del subterráneo de Plaza de Mayo a Plaza Once y los frigoríficos de Dock Sur y La Plata (1911), la Galería Güemes (1912), el edificio del Correo Central (1915), la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini (1920), la Facultad de Derecho (1921), el edificio Lahusen, la Superusina de electricidad en Puerto Nuevo (1915), el Banco Popular Argentino (1928), el subterráneo Lacroze entre las estaciones Callao y Pueyrredón (1929), la refacción del Plaza Hotel (1931), los edificios Comega, Safico, Volta (1933), el edificio Nordiska (1934), los elevadores de granos en el puerto de Buenos Aires, la tribuna de socios del Hipódromo de San Isidro, el estadio del club Boca Juniors (1937), el Hospital Policial Bartolomé Churruca (1939) y, en los años 50, el barrio General Paz y la Central Termoeléctrica de San Nicolás.

Con una obra menor pero con encargos importantes figura Wayss y Freitag, Empresa Constructora de Hormigón Armado, a cargo del ingeniero Carlos Seidl, realizando obras en la Argentina, Uruguay y Brasil. Aquí ejecutan las fundaciones del primer puente trasbordador del Riachuelo (1913), el Pasaje Barolo, el Hotel de Inmigrantes, silos y puentes de carga en Puerto Madero (1920), depósitos en este puerto, el Banco Germánico, el Mercado de Frutos del Tigre, el edificio Duperial, la capilla del Cementerio Alemán y otras obras en Entre Ríos, Mendoza, Neuquén y Río Negro.

Otra firma, Christiani y Nielsen, se dedicó fundamentalmente a obras fabriles en un momento de indudable despegue industrial en la Argentina: fábricas Alba (1936), Compañía Nobleza de Tabacos (1937), Química Argentina Merck, Firestone en Llavallol (1941), Sudamtex (1942), fábrica argentina de Alpargatas (1938-43), frigorífico Swift en Berisso (1943). Otras obras son la Estación Terminal Once de Septiembre del Ferrocarril Oeste (1931) y los edificios para la tienda Harrod´s (1920-21).

Esta presencia alemana a través de un extenso período de nuestra historia, con un volumen significativo de obras que cumplen programas tanto de arquitectura como de ingeniería, muestra el destacado y elocuente aporte así como la influencia del enfoque alemán en nuestra arquitectura y en la transformación de Buenos Aires.

(*) Texto extraído del libro: Arquitectos Europeos y Buenos Aires 1860/1940. Buenos Aires, 1996 Fundación TIAU.

Fotos: Edificio Safico - Dirección General de Patrimonio GCBA

Revista Soles – Nº 70.
Octubre 2000.

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