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Entrevista
a Litto Nebbia
“El rock
se ha transformado en
una música complaciente”
Por Mariano
García
mariano@octubre.org.ar
El
13 de marzo de 2002, Litto Nebbia fue nombrado Ciudadano Ilustre de la Ciudad
de Buenos Aires. De esta manera, se reconoció finalmente la trayectoria
de un músico que no sólo fue parte de bandas fundacionales del
rock como Los Gatos, sino que además continúa promoviendo y
produciendo música popular y ciudadana con su sello propio.
¿Cómo
tomaste el reconocimiento como Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires?
¿Te sorprendió cuando te enteraste que te lo iban a otorgar?
Me sorprendió por no ser una distinción que venga directamente
de la profesión —discográficas, autores, etc.— Creo
que al margen de la satisfacción personal, legitima este movimiento
de música popular argentina, que en sus comienzos fue totalmente rechazado
y perseguido.
Ahora
te estás yendo de viaje por cuatro meses. Contanos a dónde vas,
y qué vas a hacer.
Vamos primero a México, donde permaneceremos hasta fines de mayo. Allí
aparecerá un nuevo álbum que hice especialmente para ellos,
"Litto Nebbia, un compositor no se detiene", y realizaré
más de diez presentaciones por el D.F. e interior; además de
todo el trabajo de prensa y divulgación. Luego, en los primeros días
de junio, llegaremos a España, donde aparecerá otro álbum
nuevo, "Litto Nebbia, la noche del colibrí". Lo presentaremos
en Madrid el 13 y 14 de junio en la Sala Clamores, y luego en Barcelona, Valencia
y otras ciudades españolas. Ya en julio, iremos para Alemania, para
tocar en 4 o 5 lugares.
¿Cómo
es el material vas a presentar en esta gira?
Los dos álbumes que aparecerán están enfocados dentro
del registro del trío que presento en vivo, en el cual me acompañan
César Franov en bajo y Quintino Cinalli en batería. Vamos a
tocar muchas canciones de distintas épocas, mezcladas con improvisación,
algo muy world music & new tango.
A
diferencia los otros músicos considerados "fundadores" del
rock nacional, vos no te quedaste sólo en lo artístico / musical;
sino que también creaste tu propio sello, con el que producís
y editás a otros artistas.
Lo único que hice es concretar algo que me apasiona desde siempre:
producir otras música, no sólo la mía. Quien confunde
mi tarea desde Melopea como una actividad empresarial no entiende. Sólo
que he tenido que asumir una actitud independiente, porque sino no podría
grabar y producir lo que se me ocurre.
Contame
sobre tus últimas producciones en Melopea. ¿Qué es lo
que tienen previsto editar?
Este año iremos editando acorde a lo que suceda en el país,
tanto en lo económico como en lo social. Hoy por hoy no se fabrica
nada, todo el mundo esta expectante... veremos. Pero, por supuesto, tenemos
un montón de álbumes casi listos, y algunos ya terminados.
¿Qué
músicos nuevos ves con mayor futuro hoy?
Cualquiera que esté dedicado a esto con real vocación, como
siempre. Y además, que su música tenga una cuota de originalidad,
con su persona y con lo que lo rodea.
Curiosamente,
a pesar de que todos te recuerdan como un músico de rock, con Melopea
editás tango, jazz, fusión, folklore. ¿Es porque el rock
ya tiene suficiente espacio en el mercado, y no estos otros géneros?
El rock se ha transformado en los últimos tiempos en una música
complaciente, preocupada casi exclusivamente en ver quién está
primero en algún ranking. Ha desaparecido la propuesta que fue el punto
de partida, que era crecer y evolucionar hacia la belleza, la lucidez y la
libertad. Por otro lado, los géneros que produzco son los que más
desprotegidos están, y también donde hay mayor caudal de musicalidad.
Con
Melopea editaste mucho tango. ¿Cómo ves el futuro del tango?
¿Se renueva, o corre el riesgo de repetir siempre a los clásicos?
Está bueno que las nuevas generaciones se estén dedicando a
rescatar el tango clásico, y también formas nuevas, como Piazzolla.
Pero están faltando compositores originales. Hay, transitoriamente,
una especie de estancamiento. Los que tocan “tipo Piazzolla” no
hacen aún algo mas bueno que Piazzolla; y los que se dedican al tango
mas clásico no lo hacen con el sabor de los originales. Ya veremos...
¿Cómo
ves la situación de la industria discográfica argentina?
La veo muy mal, como está el país. Pero la veo mal desde hace
mucho antes. En los últimos tiempos todo se ha transformado, hay un
exceso de música comercial. Esto es muy rígido, y no permite
el desarrollo natural del sano arte, de las nuevas propuestas que pueden tener
otros jóvenes artistas.
¿Cuáles
son tus próximos proyectos?
Proyectos tengo muchos, aumentan día a día. Imaginate que ahora
tengo tres películas para hacerles la banda sonora. Ya empecé
con una, “Los esclavos felices”, de Gabriel Arbos, y también
terminé la música de un corto de mi hija sobre el cuento “Casa
tomada” de Cortázar. Paralelamente, estoy escribiendo una obra
dedicada a la Península de Valdez, con textos de Alfredo Lichter. Además,
estoy haciendo un tributo a Brian Wilson, el mítico compositor de los
Beach Boys, donde intervienen entre otros César Franov, Leo García
y los Super Ratones.
¿Por
qué no tocás más a menudo en Buenos Aires, con una banda
estable?
En los últimos años me ha salido siempre mucho trabajo por afuera.
Ando por México, Bolivia, Paraguay... La saga de espectáculos
oficiales de Cultura no me ha tenido en cuenta.
Solés
mantener un perfil bajo, en comparación con otros músicos famosos.
No me gusta boludear. Cuido mucho a dónde voy. Estoy siempre muy concentrado
en lo mío, no tengo la vanidad de tener que aparecer todo el tiempo.
¿Cuál
es tu relación con la política?. ¿Te interesaría
participar más activamente, en momentos en que la gente descree de
los políticos, y pide un cambio?
Todos somos de alguna manera un bicho político. No podría participar
activamente porque no es mi vocación. Puedo emitir mi opinión,
como lo hago generalmente, pero simplemente es mi criterio de ciudadano argentino.
Creo que lo mejor que puedo hacer es lo que desarrollo culturalmente con la
música, la personal y en las producciones a otros.
Revista
Soles - Nº 86
Abril 2002
www.solesdigital.com.ar
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